Sobre Orgullo y Prejuicio



Sobre Orgullo y prejuicio

Historial de publicaciones y recepción crítica

Orgullo y prejuicio, probablemente la más popular de las novelas terminadas de Austen, también fue, en cierto sentido, la primera en ser compuesta. la versión original, Primeras impresiones, se completó en 1797, pero fue rechazada para su publicación; no sobreviven copias del original. La obra fue reescrita alrededor de 1812 y publicada en 1813 como Orgullo y prejuicio. La forma final debe haber sido una reescritura completa del esfuerzo original, ya que es representativa de la madurez de Austen. Además, la historia claramente tiene lugar a principios del siglo XIX y no a finales del siglo XVIII.

Las obras de Austen, incluyendo Orgullo y prejuicioapenas fueron notados por los cr√≠ticos durante su vida. Orgullo y prejuicio se vendi√≥ bastante bien: la primera edici√≥n vendi√≥ alrededor de 1.500 copias. Los cr√≠ticos que finalmente lo revisaron a principios del siglo XIX elogiaron las caracterizaciones y la descripci√≥n de la vida cotidiana de Austen. Despu√©s de la muerte de Austen en 1817, el libro continu√≥ public√°ndose y ley√©ndose con poca atenci√≥n por parte de los cr√≠ticos durante los siguientes cincuenta a√Īos. Los pocos comentarios cr√≠ticos que se hicieron durante este per√≠odo continuaron centr√°ndose en su habilidad para crear personajes, as√≠ como en su dominio t√©cnico. En 1870, Richard Simpson public√≥ probablemente el art√≠culo cr√≠tico m√°s importante del siglo XIX sobre Austen; en el art√≠culo, Simpson discuti√≥ la complejidad del trabajo de Austen, incluido su uso de la iron√≠a.

La Beca Moderna de Austen comenz√≥ en 1939 con la publicaci√≥n de Jane Austen y su arte, de Mary Lascelle. El alcance y la visi√≥n de este libro ha llevado a otros estudiosos a examinar m√°s de cerca las obras de Austen. Orgullo y prejuicio comenz√≥ a recibir una atenci√≥n seria en la d√©cada de 1940 y ha seguido siendo estudiado intensamente desde entonces. Los cr√≠ticos modernos adoptan una variedad de enfoques de la novela, incluidos los hist√≥ricos, econ√≥micos, feministas y ling√ľ√≠sticos.

Varios cr√≠ticos han se√Īalado consistentemente que el desarrollo de la trama de Orgullo y prejuicio est√° determinado por el car√°cter: la coincidencia ejerce una gran influencia, pero los giros de acci√≥n son precipitados por el car√°cter. Si bien la debilidad humana es un elemento destacado, que va desde los celos de la se√Īorita Bingley hasta los prejuicios ciegos de Elizabeth, la maldad absoluta es poco evidente. Austen mantiene una actitud de iron√≠a bonachona hacia sus personajes.

Contexto histórico de Orgullo y prejuicio

Durante la carrera de Austen, el romanticismo alcanzó su punto máximo de aceptación e influencia, pero ella rechazó los principios de ese movimiento. Los románticos ensalzaban el poder del sentimiento, mientras que Austen defendía la supremacía de la facultad racional. El romanticismo abogó por el abandono de la contención; Austen fue un firme exponente de la creencia neoclásica en el orden y la disciplina. Los románticos vieron en la naturaleza un poder trascendental para estimular a los hombres a mejorar el orden existente de las cosas, que consideraban esencialmente trágico en su estado actual. Austen apoyó los valores tradicionales y las normas establecidas, y vio la condición humana con espíritu cómico. Los románticos celebraban exuberantemente la belleza natural, pero la técnica dramática de Austen decretaba una escasa descripción del escenario. Las bellezas de la naturaleza rara vez se detallan en su obra.

Así como las obras de Austen presentan poca evidencia del movimiento romántico, tampoco revelan ninguna conciencia de los trastornos internacionales y la consiguiente agitación en Inglaterra que ocurrió durante su vida. Tenga en cuenta, sin embargo, que tales fuerzas estaban muy alejadas del mundo restringido que retrata. Los asuntos turbulentos como las guerras napoleónicas en su época no afectaron significativamente la vida cotidiana de las familias provinciales de clase media. Los rangos de los militares fueron reclutados de las clases más bajas de la población, dejando a los caballeros para comprar una comisión, como lo hace Wickham en la novela, y así convertirse en oficiales.

Adem√°s, el avance de la tecnolog√≠a a√ļn no hab√≠a detenido los patrones majestuosos de la vida rural del siglo XVIII. Los efectos de la revoluci√≥n industrial, con sus repercusiones econ√≥micas y sociales, todav√≠a se sintieron con m√°s fuerza en las clases trabajadoras desfavorecidas. El malestar fue generalizado, pero las principales reformas que lanzar√≠an una nueva era en la vida pol√≠tica inglesa no llegaron hasta m√°s tarde. En consecuencia, la nueva tecnolog√≠a que exist√≠a en Inglaterra en el momento de Orgullo y prejuicioLa publicaci√≥n de no aparece en el trabajo.

Crítica general de Orgullo y prejuicio

Orgullo y prejuicio sigue siendo popular hoy en día no solo por sus personajes memorables y el atractivo general de la historia, sino también por la habilidad con la que se cuenta. En el interior Orgullo y prejuicioAusten muestra un uso magistral de la ironía, el diálogo y el realismo que apoyan el desarrollo del personaje y mejoran la experiencia de lectura de la novela.

La iron√≠a de Jane Austen es devastadora en su despliegue de tonter√≠a e hipocres√≠a. El autoenga√Īo o el intento de enga√Īar a otras personas es casi siempre el objeto de tu sagacidad; observe c√≥mo le hace decir a Elizabeth que espera no re√≠rse nunca de lo que es sabio o bueno.

El lector encuentra diversas formas de exquisita iron√≠a en Orgullo y prejuicio: A veces los personajes son inconscientemente ir√≥nicos, como cuando la Sra. Bennett afirma seriamente que ¬ŅEst√° por ah√≠? nunca aceptar√≠a ninguna propiedad encuadernada, aunque el Sr. Collins est√° dispuesto a hacerlo; otras veces, Sr. Bennett y Elizabeth sirven para expresar directamente la opini√≥n ir√≥nica del autor. Cuando Mary Bennett es la √ļnica ni√Īa de la casa y no necesita ser comparada con sus hermanas m√°s lindas, el autor se√Īala que ‚Äúel padre sospech√≥ que ella atraves√≥ el cambio sin muchas reticencias‚ÄĚ. El se√Īor. Bennet centra su atenci√≥n en s√≠ mismo durante la crisis con Wickham y Lydia: ¬ęD√©jame sentir por una vez en mi vida lo culpable que he sido. No tengo miedo de sentirme abrumado por la impresi√≥n. Pasar√° pronto¬Ľ.

La iron√≠a de Elizabeth es alegre cuando Jane pregunta cu√°ndo empez√≥ a amar al Sr. Darcy. ¬ęEst√° ocurriendo tan gradualmente que apenas s√© cu√°ndo comenz√≥. Pero creo que debo fecharlo en la primera vez que vi sus hermosos jardines en Pemberley¬Ľ. Sin embargo, puede ser amargamente cortante en su comentario sobre el papel de Darcy en la ruptura de Bingley y Jane. ¬ęEl se√Īor Darcy es extraordinariamente amable con el se√Īor Bingley y lo cuida muy bien¬Ľ.

La autora, independiente de cualquier personaje, utiliza la iron√≠a en las partes narrativas para algunos de sus juicios m√°s contundentes, pero muchas veces desapercibidos. La comunidad de Meryton est√° feliz de que Lydia se case con un hombre tan in√ļtil como Wickham: ¬ęy los buenos deseos por su bienestar, que se presentaron ante todas las rencorosas damas de Meryton, han perdido muy poco de su esp√≠ritu¬Ľ. cambio de circunstancias, porque con tal marido, su miseria era segura¬Ľ.

Austen usa la ironía tanto para provocar risas caprichosas como para hacer comentarios velados y amargos. En sus manos -y pocos otros son más capaces y discriminatorios- la ironía es un dispositivo extremadamente efectivo para la evaluación moral.

El di√°logo tambi√©n juega un papel importante en Orgullo y prejuicio. La novela comienza con una conversaci√≥n entre la Sra. Bennet y su esposo: ¬ę‘Mi querido Sr. Bennet’, le dijo su dama un d√≠a, ‘¬Ņha o√≠do que Netherfield finalmente ha sido alquilado?'¬Ľ En la conversaci√≥n que sigue, aprendemos mucho: de la se√Īora Bennett. inquietud. Bennet al casar a sus hijas, el Sr. Bennett hacia su esposa y su naturaleza compasiva. El escenario est√° listo sin esfuerzo para la presentaci√≥n de la familia al grupo Bingley, y el di√°logo nos ha dado una idea de los incidentes de la trama y las actitudes que impulsan a los personajes.

Las piezas de di√°logo son consistentemente las partes m√°s v√≠vidas e importantes de la novela. Esto es natural porque la mayor√≠a de las novelas se le√≠an en voz alta en la √©poca de Austen, por lo que un buen di√°logo era extremadamente importante. Aprendemos sobre los principales puntos de inflexi√≥n a trav√©s del di√°logo, e incluso de un intenso cambio interior, ya que la famosa escena de reconocimiento de s√≠ misma de Elizabeth (¬ę¬°Qu√© despreciable actu√©!¬Ľ) se presenta como una persona que habla consigo misma.

Las líneas de cada personaje son individualmente apropiadas y la forma más reveladora de revelar cómo es cada uno. La conversación de Elizabeth es directa y brillante, la de su padre es sarcástica, Sr. Collin es aburrido y tonto, y la fuente de palabras de Lydia es toda frivolidad y nada de sustancia.

Las cosas que pasan en Orgullo y prejuicio le sucede a casi todos los lectores: verg√ľenza por la tonter√≠a de los familiares, los sentimientos inestables de enamorarse y el disgusto de darse cuenta de repente de un gran error. El realismo psicol√≥gico de la novela se revela en el r√°pido reconocimiento que tenemos de c√≥mo se sienten los personajes principales.

Es muy natural que Elizabeth y Darcy se enojen el uno con el otro despu√©s de que ella lo rechace, y es muy natural que sientan punzadas de arrepentimiento y luego cambien de opini√≥n por completo a medida que pasa el tiempo. Cada paso en su progreso hacia el siguiente se describe con sensibilidad sobre c√≥mo se sienten y act√ļan las personas. En la sutil y hermosa descripci√≥n de la autorrealizaci√≥n de Elizabeth hay una visi√≥n convincente de c√≥mo cambia una persona inteligente y sensible.

Sin embargo, al considerar el realismo de Austen, los lectores deben reconocer que su mayor debilidad como escritora est√° relacionada con su mayor fortaleza. Ella escribe sobre lo que sabe, y eso significa que nunca se abordan grandes √°reas de la experiencia humana. Nunca vemos mucho de los personajes masculinos, y son bocetos en comparaci√≥n con sus hero√≠nas. Las pasiones extremas generalmente se evitan en su escritura, y esto se nota cuando, por ejemplo, cambia a una voz muy impersonal y abstracta cuando Elizabeth acepta a Darcy: Elizabeth ¬ęinmediatamente, aunque no con mucha fluidez, le dio a entender que sus sentimientos hab√≠an sufrido un cambio tan material… como para hacerla recibir con gratitud y placer sus presentes seguridades¬Ľ. Las personas a las que no les gustan las obras de Austen a menudo citan esta falta de emociones extremas como su raz√≥n principal. Aun as√≠, nadie puede negar su capacidad para crear personajes inolvidables, construir tramas bien estructuradas o hacer valoraciones de la sociedad con agudo ingenio. Las obras de Austen tienen una calidad atemporal que hace que sus historias y temas sean tan relevantes hoy como lo fueron hace doscientos a√Īos.



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