: Resumen del despertar |

En El despertar de Kate Chopin, la protagonista Edna Pontellier aprende a pensar en s√≠ misma como un ser humano aut√≥nomo y se rebela contra las normas sociales al dejar a su esposo Le√≥nce y tener una aventura. La primera mitad de la novela tiene lugar en Grand Isle, una isla frente a la costa de Luisiana. Durante el verano est√° habitado por familias criollas de clase alta de Nueva Orleans que van all√≠ para escapar del calor y relajarse junto al mar. Durante la semana, las mujeres y los ni√Īos permanecen en la isla, mientras que los hombres regresan a la ciudad para trabajar.

Durante el verano, Edna Pontellier conoce a un joven gal√°n llamado Robert Lebrun, cuya madre alquila las caba√Īas en la isla. Los dos pasan casi todo el tiempo juntos, y Edna disfruta mucho de su compa√Ī√≠a, especialmente porque su esposo generalmente se preocupa por los negocios. Debido a la presencia constante de Robert, Edna comienza a experimentar un cambio dentro de s√≠ misma: comienza a desarrollar un sentido de s√≠ misma como una persona completa, con deseos, intereses y deseos √ļnicos. Se da cuenta de que no se contenta con ser simplemente una esposa y una madre, y comienza a afirmarse ante su marido.

Los momentos de autodescubrimiento de Edna están estrechamente ligados al océano. En su gran momento de despertar, de repente aprende a nadar, después de estar frustrada en sus esfuerzos antes. Ella y Robert también pasan mucho tiempo en y cerca del océano. Un día hacen un viaje espontáneo a otra isla en un bote, y Edna experimenta un renacimiento metafórico cuando se queda dormida durante horas en la isla.

Cuando Robert se da cuenta de que él y Edna se están volviendo demasiado cercanos, de repente abandona la isla y se dirige a Vera Cruz en busca de perspectivas comerciales. Edna está molesta cuando Robert se va con solo unas horas de anticipación, y se deprime después de que él se va. Ese verano, Edna también se hace amiga de la embarazada Madame Ratignolle, que es el epítome de la maternidad, y de Mademoiselle Reisz, una excéntrica anciana soltera que puede hacer llorar a Edna tocando el piano.

Los Pontellier regresan a la ciudad, donde Le√≥nce se ocupa de hacer dinero y comprar posesiones extravagantes para su hogar en la calle Esplanade. Al principio, Edna se instala en su rutina habitual, recibiendo llamadas los martes por la tarde y acompa√Īando a su esposo a obras de teatro y eventos musicales otras noches. Pronto, sin embargo, deja de recibir llamadas, para gran disgusto de su marido. Empieza a dedicarse a la pintura y comienza a comportarse de una manera que su marido considera poco habitual. Un poco confundido, Le√≥nce acude al doctor Mandelet, un viejo amigo de la familia para pedirle consejo. El m√©dico le aconseja que deje en paz a su esposa y, aunque sospecha que Edna puede estar enamorada de otro hombre, no dice nada.

Edna simplemente está decidiendo hacer lo que quiere, sin importar lo que piensen su esposo o la sociedad. Ella sigue pensando en Robert, y algunos días está feliz y algunos días está triste. Edna descubre que Robert ha estado escribiendo cartas a Mademoiselle Reisz sobre ella, y comienza a visitarla con frecuencia para leer las cartas y escuchar a su amiga tocar el piano.

El padre de Edna, el coronel, viene a visitar a los Pontellier por un tiempo. Aunque Edna no es particularmente cercana a su padre, lo encuentra entretenido y le dedica todas sus energ√≠as cuando est√° all√≠. Sin embargo, se van en malos t√©rminos cuando Edna se niega a asistir a la boda de su hermana en Kentucky. Tras la marcha del coronel, Le√≥nce y los ni√Īos tambi√©n dejan a Edna sola. Le√≥nce ha ampliado sus negocios en Nueva York y los ni√Īos se van a vivir con su abuela al campo.

Edna disfruta de su nueva libertad. Come cenas solitarias y tranquilas, visita a sus amigos y pinta bastante. Ella también va a los hipódromos para apostar por los caballos y comienza a pasar mucho tiempo con Alcée Arobin, un joven encantador que tiene fama de mujeriego. Gana una gran cantidad de dinero apostando y su relación con Arobin comienza a rayar en lo sexual.

Un d√≠a, mientras visitaba a Mademoiselle Reisz, Edna decide que se mudar√° de la casa de Pontellier en Esplanade Street. Con sus ganancias en el juego y la venta de sus cuadros, tiene suficiente para mantenerse y tiene la intenci√≥n de mudarse a un ¬ępalomar¬Ľ m√°s peque√Īo a la vuelta de la esquina. Quiere ser independiente y no quiere que su esposo tenga ning√ļn tipo de reclamo sobre ella. Ese mismo d√≠a se entera de que Robert regresa a Nueva Orleans y admite por primera vez que est√° enamorada de √©l.

M√°s tarde, ese mismo d√≠a, Edna se acuesta con Arobin por primera vez y siente una mezcla de emociones, pero sin verg√ľenza. En unos d√≠as organiza una peque√Īa cena para celebrar su cumplea√Īos y su mudanza. El evento es muy agradable y elaborado, y los invitados se lo pasan en grande. Edna disfruta de su nueva morada: la hace sentir libre de las limitaciones sociales habituales. Ella contin√ļa su romance con Arobin, pero lo hace sin formar ning√ļn v√≠nculo real con √©l.

Un día se encuentra con Robert en el apartamento de Mademoiselle Reisz y su encuentro es algo tenso e incómodo. Robert se mantiene a distancia, para gran frustración de Edna, y luego ella está alternativamente feliz y triste, insegura de si él está o no enamorado de ella. Ella se encuentra con él unos días después en un jardín suburbano, y él regresa a casa con ella. Mientras está sentado con los ojos cerrados, Edna le da un beso, al que él responde apasionadamente. Se profesan su amor y Robert expresa su deseo de casarse con ella. De repente, llega un mensaje de Madame Ratignolle, diciendo que está de parto. Edna ha prometido ir con ella y deja a Robert, quien promete esperar su regreso.

Madame Ratignolle sufre mucho y Edna permanece masoquista con ella, aunque siente que es una tortura hacerlo. Antes de que Edna se vaya, Madame Ratignolle le advierte que siempre debe tener en cuenta a sus hijos en todo lo que haga. Edna est√° un poco deprimida por las palabras de su amiga, pero est√° emocionada de reunirse con Robert. Lamentablemente, sin embargo, descubre que Robert se ha ido para siempre.

La novela se cierra con Edna regresando a Grand Isle. Habiendo decidido ya su curso de acci√≥n, camina hasta la playa y se queda desnuda al sol. Sin pensarlo realmente, comienza a nadar hacia el oc√©ano. Piensa triunfalmente sobre c√≥mo se ha escapado de sus hijos y su reclamo sobre ella y contin√ļa nadando hasta que se agota. Los recuerdos de su infancia pasan ante sus ojos mientras se ahoga lentamente.

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