soneto 40



Resumen y Análisis Soneto 40

Resumen

El soneto 40 inicia una secuencia de tres sonetos en los que el poeta comparte sus posesiones y su amante con el joven, aunque no es hasta el soneto 41 que menciona directamente su conexión.

El uso de la palabra «amor» puede confundir a los lectores, ya que «amor» en este soneto significa al menos tres cosas diferentes. Dos de estos significados se abordan en la primera línea: «Llévate todos mis amores, mi amor, sí, llévatelos a todos». Aquí, «mis amores» se refiere a las posesiones del poeta, tanto físicas -los sonetos mismos- como emocionales. A continuación, la frase «mi amor», entre comas, se refiere al joven mismo, a quien se dirige el poeta. Aunque la alusión al joven que ahora posee a la amante del poeta es ligera en este soneto, el verso 6 – «No puedo culparte por mi amor que usas» – contiene la indicación más fuerte de esta nueva relación: El joven «usa» el amor del poeta. amante poeta – «mi amor».

Con una voz casi patéticamente tímida, el poeta oscila entre la ira y el perdón del joven. La línea 7 comienza con «Pero sigue siendo culpable», y esperamos que el poeta discuta con extrema hostilidad con el joven, pero ese estado de ánimo luego cambia al perdón contenido en las líneas 9 y 10: «Perdono tu robo, gentil ladrón, / Aunque me robes toda mi pobreza.” En los versos 11 y 12, el estado de ánimo cambia nuevamente, pero ahora el poeta habla filosóficamente sobre los contrastes entre el amor y el odio: «… es un dolor mayor / llevar el error del amor que el daño conocido del odio». Y finalmente, aun irritado por el caso, el poeta perdona el carácter lascivo del joven: «Gracia menor, en quien todo mal se muestra, / Mátame de rencor, pero no debemos ser enemigos».



Deja un comentario