: Resumen de la pata del mono |

La historia se desarrolla en Inglaterra a principios del siglo XX. Se abre con los ancianos Sr. y Sra. White y su hijo Herbert en su acogedor hogar familiar una noche de tormenta. Padre e hijo juegan al ajedrez mientras la Sra. White teje junto al fuego. De su conversaci√≥n, es evidente que esperan una visita. El visitante llega pronto; El Sr. White lo presenta como el Sargento Mayor Morris. La familia le da una c√°lida bienvenida y, mientras se relaja con una bebida, les cuenta historias emocionantes de su tiempo en la India (bajo el dominio brit√°nico en el momento de la historia). El Sr. White comenta que le gustar√≠a ver los lugares extra√Īos y ex√≥ticos de la India, pero Morris dice que est√° mejor en casa.

El Sr. White recuerda la extra√Īa historia de la pata de un mono que Morris le cont√≥ recientemente. Morris les muestra la garra con cierta desgana y declara que un viejo faquir indio le ha puesto un hechizo. Como resultado, seg√ļn Morris, la pata tiene el poder de conceder tres deseos, pero en el proceso trae un desastre sobre el que la desea. Morris luego arroja la pata al fuego, pero el Sr. White la recupera apresuradamente. Morris le advierte que debe mantenerse alejado de la pata. Sin embargo, los White tienen curiosidad y el Sr. White termina compr√°ndole la pata a Morris.

Tras la marcha de Morris, los blancos deciden poner la pata a prueba. El Sr. White admite que no puede pensar en nada que desear. Herbert sugiere que pida doscientas libras para ayudar con la hipoteca. El Sr. White desea esto con la pata, y se sorprende cuando siente que se mueve en su mano. No pasa nada m√°s, y Herbert se burla de que probablemente nunca ver√° el dinero. Despu√©s de esto, el Sr. y la Sra. White se retiran a la cama. Herbert permanece en la habitaci√≥n un rato, imaginando im√°genes en el fuego. Finalmente, ve una extra√Īa cara de mono en las llamas, una vista que lo asusta. Alcanzando un poco de agua para verter en el fuego, accidentalmente toca la pata del mono, lo que lo alarma a√ļn m√°s. En este estado de √°nimo bastante inquieto, √©l tambi√©n se dirige a la cama.

A la ma√Īana siguiente amanece, brillante y alegre, y Herbert es capaz de desechar sus recelos de la noche anterior. Bromea con sus padres sobre la pata del mono y luego se va a trabajar. La Sra. White contin√ļa bromeando con su esposo por haber pedido el deseo, pero ella tambi√©n parece estar atenta a que suceda algo y se siente decepcionada cuando el correo de la ma√Īana solo trae una factura. Sin embargo, est√° intrigada cuando un extra√Īo bien vestido aparece inesperadamente en la puerta principal. Ella lo recibe tan bien como puede, creyendo que les est√° trayendo buenas noticias sobre las doscientas libras. De hecho, ha venido a decirles que Herbert ha muerto en un accidente de trabajo. El Sr. y la Sra. White est√°n completamente devastados por esta noticia, pero a√ļn hay peores noticias por venir. El extra√Īo dice que recibir√°n doscientas libras en compensaci√≥n, exactamente la suma que el Sr. White deseaba por usar la pata de mono. Ante esta revelaci√≥n, la Sra. White grita en voz alta y el Sr. White se desmaya desmayado.

Después del funeral de Herbert, sus afligidos padres regresan a la casa familiar, que ahora parece desolada. Unas noches más tarde, el Sr. White se despierta y encuentra a su esposa llorando por su hijo en la ventana. Luego lo sorprende al sugerirle que deben usar la pata del mono para desearle a Herbert que vuelva a estar vivo. El Sr. White está completamente horrorizado ante la idea de convocar a su hijo de la tumba, especialmente porque quedó destrozado hasta quedar irreconocible en el accidente. Sin embargo, la Sra. White está demasiado emocionada para escuchar razones y obliga a su esposo a pedir el deseo en la pata del mono. Espera junto a la ventana a su hijo, pero no llega nadie. Muy aliviado, el Sr. White regresa a la cama; después de un tiempo, su esposa se une a él.

Finalmente, el Sr. White se vuelve a levantar para encender una vela. Mientras est√° en las escaleras, de repente escucha un suave golpe en la puerta principal. Aterrorizado, se apresura a regresar al dormitorio. Su esposa se despierta por la conmoci√≥n y √©l trata de fingir que era solo una rata haciendo el ruido. Sin embargo, los golpes se hacen m√°s fuertes. La Sra. White est√° extasiada, creyendo que su hijo realmente ha regresado, y se apresura a bajar las escaleras para dejarlo entrar antes de que su esposo pueda detenerla. Al Sr. White le queda un solo curso de acci√≥n: pedir un √ļltimo deseo en la pata del mono. No se nos dice exactamente cu√°l es el deseo, pero cuando lo hace, los golpes se detienen abruptamente. Cuando la Sra. White abre la puerta, no hay nadie all√≠.

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