Roger Chillingworth



An√°lisis del personaje de Roger Chillingworth

Roger Chillingworth, a diferencia de Hester y Dimmesdale, es un personaje plano. A medida que evoluciona de un erudito gentil a un demonio obsesionado, es menos un personaje y más un símbolo que cumple las órdenes del diablo. Una vez que llega a Boston, solo lo vemos en situaciones que involucran su obsesión por la venganza, donde aprendemos mucho sobre él.

Hawthorne comienza a construir este s√≠mbolo de venganza maligna con la primera aparici√≥n de Chillingworth (.(los indios) y su misterioso poder. Habiendo terminado m√°s de un a√Īo de cautiverio por parte de los indios, su apariencia es horrible, en parte debido a su extra√Īa mezcla de ¬Ľ indumentaria civilizada y salvaje¬Ľ.

Incluso cuando est√° mejor vestido, Chillingworth est√° lejos de ser atractivo. Es peque√Īo, delgado y algo deforme, con un hombro m√°s alto que el otro. Aunque ¬ędif√≠cilmente se le puede llamar anciano¬Ľ, tiene el rostro arrugado y parece ¬ębien herido por la edad¬Ľ. Sin embargo, tiene una mirada de inteligencia tranquila y sus ojos, aunque tienen un ¬ęextra√Īo poder penetrante¬Ľ, est√°n apagados y borrosos, y son testigos de largas horas de estudio bajo la luz de la l√°mpara.

El lector siente un poco de l√°stima por Roger Chillingworth durante la primera escena del pat√≠bulo cuando llega a la Colonia de la Bah√≠a de Massachusetts y encuentra a su esposa sufriendo la verg√ľenza p√ļblica por un acto de adulterio. En este punto, sin embargo, tiene varias opciones; elige la venganza. Su rudo despertar se describe por segunda vez en el cap√≠tulo 9, cuando Hawthorne lo llama ¬ęun hombre, viejo, cansado de viajar, que, al salir del peligroso desierto, vio a la mujer, en quien esperaba encontrar el calor y la alegr√≠a encarnados¬Ľ. .casa, establecida como tipo de pecado ante el pueblo¬Ľ. Lo que deber√≠a haber sido un c√°lido y amoroso regreso a casa despu√©s de estar lejos de su esposa se volvi√≥ aterrador.

Chillingworth no es un mojigato. Mientras estuvo cautivo de los indios durante ¬ęm√°s de un a√Īo¬Ľ, no los juzg√≥ como paganos e infieles y, a diferencia de los puritanos, no busc√≥ convertirlos. En cambio, como erudito, estudi√≥ su conocimiento de hierbas y medicinas para aprender. √Čl, de hecho, pas√≥ su vida como un erudito solitario, aisl√°ndose cuando era necesario en la b√ļsqueda del conocimiento del mundo de otros hombres. Este estudio de hierbas y medicinas luego vincula su trabajo con la ¬ęmedicina negra¬Ľ y lo ayuda a mantener viva a su v√≠ctima.

Hawthorne desarrolla a√ļn m√°s esta participaci√≥n ¬ęde otro mundo¬Ľ, ya sea el destino o predeterminado por alg√ļn poder superior, cuando describe la aparici√≥n del m√©dico como justo a tiempo para ¬ęayudar¬Ľ a Dimmesdale. Los puritanos cre√≠an que la mano de Dios, o la Providencia, estaba en todos los eventos. Por lo tanto, Hawthorne distorsiona su creencia al mencionar la llegada de Chillingworth cuando afirma: la llegada oportuna de Roger Chillingworth¬Ľ.

Cuando Chillingworth llega a la colonia y descubre la dif√≠cil situaci√≥n de Hester, la deja sola durante casi siete a√Īos mientras persigue a Dimmesdale. √Čl, sin embargo, ve su papel en su ca√≠da. Como se cas√≥ con ella cuando era joven y hermosa y luego se encerr√≥ con sus libros, se da cuenta de que su matrimonio no sigui√≥ ¬ęlas leyes de la naturaleza¬Ľ. No pod√≠a creer que ella, que era tan hermosa, pudiera casarse con un hombre ¬ędeformado desde mi nacimiento¬Ľ. Se enga√Ī√≥ pensando que sus dotes intelectuales la deslumbraban y ella se olvid√≥ de su deformidad. Ahora se da cuenta de que desde el momento en que se conocieron, la letra escarlata estar√≠a al final de su camino.

Su amor por el aprendizaje y la b√ļsqueda intelectual atrae a Dimmesdale. En el Nuevo Mundo, los hombres educados eran raros. Hawthorne dice que ¬ęexist√≠a una fascinaci√≥n para el ministro en compa√Ī√≠a del hombre de ciencia, en quien reconoc√≠a un cultivo intelectual de una profundidad o alcance desmesurado; junto con una variedad y libertad de ideas que habr√≠a buscado en vano entre los dem√°s¬Ľ. miembros de su propia profesi√≥n¬Ľ. Este amor por la sabidur√≠a es lo que unir√° a los dos hombres, facilitando as√≠ los planes de Chillingworth.

En Chillingworth, Hawthorne cre√≥ al ¬ęhombre de ciencia¬Ľ, un hombre de intelecto y raz√≥n puros sin preocupaci√≥n por los sentimientos. Tenga en cuenta la ¬ęfrialdad¬Ľ de su nombre. En el Cap√≠tulo 9, Hawthorne describe la escasez de compa√Īeros cient√≠ficos de Chillingworth en el Nuevo Mundo: ¬ęLos hombres h√°biles, de la profesi√≥n m√©dica y quir√ļrgica, eran raros en la colonia¬Ľ. Estos hombres de ciencia han perdido la visi√≥n espiritual de los seres humanos porque est√°n muy involucrados en las complejidades cient√≠ficas del cuerpo humano. Como modelo para este grupo, Chillingworth vive en un mundo de actividades acad√©micas y aprendizaje. Incluso cuando estuvo casado con Hester, una hermosa joven, se aisl√≥ de ella y persever√≥ obstinadamente en sus estudios acad√©micos.

Una vez que Chillingworth decide perseguir al amante de Hester y vengarse, persigue ese prop√≥sito con las t√©cnicas y motivos de un cient√≠fico. Movi√©ndose con Dimmesdale, empuja y empuja. Su hip√≥tesis es que la corrupci√≥n del cuerpo conduce a la corrupci√≥n del alma. ‚ÄúDondequiera que haya un coraz√≥n y un intelecto, las enfermedades del cuerpo f√≠sico est√°n te√Īidas con las peculiaridades de estos [the intellectual thoughts]En el cap√≠tulo 9, ¬ęLa sanguijuela¬Ľ, se exploran los motivos y las t√©cnicas de Chillingworth. Como investigador cient√≠fico, persigue fr√≠a e intelectualmente a su esp√©cimen de laboratorio. Hawthorne dice: ¬ęPocos secretos pueden escapar a un investigador, que tiene la oportunidad y la licencia para emprender tal b√ļsqueda, y la capacidad de acompa√Īarla¬Ľ.

Cuando Chillingworth comienza su investigaci√≥n, lo hace como cient√≠fico. Hawthorne escribe: ¬ęHab√≠a comenzado una investigaci√≥n, como imaginaba, con la integridad severa e igual de un juez, deseoso solo de la verdad, incluso como si el asunto involucrara solo las l√≠neas y figuras dibujadas en el aire de un problema geom√©trico, en lugar de las pasiones humanas y las injusticias autoinfligidas¬Ľ. Aqu√≠, el intelecto fr√≠o del cient√≠fico del siglo XIX que emerge p√ļblicamente se utiliza como marco para la b√ļsqueda de Chillingworth. Esto es lo que hace que Chillingworth sea diab√≥lico y, a los ojos de Hawthorne, el mayor pecador. Viola el coraz√≥n y el alma de Dimmesdale para ver c√≥mo reacciona. De compasi√≥n humana no tiene ninguna. Finalmente, cuando Hester le pregunta si la deuda de Dimmesdale ha sido pagada, Chillingworth dice que hubiera sido mejor si hubiera muerto que soportar siete a√Īos de venganza.

Hawthorne tambi√©n usa a Hester para mostrar lo que le sucedi√≥ a Chillingworth cuando se separ√≥ de la humanidad. En el Cap√≠tulo 14, ella est√° de acuerdo con su descripci√≥n de lo que sol√≠a ser y responde con lo que se ha convertido. Una vez fue un hombre pensativo, que quer√≠a poco para s√≠ mismo. Era ¬ęamable, veraz, justo y de afecto constante, si no c√°lido¬Ľ. Pero ahora ella le dice que es un demonio empe√Īado en destruir Dimmesdale. Ella dice: ¬ęBuscas sus pensamientos. ¬°Tocas e irritas su coraz√≥n! Tu garra est√° en su vida y lo haces morir todos los d√≠as en la vida¬Ľ. En Dimmesdale, Chillingworth tiene una v√≠ctima indefensa y ejerce su poder sobre el ministro con gran entusiasmo. Entra en el coraz√≥n de Dimmesdale ¬ęcomo un ladr√≥n entra en una c√°mara donde un hombre est√° medio dormido¬Ľ.

En el cap√≠tulo 14, cuando Hester lo encuentra en el bosque, Chillingworth tiene una oscuridad en su rostro y una luz roja saliendo de sus ojos, como si ¬ęel alma del anciano estuviera en llamas y todav√≠a ardiera en su pecho¬Ľ. Buscando venganza, asumi√≥ la obra del diablo. Su obsesi√≥n por la venganza es lo que lo convierte, a los ojos de Hawthorne, en el peor pecador y, por lo tanto, en un pe√≥n del diablo. Es apropiado que Hester lo encuentre en el Bosque Oscuro, un lugar que los puritanos ven como la morada del Hombre Negro. Este hombre de ciencia, tan falto de sentimiento, busca fr√≠a y obstinadamente lo que s√≥lo es prerrogativa de Dios: la venganza.

Chillingworth se ha convertido en un demonio tal que su propia existencia depende de Dimmesdale. Cuando sonr√≠e a sabiendas a Hester en la ceremonia del d√≠a de las elecciones, est√° reconociendo que √©l tambi√©n estar√° en ese barco con destino a Europa, el fiel compa√Īero del ministro. Es su destino estar juntos. Cuando Dimmesdale sorprende al m√©dico y sube al pat√≠bulo para confesar, Chillingworth sabe que el ministro est√° a punto de escapar. Su tortura mental del ministro es su √ļnica raz√≥n de vivir; cuando su objeto est√° fuera de su alcance, Chillingworth deja de existir.

En la Conclusi√≥n, encontramos que Chillingworth ¬ępositivamente se marchit√≥, se marchit√≥¬Ľ. La obsesi√≥n, la venganza y el odio lo han consumido, pero a pesar de todo, deja su fortuna a Perla, hija del amor y la pasi√≥n, s√≠mbolo viviente y encarnaci√≥n de la letra escarlata. Quiz√°s este acto pueda, hasta cierto punto, redimir a la persona cuyo pecado fue el m√°s oscuro.



Deja un comentario