The Thorn : Resumen |

El poema comienza con la descripci├│n que hace el hablante de un viejo arbusto espinoso encaramado en lo alto de la cima de una monta├▒a. La espina tiene un aspecto miserable, ya que el tiempo ha hecho que se seque y se cubra de musgo. Luego, el orador procede a describir el entorno inmediato de la espina en t├ęrminos m├ís agradables, revelando gradualmente que este paisaje colorido y majestuoso es, de hecho, la ubicaci├│n probable de la tumba de un ni├▒o. Una mujer llamada Martha Ray es una visitante frecuente de esta colina, ya que viene a lamentar el ni├▒o que perdi├│ una vez.

El orador revela todos los antecedentes de la indigente Martha Ray, contando c├│mo una vez estuvo enamorada de un hombre llamado Stephen Hill. Si bien Stephen hab├şa prometido casarse con ella, finalmente abandon├│ a Martha por otra mujer. Posteriormente, Martha queda desconsolada y embarazada de su hijo.

En este punto, el destino del ni├▒o se vuelve ambiguo. El hablante revela sus propias incertidumbres sobre este supuesto ni├▒o (y su creciente estatus como narrador poco confiable), transmitiendo las diferentes visiones de los residentes locales que chismean incesantemente sobre la pobre mujer. Algunos dicen que cometi├│ infanticidio debido al estigma social de la mujer embarazada soltera, mientras que otros creen que el beb├ę naci├│ muerto. En cualquier caso, nadie vio al ni├▒o y nunca se confirma que el ni├▒o haya existido. Martha Ray se convierte en el tema del mito local, y muchos habitantes creen que ella deber├şa ser responsable de la muerte del ni├▒o. Sin embargo, cuando sugieren llevarla ante la justicia, el suelo que rodea la supuesta tumba comienza a temblar, lo que sugiere un terremoto o alguna fuerza sobrenatural. Si bien nunca se encuentra la prueba definitiva de la tumba, los lugare├▒os contin├║an insistiendo en que un ni├▒o se perdi├│, ya que su madre llora a menudo en la cima de la monta├▒a. La historia de Martha Ray y su hijo permanece envuelta en misterio en la conclusi├│n del poema, dejando al lector, como al hablante y la gente del pueblo, para sacar sus propias conclusiones sobre lo que realmente sucedi├│.

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