Una balsa amarilla en agua azul



Resumen y Análisis Ida: Capítulo 20

Resumen

Ida reflexiona sobre lo diferentes que están creciendo Christine y Lee. Lee es un bebé quisquilloso; Christine se controla y le recuerda a Ida las necesidades de Lee. De hecho, Christine se considera la madre de Lee, no Ida.

A medida que Christine y Lee envejecen, comienzan a interrogar a Ida sobre su padre, pensando que deben tener el mismo padre. Pero Ida insiste en no hablar de qui√©nes son sus padres. Christine, por despecho cuando est√° enojada con Ida, la llama ¬ęMadre¬Ľ en lugar de ¬ęt√≠a Ida¬Ľ, en lo que Ida insiste. Adem√°s, Ida todav√≠a teme que Clara regrese y reclame a Christine, un pensamiento que Ida no puede soportar porque ama a Christine como a su propia hija, que es en todos los sentidos, excepto biol√≥gicamente.

Ida no limita a Christine y Lee a nada que quieran hacer. Es m√°s una seguidora que una l√≠der. Por ejemplo, una noche, cuando Christine tiene once a√Īos, Ida la ve corriendo desnuda por la calle. Ida simplemente llama a Christine y Lee a la casa y act√ļa como si no hubiera visto nada; est√° decidida a que Christine y Lee deban tomar decisiones por su cuenta y vivir con las consecuencias.

Cuando Christine se involucra profundamente con el catolicismo, Ida no desalienta su inter√©s, pero tampoco lo alienta. Christine pronto queda encantada con una carta que las monjas cat√≥licas de la escuela dicen que la Sant√≠sima Virgen le dio a una ni√Īa llamada Lucy en Portugal. Supuestamente, la carta, al abrirse, revelar√° el fin del mundo o la conversi√≥n cat√≥lica de toda Rusia. Christine est√° tan consumida por la carta que Ida discute temerosa con el padre Hurlburt.

En la noche de Nochevieja, Ida, reconociendo que Christine necesita misterio en su vida, permite que Christine se quede despierta hasta tarde, escuchando la radio sobre el fin del mundo o la conversión de Rusia. Ida está decidida a permitir que Christine mantenga su fe en los milagros. Cuando la estación sale del aire a altas horas de la noche, Christine se queda dormida. Llega el padre Hurlburt, y él e Ida se sientan en el techo de la casa y conversan mientras Ida le trenza el cabello.

An√°lisis

¬ęNing√ļn ni√Īo que vive en la misma casa podr√≠a ser m√°s diferente o m√°s cercano¬Ľ. As√≠ comienza el √ļltimo cap√≠tulo de la novela. Ida, por supuesto, se refiere a Christine y Lee, pero la declaraci√≥n bien podr√≠a ser sobre Christine e Ida, quienes, desde el nacimiento de Lee, han estado peleando sobre cu√°l de ellos deber√≠a preocuparse, y m√°s, por Lee. Cuando Christine era peque√Īa, Ida tem√≠a que Clara regresara y la recuperara. Ahora debe luchar contra Christine por la atenci√≥n de Lee. ¬ęElla cre√≠a que manten√≠a la casa unida por la fuerza de su voluntad¬Ľ, exclama Ida sobre Christine. Entonces, parad√≥jicamente, Christine act√ļa de manera independiente como Ida quiere que lo haga, pero al mismo tiempo Ida se resiente de esa misma independencia y fuerza de voluntad.

El cap√≠tulo 20 trata m√°s sobre Christine y Lee que sobre Ida, quien parece ser la seguidora pasiva de sus dos hijos. En gran parte porque su infancia le fue arrebatada en el momento en que asumi√≥ la responsabilidad del embarazo de Clara, Ida vive su vida a trav√©s de sus hijos. ¬ęSegu√≠ su estela¬Ľ, narra, ¬ęrespondiendo a sus pasiones, experimentando vidas que podr√≠a haber vivido¬Ľ. Ella crea su vida a partir de ellos, aceptando las inseguridades de Lee sobre s√≠ mismo: ¬ęLee no conoc√≠a su propio poder y ten√≠a miedo de probarlo¬Ľ, mientras que solo sobrevive a la obstinaci√≥n antag√≥nica e impetuosa de Christine: ¬ęPara ella, yo era la piedra. empujada contra, el obst√°culo en su camino, el agua por la que debe nadar¬Ľ. Finalmente, entonces, Christine usa a Ida como un campo de batalla para probar su propia fuerza; por el contrario, Lee ni siquiera reconoce que tiene puntos fuertes personales.

La novela termina con dos poderosas im√°genes que se repiten a lo largo del texto: la llegada de una carta y el trenzado del cabello. Cristina est√° segura de que la carta de la Sant√≠sima Virgen determinar√° el curso de los acontecimientos en el mundo. Est√° tan segura de la validez de la carta y de sus posibilidades que pone toda su fe en ella, solo para quedar desolada cuando ni Rusia se convierte ni el mundo se acaba. Ida comenta: ¬ęChristine fue atrapada por su inocencia, por su creencia en maravillas de todo tipo, por su creencia de que su vida importaba… Christine asumi√≥ la responsabilidad del universo¬Ľ. Aqu√≠, la narraci√≥n de Ida ayuda a explicar el comportamiento imprudente posterior de Christine, que Christine analiz√≥ anteriormente en su secci√≥n narrativa. Con sus esperanzas y su fe religiosa destrozadas, a Christine no le queda nada en lo que creer, incluida, lamentablemente, ella misma. No es de extra√Īar que su credo se convierta en ¬ęsolo eres joven una vez¬Ľ.

La imagen de la trenza al final de la novela es poderosa porque la trenza f√≠sica de tres mechones de cabello refleja las tres trenzas narrativas de las historias individuales de Ida, Christine y Rayona. Y nuevamente, Ida es el eje que mantiene unidas las tres narrativas. De ella, sin duda, Christine aprendi√≥ a trenzar su cabello, lo que hace con el cabello de Rayona en el Cap√≠tulo 1. Y al comienzo del Cap√≠tulo 17, el primer cap√≠tulo narrativo de Ida, Ida menciona que nadie la conoce a ella y toda su historia. La vida de Rayona: ¬ęSi no se lo digo a Rayona, qui√©n puede entender¬Ľ. Aqu√≠, al final de la novela, parece m√°s probable que Ida eventualmente Vamos Cu√©ntale a Rayona toda la historia. Si realmente lo hace, dec√≠rselo a Rayona ser√° un acto simb√≥lico de trenzar mechones de cabello, de entrelazar ‚Äútres mechones, los susurros del ir y venir, del torcer y atar y doblar, del tomar y soltar, del trenzar‚ÄĚ. las vidas de estas tres mujeres juntas en un todo que es acumulativamente suyo y nuestro, es decir, Un transbordador amarillo en agua azul.

Glosario

kateri tekakwitha Hija de una madre cristiana algonquina y un jefe pagano Mohawk, Tekakwitha naci√≥ en 1656 en lo que se convertir√≠a en el estado de Nueva York. Cuando ten√≠a cuatro a√Īos, toda su familia muri√≥ de viruela. Tekakwitha sobrevivi√≥, pero qued√≥ terriblemente marcada y d√©bil por el resto de su vida. Despu√©s de que los misioneros la convirtieran, vivi√≥ una vida soltera, ense√Īando oraciones a los ni√Īos y ayudando a los enfermos y ancianos hasta que muri√≥ en 1680 a la edad de veinticuatro a√Īos. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 30 de junio de 1980.



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