Soneto 73



Resumen y Análisis Soneto 73

Resumen

El poeta indica su sentimiento de que no tiene mucho tiempo para vivir a través de la imagen de la rama de invierno, el crepúsculo del crepúsculo y las brasas de un fuego agonizante. Todas las imágenes de este soneto sugieren una muerte inminente. En la primera cuarteta, el poeta se compara con las hojas de otoño, pero no puede identificar su número exacto, al igual que no puede determinar qué tan cerca está de la muerte: «Cuando las hojas amarillas, o ninguna, o pocas, cuelgan / Sobre esas ramas que revuélvete contra el frío». En la segunda cuarteta, habla del «crepúsculo» como «después de que el sol se pone en el oeste», una metáfora tradicional de la muerte. La muerte está cerca del poeta en esta segunda cuarteta, pues la imagina dos veces más, primero como «noche negra» y luego como sueño, «el segundo yo de la muerte». La tercera cuarteta recuerda el soneto 45, en el que el poeta compara su deseo por el joven con «limpiar el fuego». Ahora, sin embargo, su fuego no es más que brasas agonizantes, un «lecho de muerte» alimentado por su amor a la juventud, «consumido con lo que se alimentó».

Tenga en cuenta el descanso indicado por el período después de cada cuarteto en el soneto, el descanso más largo viene apropiadamente después del tercer cuarteto, antes del pareado final. Las pausas después de las dos primeras cuartetas se deben a su comienzo «En mí ves…». Esta frase indica que el poeta está haciendo alusión entre una imagen externa y un estado mental interno, asociación que a su vez obliga a una lectura más pausada de los versos, permitiendo cierta reflexión sobre el tono emocional que evoca cada imagen.

Sigue ahora el pareado dirigido al joven que deja clara la conclusión que se extrae de los versos anteriores: «Esto que percibes, que hace más fuerte tu amor, / Para amar bien al que pronto debes dejar». Creyendo que pronto morirá y nunca volverá a ver al joven, el amor del poeta por el joven se intensifica.



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