Sobre la Buena Tierra



Sobre la buena tierra

Para comprender mejor la buena tierra, ser√≠a √ļtil una breve rese√Īa de la historia de China en el momento en que se desarrolla la historia. Despu√©s del derrocamiento de la dinast√≠a Ching de los manch√ļes en 1911 por Sun Yat-sen y otros intelectuales dedicados que imaginaban una naci√≥n unida y democr√°tica, los acontecimientos no fueron tan f√°ciles como los l√≠deres esperaban.

Como China es una de las naciones m√°s grandes del planeta, es natural que su gente no sea necesariamente homog√©nea. A pesar de ser b√°sicamente la misma raza y escribir el mismo idioma, se hablan al menos cien dialectos, lo que significa que una persona de una provincia puede no entender f√°cilmente lo que dice una persona de otra provincia; en muchos casos, la comunicaci√≥n verbal es totalmente imposible. Sin embargo, una persona educada pod√≠a leer chino, ya sea escrito por una persona del extremo sur o una persona del extremo norte, incluso si esas dos personas no entend√≠an el habla de la otra. Como se√Īala Wang Lung en el cap√≠tulo 12: ¬ęPero Anhwei no es Kiangsu. En Anhwei, donde naci√≥ Wang Lung, el idioma es lento y profundo y brota de la garganta. Pero en la ciudad de Kiangsu, donde ahora viven, la gente hablaba en s√≠labas que partieron de sus labios y de la punta de sus lenguas.‚ÄĚ

Si bien tal vez simplific√≥ demasiado los problemas en China despu√©s del derrocamiento del poder imperial, la mayor√≠a de los gobernadores militares locales en las provincias no estaban dispuestos a dejarse dominar por lo que consideraban un gobierno revolucionario. En cambio, establecieron sus propios territorios separados. Este estado de cosas dur√≥ a√Īos.

Casi todas las provincias ten√≠an su ¬ęhombre fuerte¬Ľ, conocido popularmente como ¬ęse√Īores de la guerra¬Ľ. Algunos eran meros terroristas o bandidos, pero otros controlaban vastas √°reas y ten√≠an millones de esclavos. Wu Pei-fu, por ejemplo, gobern√≥ cinco provincias en el norte y centro de China y sus ¬ęs√ļbditos¬Ľ deben haber superado los cien millones. En Manchuria, Chang Tso-ling ocupaba un territorio casi tan grande como Francia y Espa√Īa juntas. Incluso despu√©s de su muerte a manos de extremistas japoneses, su hijo, el ¬ęJoven Mariscal¬Ľ, gobern√≥ hasta que los japoneses finalmente tomaron el poder en 1932 y establecieron el estado sat√©lite de Manchukuo. Los se√Īores de la guerra recaudaban impuestos y ten√≠an sus propios ej√©rcitos y servicio civil: su palabra era ley. Incluso Chiang Kaishek, mientras persegu√≠a su objetivo de una China unida, podr√≠a haber sido etiquetado como un se√Īor de la guerra. Despu√©s de la muerte de Sun Yet-sen en 1925 y un per√≠odo de lucha dentro del partido gobernante Kuomintang, Chiang finalmente estableci√≥ su cuartel general en Nanking y su campa√Īa contra los jefes locales tuvo un gran √©xito hasta que se convirti√≥ en un conflicto contra los gobernantes locales. comunistas Tse-tung y los japoneses.

A fines de la d√©cada de 1920, un per√≠odo que se parece mucho al per√≠odo de este libro, China fue dividida por conflictos civiles desde Cant√≥n hasta Beijing, desde la frontera con India hasta el r√≠o Amur en la frontera con Rusia. La suerte del campesino chino no fue muy buena. La mayor√≠a de ellos eran arrendatarios que trabajaban la tierra para terratenientes adinerados, que pueden haber pose√≠do miles de acres (como Wang Lung a fines del siglo XIX). La Buena Tierra). Pero aqu√≠ y all√° hab√≠a peque√Īos granjeros independientes que trabajaban su propia tierra, como Wang Lung al comienzo de la novela. Estos peque√Īos granjeros eran constantemente v√≠ctimas de bandidos merodeadores, como el t√≠o de Wang Lung y los ¬ębarbas rojas¬Ľ. Tambi√©n estaban a merced de los comerciantes de cereales, pues no sab√≠an leer ni escribir; de ah√≠ la importancia para Wang Lung de que su hijo mayor aprenda a leer y escribir. Esencialmente, sin embargo, la mayor√≠a de los agricultores se quedaron solos, ya que incluso los se√Īores de la guerra ten√≠an que comer. El agricultor estaba as√≠ protegido hasta cierto punto por las mismas necesidades que lo aquejaban a √©l ya su familia.

En √©pocas de clima favorable, el campesino viv√≠a una vida frugal pero adecuada. Vio muy poco dinero real (durante la primera parte de la novela, una moneda de plata era algo muy raro para Wang Lung), pero por lo general ten√≠a suficiente para comer, aunque no era m√°s que ajo y pan sin levadura. Wang Lung a menudo era despreciado por aquellos que ten√≠an educaci√≥n o eran h√°biles en el comercio, y la gente a menudo lo llamaba ¬ęWang el granjero¬Ľ despectivamente y se tapaba la nariz con desprecio por el ajo que com√≠a. Pero a pesar de estas cosas, el peque√Īo campesino propietario estaba orgulloso de la tierra que pose√≠a, y ese orgullo es la caracter√≠stica m√°s destacada de Wang Lung. Su discurso final en la novela se refiere a la importancia de mantener su tierra y nunca vender ni siquiera una peque√Īa parte de ella.

Algunos cr√≠ticos han argumentado que Pearl Buck no est√° escribiendo sobre un agricultor chino, sino un agricultor universal, que sabe que sus riquezas y su seguridad provienen de la buena tierra misma. Este concepto le da a la novela una universalidad, pero para la mayor√≠a de los lectores la importancia de la novela radica en el conocimiento de Pearl Buck sobre China y los chinos, un conocimiento tan grande como el que cualquier extranjero puede poseer. Su vida en la China rural tambi√©n le dio una visi√≥n profunda del pensamiento campesino chino, algo que Mao Tse-tung descubri√≥ cuando estaba planeando su revoluci√≥n, y el l√≠der comunista lleg√≥ a depender de agricultores como Wang Lung por su fuerza de car√°cter, como un n√ļcleo de sus revolucionarios. Incluso el tercer hijo de Wang Lung, seg√ļn escuchamos, se convirti√≥ en un oficial importante en el ej√©rcito revolucionario.



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