Temas principales en Paradise Lost



Ensayos críticos Temas principales en Paraíso perdido

Introducción

La crítica moderna de Paraíso perdido tomó muchos puntos de vista diferentes de las ideas de Milton en el poema. Un problema es que Paraíso perdido es casi un cristiano militante en una época que ahora busca diversos puntos de vista y admira al hombre que se opone al punto de vista aceptado. Las opiniones religiosas de Milton reflejan la época en la que vivió y la iglesia a la que pertenecía. No siempre fue completamente ortodoxo en sus ideas, pero fue devoto. Su propósito o tema en Paraíso perdido es relativamente fácil de ver, si no de aceptar.

Milton comienza Para√≠so perdido diciendo que cantar√° ¬ęDe la primera desobediencia del hombre¬Ľ (I, 1) para que ¬ęafirme la Eterna Providencia, / Y justifique a los hombres los caminos de Dios¬Ľ (I, 25-26). El prop√≥sito o tema de Para√≠so perdido entonces es religioso y tiene tres partes: 1) desobediencia, 2) providencia eterna y 3) justificaci√≥n de los hombres por parte de Dios. A menudo, las discusiones sobre Para√≠so perdido centrarse en el √ļltimo de estos tres, con exclusi√≥n de los dos primeros. Y con la misma frecuencia, los lectores y aquellos que conocen Para√≠so perdido entender mal lo que Milton quiere decir con la palabra justificarasumiendo que Milton afirma con bastante arrogancia que las acciones y los motivos de Dios parecen tan arbitrarios como para requerir justificaci√≥n y explicaci√≥n.

Sin embargo, la idea de justificación de Milton no es tan arrogante como muchos lectores piensan. Milton no usa la palabra justificación en su sentido moderno de probar que una acción es o fue adecuada. tal lectura justificar significaría que Milton está asumiendo la responsabilidad de explicar la corrección de las acciones de Dios, una empresa presuntuosa cuando se trata de cualquier deidad. En cambio, Milton usa justificar en el sentido de mostrar la justicia que subyace a una acción. Milton quiere mostrar que la caída, la muerte y la salvación son actos de un Dios justo. Para entender el tema de Paraíso perdido por lo que un lector no necesita aceptar las ideas de Milton como una vindicación de las acciones de Dios; en cambio, el lector necesita comprender la idea de justicia que subyace en las acciones.

Desobediencia

La primera parte del argumento de Milton depende de la palabra desobediencia y su opuesto, obediencia. El universo que Milton imagin√≥ con el Cielo arriba, el Infierno abajo y la Tierra en el medio es un lugar jer√°rquico. Dios literalmente se sienta en un trono en lo alto del cielo. Los √°ngeles se organizan en grupos seg√ļn su proximidad a Dios. En la Tierra, Ad√°n es superior a Eva; los humanos dominan a los animales. Incluso en el infierno, Satan√°s se sienta en un trono, m√°s alto que los otros demonios.

Esta disposici√≥n jer√°rquica de Milton no es mera casualidad. La cosmovisi√≥n de la Edad Media, el Renacimiento y la Restauraci√≥n era que toda la creaci√≥n estaba organizada en varias jerarqu√≠as. La forma correcta en el mundo era que los inferiores obedecieran a los superiores porque los superiores eran, bueno, superiores. Un rey no era rey porque fuera elegido, sino porque era superior a sus s√ļbditos. Por tanto, no s√≥lo era propio obedecer al rey; era moralmente necesario. Por otro lado, si el rey se mostraba inadecuado o no superior a sus s√ļbditos, era moralmente impropio obedecerle y la revoluci√≥n pod√≠a estar justificada.

Dios, siendo Dios, era por definici√≥n superior a cualquier otra cosa en el universo y siempre debe ser obedecido. En el interior Para√≠so perdido, Dios pone una prohibici√≥n a Ad√°n y Eva: no comer del √Ārbol del Conocimiento. La prohibici√≥n no es tanto una cuesti√≥n del fruto del √°rbol como de obedecer la ordenanza de Dios. El buen funcionamiento del universo requiere la obediencia de los inferiores a sus superiores. Al no obedecer el gobierno de Dios, Ad√°n y Eva traen calamidad a sus vidas ya las vidas de toda la humanidad.

El significado de la obediencia a los superiores no es solo un asunto de Ad√°n y Eva y el √Ārbol del Conocimiento; es un tema importante a lo largo del poema. La rebeli√≥n de Satan√°s por celos es el primer gran acto de desobediencia y da comienzo a todo lo que sucede en la epopeya. Cuando Abdiel se enfrenta a Satan√°s en el Libro V, Abdiel dice que Dios cre√≥ a los √°ngeles ¬ęen sus grados brillantes¬Ľ (838) y agrega ¬ęSus leyes, nuestras leyes¬Ľ (844). El punto de Abdiel es que la rebeli√≥n de Satan√°s sobre el Hijo est√° mal porque Satan√°s est√° desobedeciendo un decreto de su evidente superior. Satan√°s no tiene respuesta a este punto, excepto letan√≠a sof√≠stica.

Otros ejemplos de la importancia crucial tanto de la jerarqu√≠a como de la obediencia ocurren en asuntos grandes y peque√Īos. La deferencia con la que Ad√°n saluda a Rafael muestra que el humano acepta su posici√≥n en relaci√≥n con el √°ngel. La imagen es uno de los modos propios entre inferior y superior. La actitud normal de Eva hacia Ad√°n refleja la misma relaci√≥n.

El momento crucial del poema resulta de la desobediencia y la ruptura de la jerarquía. Eva discute con Adam sobre si deberían trabajar juntos o separados, y Adam cede ante ella. El problema aquí es con los dos humanos. Eva no debe discutir con su superior, Adán, pero igualmente, Adán, no debe ceder su autoridad a su inferior, Eva.

Cuando Eva come el fruto, uno de sus primeros pensamientos es que el fruto ¬ępodr√≠a hacerme m√°s igual¬Ľ (IX, 823), a lo que r√°pidamente a√Īade, ¬ępara los inferiores, ¬Ņqui√©n es libre?¬Ľ (IX, 826). Su razonamiento, desde el punto de vista de Milton, es incorrecto. La libertad viene precisamente de reconocer tu lugar en el gran esquema y obedecer los dictados de esa posici√≥n. Al desobedecer a Dios, Eva no obtuvo ni igualdad ni libertad; en cambio, perdi√≥ el Para√≠so y trajo el pecado y la muerte al mundo.

Asimismo, cuando Adán también come del fruto, desobedece a Dios. Además, desobedece conscientemente poniendo a Eva por delante de Dios. La desobediencia y la interrupción del orden correcto resultan en pecado y muerte.

Finalmente, en los dos √ļltimos libros de la epopeya, Milton muestra ejemplo tras ejemplo de personas que ignoran sus responsabilidades y tratan de elevarse por encima de Dios o desobedecer los mandamientos de Dios. El resultado es siempre el mismo: destrucci√≥n.

La primera parte del propósito de Milton en Paraíso perdido entonces es mostrar que la desobediencia conduce a una ruptura del orden jerárquico o social con consecuencias desastrosas. Algunos argumentan que Milton se coloca a sí mismo en una posición contradictoria en Paraíso perdido, ya que apoyó el derrocamiento de Carlos I. En sus escritos políticos, Milton deja claro que obedecer a un inferior es tan malo como desobedecer a un superior. En el caso de un rey, el pueblo debe determinar si el rey es realmente su superior o no. Así, Milton justifica su posición en relación con Carlos y Dios.

Providencia eterna

El tema de Milton en Para√≠so perdido, sin embargo, no termina con la idea de desobediencia. Milton dice que tambi√©n ¬ęafirmar√° la Providencia Eterna¬Ľ. Si el hombre nunca hubiera desobedecido a Dios, la muerte nunca habr√≠a entrado en el mundo y el hombre se habr√≠a convertido en una especie de √°ngel menor. Debido a que Ad√°n y Eva cedieron a la tentaci√≥n y desobedecieron a Dios, le dieron la oportunidad a Dios de mostrar amor, misericordia y gracia para que, al final, la ca√≠da produjera un bien mayor que el que hubiera tenido de otra manera. Este es el argumento sobre la ca√≠da llamado F√©lix culpa o ¬ęculpa feliz¬Ľ.

El razonamiento general es que Dios cre√≥ al hombre despu√©s de la rebeli√≥n de Satan√°s. Su prop√≥sito declarado es mostrarle a Satan√°s que los √°ngeles rebeldes no se perder√°n, que Dios puede crear nuevos seres como le parezca. Dios da al hombre libre albedr√≠o, pero al mismo tiempo, Dios siendo Dios, sabe lo que el hombre har√° por libre albedr√≠o. m√°s y m√°s en Para√≠so perdido, Dios dice que el hombre tiene libre albedr√≠o, que Dios sabe que el hombre ceder√° a la tentaci√≥n de Satan√°s, pero que √©l (Dios) no es la causa de esta entrega; √Čl solo sabe que suceder√°.

Este punto es teol√≥gicamente complicado. En muchos sentidos, hace que Dios parezca un pedante c√≥smico. √Čl sabe lo que har√° el Hombre, pero no hace nada para detenerlo porque de alguna manera eso estar√≠a en contra de las reglas. Podr√≠a enviar a Rafael con una advertencia m√°s expl√≠cita; podr√≠a decirle a Gabriel ya los otros guardias por d√≥nde entrar√° Satan√°s en el Ed√©n; √©l podr√≠a sellar a Satan√°s en el infierno de inmediato. Podr√≠a hacer varias cosas para evitar la ca√≠da, pero no hace nada.

Desde el punto de vista del drama ficticio, el lector puede tener razón al culpar a Dios por la caída de Adán y Eva. Desde un punto de vista teológico/filosófico, Dios No debe Acto. Si el hombre tiene realmente libre albedrío, debe poder ejercerlo. Entonces, debido al libre albedrío, Adán y Eva desobedecen a Dios y pervierten la jerarquía natural. La muerte es el resultado, y la muerte podría ser el final de la historia si Paraíso perdido fueron una tragedia.

Justificación de los caminos de Dios

Eternal Providence lleva la historia a un nivel diferente. La muerte debe venir al mundo, pero el Hijo se adelanta con la oferta de sacrificarse a la Muerte para vencer a la Muerte. A través del Hijo, Dios puede templar la justicia divina con la misericordia, la gracia y la salvación. Sin la caída, este amor divino nunca se habría demostrado. Debido a que Adán y Eva desobedecieron a Dios, la misericordia, la gracia y la salvación ocurren a través del amor de Dios, y toda la humanidad, al obedecer a Dios, puede alcanzar la salvación. La caída sí produce un nuevo y más elevado amor de Dios por el hombre.

Esta idea es entonces el punto final del tema de Milton: el sacrificio del Hijo que vence a la Muerte le da al Hombre la oportunidad de alcanzar la salvaci√≥n aunque, por el pecado de Ad√°n y Eva, todos los hombres son pecadores. Como dice Ad√°n: ¬ę¬°Oh infinita bondad, inmensa bondad! / Que todo este bien del mal producir√°, / Y el mal se convertir√° en bien¬Ľ (XII, 469-471). La ca√≠da del Hombre, entonces, convierte el mal en bien, y este hecho muestra la justicia de las acciones de Dios, o en t√©rminos de Milton, ¬ęjustifica los caminos de Dios ante los hombres¬Ľ.



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