Sobre los dublineses



Sobre Dublineses

Como muchas obras de arte importantes de principios del siglo XX (las pinturas contempor√°neas de Joyce Wassily Kandinsky, por ejemplo, o la m√ļsica de Louis Armstrong), Dublineses parece enga√Īosamente simple y directo al principio, especialmente en comparaci√≥n con las obras de ficci√≥n posteriores de James Joyce: Un retrato del artista cuando era joven, Ulises, y Finnegan’s Wake. definitivamente es tuyo accesible libro ‚ÄĒ relativamente f√°cil de entender y seguir, mientras que los otros mencionados tienden a desafiar incluso al lector m√°s sofisticado.

estaba en Dublineses que Joyce desarroll√≥ sus m√ļsculos para contar historias, perfeccionando la artesan√≠a b√°sica que har√≠a arte moderno elevado a partir de Un retrato del artista cuando era joven, Ulises, y Estela de Finnegan viable. En el interior dublineses, todav√≠a no emplea las t√©cnicas de la narraci√≥n mim√©tica (caracter√≠stica de Un retrato) o corriente de conciencia (Ulises), pero allana el camino aqu√≠ para estos avances t√©cnicos. Dublineses es algo comparable a los llamados per√≠odos rosa y azul de Picasso, en los que el pintor perfeccion√≥ sus habilidades en los retratos realistas en tinta antes de abrirse al cubismo y otros estilos abstractos. Joyce incluso presenta personajes (Lenehan de ¬ęTwo Gallants¬Ľ y Bob Doran de ¬ęThe Boarding House¬Ľ, por ejemplo) que reaparecen en sus libros posteriores.

Principalmente, Joyce trabajó y jugó en Dublineses en la trama y la caracterización, en la descripción y el diálogo, y (especialmente) en el punto de vista (el término técnico para referirse a quién cuenta una historia, a quién y con qué limitaciones). Lo sorprendente es que un trabajo tan relativamente inmaduro tenga éxito casi sin excepción. Y así como las obras realistas de Picasso no solo perduraron, sino que muchos visitantes de los museos las prefieren a sus pinturas posteriores más difíciles de apreciar, Dublineses es el libro favorito de James Joyce por muchos lectores.

la configuraci√≥n de Dublineses es, por supuesto, en y alrededor de la ciudad de Dubl√≠n, Irlanda. Aunque la capital de Irlanda, el Dubl√≠n donde creci√≥ Joyce era un lugar provincial, mucho menos cosmopolita que varias otras ciudades de Europa occidental de tama√Īo similar (Venecia, por ejemplo). A diferencia de Francia, Espa√Īa e Italia, Irlanda nunca fue un centro de cultura continental; a diferencia de Inglaterra y Holanda, nunca fue un centro comercial. Tampoco, en contraste con la entonces reci√©n unida Alemania, Irlanda a√ļn no estaba industrializada. (De hecho, el pa√≠s seguir√≠a siendo casi exclusivamente rural durante las pr√≥ximas d√©cadas). De hecho, era algo as√≠ como una naci√≥n del tercer mundo, incluso antes de que existiera el t√©rmino. Aunque Dubl√≠n era un lugar genuinamente urbano, con luces el√©ctricas y tranv√≠as, peri√≥dicos de la competencia e incluso un museo, la ciudad segu√≠a siendo poco sofisticada en el momento en que Joyce escribi√≥ sobre ella.

Hasta cierto punto, esto fue una funci√≥n de la lejan√≠a geogr√°fica de Irlanda del resto del continente en los d√≠as anteriores a la radio y los viajes a√©reos (mucho menos la televisi√≥n e Internet). Es una isla frente a una isla (Gran Breta√Īa) frente a la costa de Europa y, por lo tanto, algo inaccesible. El propio James Joyce, sin embargo, culp√≥ a otros dos factores del atraso de su ciudad natal: la Iglesia Cat√≥lica Romana y el vecino pa√≠s de Inglaterra.

Seg√ļn la leyenda, San Patricio trajo el cristianismo a Irlanda en la Edad Media; desde entonces, la mayor√≠a de los irlandeses han observado un tipo de religi√≥n estricto y bastante literal, quiz√°s m√°s supersticioso que el cristianismo practicado por los cat√≥licos franceses, por ejemplo. En historia tras historia en Dublineses como en las novelas que escribi√≥ m√°s tarde en su carrera, Joyce culpa a la Iglesia Cat√≥lica Romana por el fracaso de los irlandeses para moverse en conjunto con el resto de Europa. Estaba particularmente amargado por la forma en que la Iglesia a menudo reclutaba a intelectuales como √©l para servir en el sacerdocio, en lugar de alentarlos a usar sus mentes al servicio del progreso, como m√©dicos, cient√≠ficos o ingenieros.

Joyce tambi√©n culp√≥ a Inglaterra por lo que vio como el atraso de Irlanda. El 1 de julio de 1690, en la Batalla del Boyne, las fuerzas protestantes del rey Guillermo III de Inglaterra derrotaron a los jacobitas cat√≥licos romanos de Jacobo II, provocando la ca√≠da de la Irlanda cat√≥lica. Hasta 1922, cuando el parlamento brit√°nico concedi√≥ la independencia al pa√≠s (manteniendo el control de lo que hoy es la provincia de Irlanda del Norte, cuyos habitantes suelen ser protestantes y no cat√≥licos), la patria de Joyce seguir√≠a siendo, en efecto, una colonia de Inglaterra. Joyce y muchos otros irlandeses vieron esta era de m√°s de 200 a√Īos como una ocupaci√≥n directa por parte de un enemigo abiertamente hostil.

El per√≠odo durante el cual Dublineses La trama sigue la llamada Hambruna de la Papa de fines de la d√©cada de 1840, por la cual muchos irlandeses culparon a los brit√°nicos, despu√©s de lo cual tuvo lugar un movimiento por la independencia de Irlanda (dirigido por el nacionalista Charles Stewart Parnell). Ese movimiento, sin embargo, fracas√≥ vergonzosamente cuando Parnell fue traicionado por sus propios compatriotas, y en el Dubl√≠n de las novelas de Joyce, la derrota todav√≠a duele. (Para evidencia de esto, vea ¬ęIvy Day in the Committee Room¬Ľ). Dublineses tambi√©n (en ¬ęUna Madre¬Ľ y ¬ęLos Muertos¬Ľ). Desde la primera historia en adelante, el libro est√° lleno de ejemplos, m√°s o menos evidentes, de la traici√≥n de Inglaterra y los ingleses, al menos en opini√≥n de Joyce y sus personajes.

las historias de Dublineses est√°n unidos por la ciudad misma‚ÄĒDubl√≠n es retratado en el libro de Joyce con una concreci√≥n y especificidad sin precedentes en el momento de su escritura. El otro aspecto que une estas dispares obras de prosa narrativa es compartido temas Si bien el protagonista de ¬ęAraby¬Ľ y ¬ęClay¬Ľ dif√≠cilmente podr√≠a ser m√°s diferente en cuanto a edad y temperamento (lo mismo ocurre con los personajes principales de ¬ęEveline¬Ľ y ¬ęThe Dead¬Ľ), todas estas historias est√°n vinculadas entre s√≠. Para el ideas que los cuentos dramatizan: par√°lisis, corrupci√≥n, y muerte. en la historia despues Dublineses En la historia, los personajes no pueden avanzar, tienden a forjarse y luego retroceder, o dar vueltas indefinidamente. Est√°n atascados en su lugar. Ejemplos de corrupci√≥n, es decir, contaminaci√≥n, decadencia, perversidad y depravaci√≥n, ocurren en todas partes. Finalmente, Dublineses comienza con una muerte y termina con una muerte (en una historia titulada, l√≥gicamente, ¬ęLos muertos¬Ľ), con numerosas muertes dramatizadas o mencionadas en el medio.

Todo esto une las muchas y variadas historias del libro en una red de lugar, tiempo y significado. Cada historia sucesiva gana impulso y peso en virtud de seguir a las anteriores. (Por ejemplo, Gabriel Conroy de ¬ęThe Dead¬Ľ se entiende mejor si se lo considera el protagonista adulto de ¬ęAraby¬Ľ.) Y despu√©s de leer el libro, ser√° dif√≠cil pensar en uno. Dublineses Cuento sin acordarme de los dem√°s.



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