Soneto 98



Resumen y Análisis Soneto 98

Resumen

El tema de la ausencia continúa con la juventud lejos. El poeta describe primero abril en un tono alegre y dice que incluso el «pesado Saturno», que durante el período isabelino se pensaba que influía en el comportamiento oscuro y sombrío de las personas, «se rió y saltó» durante esta primavera.

La inversión típica que se espera en los sonetos, ya sea en el tercer cuarteto o en el pareado final, aparece al comienzo del Soneto 98, al comienzo del segundo cuarteto con la palabra «todavía». El hecho de que este cambio de fortuna se produzca tan pronto subraya lo abatido que está el poeta mientras está separado del joven. Ni los pájaros ni las flores alivian su estado emocional deprimido, ya que compara estos objetos de belleza de primavera y verano con la belleza del joven y concluye que son copias imperfectas de la apariencia de su amigo: «Eran solo dulces, pero figuras de placer, / Dibujado después de tú, tú eres el patrón de todo».

Recordando el soneto anterior, el poeta vuelve a pensar en su separación del joven como un invierno estéril. Ya no critica a la juventud, sino que se disculpa por la endeblez de sus versos, como si sólo pasara el tiempo escribiendo sonetos frívolos mientras está lejos de su amada: «Todavía parecía invierno todavía, y tú estás lejos, / Como con tu sombra yo con estos jugué.” El uso que hace el poeta del término «sombra» es similar a cuando soñaba con la juventud en sonetos anteriores; esta referencia vuelve a demostrar cuánto ha retrocedido el poeta a su actitud anterior y dependiente hacia la juventud.



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