Resumen de El fantasma del rey Leopoldo

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Henry Morton Stanley era hijo ileg√≠timo de una criada. Su madre galesa lo abandon√≥ cuando era un beb√©, dej√°ndolo con su abuelo y t√≠os, quienes a su vez le pagaron a otra familia para que lo acogiera. Cuando este arreglo se vino abajo, Stanley fue enviado a St. Asaph Union Workhouse, donde permanecer√≠a hasta huyendo a los quince. Se queda con una sucesi√≥n de parientes, antes de abordar el Windermere y dirigirse a Am√©rica. El barco llega a Nueva Orleans, donde se cambi√≥ el nombre a Stanley y trabaj√≥ para un corredor de algod√≥n. Cambia no solo su nombre, sino toda su historia, afirmando, de manera inexacta, que escap√≥ del asilo durante un violento mot√≠n y que su empleador lo adopt√≥ como hijo. En 1862, Stanley luch√≥ en el bando confederado en la Guerra Civil, pero fue capturado y enviado a Chicago en el segundo d√≠a de lucha. Sali√≥ del campo de prisioneros al enlistarse en el ej√©rcito de la Uni√≥n y trabaj√≥ como empleado en el barco Minnesota antes de desertar en 1865. Ahora, se propone convertirse en periodista independiente y viaja por todo el pa√≠s contando las guerras indias. Su trabajo atrajo la atenci√≥n de James Gordon Bennett Jr., el editor del New York Herald, quien lo envi√≥ a √Āfrica para buscar al explorador desaparecido Livingstone (aunque parece probable ahora que Bennett lo envi√≥ a √Āfrica para cubrir una historia diferente, y Stanley acaba de inventar la instrucci√≥n para buscar Livingstone).

Stanley, con un grupo de porteadores, guardias y gu√≠as, entr√≥ desde el este de √Āfrica. Despu√©s de solo ocho meses, Stanley afirma haber encontrado al explorador perdido, diciendo la famosa frase ‚ÄúDr. Livingstone, supongo ‚ÄĚ. Stanley fue la √ļnica fuente de noticias de todo el viaje, ya que Livingstone supuestamente eligi√≥ quedarse en √Āfrica y muri√≥ poco despu√©s, por lo que lo describi√≥ como una aventura heroica y completamente exitosa. Debido al gran revuelo de su primera expedici√≥n africana, tanto The New York Herald como un peri√≥dico brit√°nico acuerdan financiar su viaje por todo el interior africano. Este viaje no fue tan f√°cil, aunque termin√≥ bien para Stanley. Para evitar la posibilidad de que alguien tomara su centro de atenci√≥n, Stanley eligi√≥ a tres compa√Īeros de viaje estadounidenses no calificados (todos murieron en el viaje). Viajaron con otras 356 personas, en su mayor√≠a africanos, para ayudar a transportar su bote a trav√©s de los r√≠os y navegar. Durante la primera mitad del viaje, Stanley envi√≥ historias a Europa. Convirti√≥ al emperador de Uganda al cristianismo, masacr√≥ a las tribus locales y reparti√≥ castigos estrictos para su propia gente. Sin embargo, encontr√≥ esta primera parte del viaje agradable en comparaci√≥n con la segunda mitad. Una vez que pas√≥ el punto donde hab√≠a encontrado Livingstone antes, y las comunicaciones ya no eran posibles, sigui√≥ un gran r√≠o con la esperanza de que fuera el comienzo del Nilo. Sin embargo, a medida que el terreno se volv√≠a cada vez m√°s traicionero y las aguas m√°s tumultuosas, decidi√≥ que en realidad era el Congo. Decidido a seguirlo hasta su boca para demostrarlo, perdi√≥ a muchos hombres debido a las duras condiciones. Cuando lleg√≥ a la costa, el grupo hab√≠a bajado a 115.

La haza√Īa de Stanley de cruzar √Āfrica fue de gran inter√©s para el rey Leopoldo. Llam√≥ a Stanley a su corte para hablar con √©l sobre √Āfrica. Al aceptar pagarle el equivalente actual de 250.000 d√≥lares al a√Īo, Leopold orden√≥ a Stanley que comenzara a construir una carretera desde la costa occidental de √Āfrica hacia el interior. El rey se las arregl√≥ para mantener en secreto sus verdaderas intenciones de crear una colonia imperial haciendo que sus subordinados recorrieran el mundo y hablaran de sus planes filantr√≥picos para el Congo. Stanley trabaj√≥ en la carretera en el Congo durante cinco a√Īos. Se enferm√≥ varias veces, tanto con malaria como con otras fiebres desconocidas. En 1882 se vio obligado a regresar brevemente a Europa para recuperarse, pero insisti√≥ en volver una vez que estuviera mejor. A medida que se extend√≠a el rumor en torno al Congo, otros pa√≠ses comenzaron a intentar reclamar su reclamo.

Francia, en particular, envi√≥ a un oficial naval llamado Conde Pierre Savorgnan de Brazza para tomar una franja de la costa norte. Brazza y Stanley entablaron una disputa que encant√≥ a los peri√≥dicos de Par√≠s. Bajo las instrucciones de Leopold, Stanley firm√≥ ¬ętratados¬Ľ con casi 450 tribus en todo el Congo que le otorgaron a Leopold sus tierras y un monopolio comercial completo. Cuando Stanley termin√≥ con su trabajo y regres√≥ a Europa, vio que hab√≠a comenzado la conquista de √Āfrica. Necesitando que otro pa√≠s reconozca y legitime su reclamo sobre el Congo antes de que otra naci√≥n lo tome, Leopold env√≠a a Sanford a hablar con el presidente estadounidense. Mediante una cuidadosa presi√≥n de los senadores y la promesa al presidente de libre comercio con el Congo, Sanford logr√≥ que Estados Unidos reconociera el reclamo de Leopold. Un hombre diferente hizo un trato similar con Francia, y le siguieron otros pa√≠ses. Se celebr√≥ una conferencia con todos los principales miembros de la realeza interesados ‚Äč‚Äčen las colonias de √Āfrica, y el Congo de Leopoldo se solidific√≥. Lo renombr√≥ como Estado Libre del Congo y comenz√≥ a dejar de pretender sus intenciones filantr√≥picas.

Sin embargo, ante la necesidad de construir un gigantesco sistema de transporte en el Congo antes de que pudiera empezar a ganar dinero, Leopold pronto se qued√≥ sin dinero. En una conferencia filantr√≥pica, Leopold convenci√≥ a los otros l√≠deres de que aceptaran permitir aranceles de importaci√≥n en el Congo, para horror de Sanford. Sanford hab√≠a ayudado a Leopold bajo la ilusi√≥n de que el Congo estar√≠a abierto al libre comercio, pero su opini√≥n sobre Leopold cambi√≥ r√°pidamente despu√©s de la conferencia, y Sanford muri√≥ no un a√Īo despu√©s. A√ļn necesitando m√°s fondos ahora, Leopold tambi√©n convenci√≥ al gobierno belga de que le prestara veinticinco millones de francos, bajo la promesa de que dejar√≠a el Congo a B√©lgica en su testamento.

La oportunidad de expandir su territorio en el Congo surgi√≥ cuando los rebeldes derrocaron al gobierno brit√°nico en Sud√°n. El gobernador de la provincia m√°s meridional de Sud√°n logr√≥ resistir y pidi√≥ ayuda a Europa. En respuesta, Stanley dirigi√≥ una expedici√≥n para luchar contra los rebeldes, financiada por la Royal Society brit√°nica y varios peri√≥dicos. Leopold le dijo que convenciera al gobernador de la provincia restante de Sud√°n de que convirtiera el territorio en parte del Congo. La expedici√≥n de socorro fue un desastre: el grupo atraves√≥ partes de la selva tropical previamente inexploradas donde murieron por cientos de enfermedades, desnutrici√≥n y el maltrato y el terrible liderazgo de Stanley. Llegaron para encontrar que la amenaza rebelde ya hab√≠a retrocedido a√Īos antes. La mitad de la expedici√≥n que sobrevivi√≥ habl√≥ sobre las cosas que vieron e hicieron en el Congo, incitando a la indignaci√≥n p√ļblica por las atrocidades cometidas.

La primera persona que habl√≥ abiertamente sobre los horrores a√ļn mayores que se estaban cometiendo bajo la direcci√≥n de Leopold fue un hombre afroamericano llamado George Washington Williams. Williams luch√≥ en el lado de la Uni√≥n en la Guerra Civil cuando era joven, luego se alist√≥ en la lucha contra el cu√Īado de Leopold, Maximillion, para recuperar M√©xico, y luch√≥ brevemente en las Guerras Indias. Necesitando una nueva carrera, se dirigi√≥ al seminario donde era un estudiante apto y se convirti√≥ en pastor despu√©s de solo dos a√Īos. Sin embargo, no permaneci√≥ mucho tiempo en el puesto y se fue a Washington, donde consigui√≥ una nota en un peri√≥dico. Cuando el peri√≥dico se hundi√≥, regres√≥ a la iglesia y tambi√©n fue el primer afroamericano en la Legislatura del estado de Ohio, aunque solo sirvi√≥ brevemente. Cuando se enter√≥ de lo que Stanley estaba pidiendo (que el Congo fuera reconocido como el de Leopold), Williams pens√≥ que la mano de obra necesaria para su colonia ser√≠a la oportunidad perfecta para que los hombres afroamericanos trabajaran en alg√ļn lugar donde fueran respetados y tratados como iguales. Solicit√≥ que se reconociera el reclamo de Leopold y, una vez que lo fue, viaj√≥ al Congo para ver las condiciones.

Sin embargo, una vez que lleg√≥ all√≠, se sorprendi√≥ de inmediato por la forma en que los oficiales blancos trataban a los africanos. Vio secuestros, asesinatos, enga√Īos y se dio cuenta de que toda la operaci√≥n de Leopold depend√≠a del trabajo forzoso. Williams luego escribi√≥ una carta abierta a Leopold exponiendo todas sus quejas por estos cr√≠menes contra la humanidad. Cuando los peri√≥dicos publicaron parte de su carta, parte del p√ļblico comenz√≥ a cuestionar las intenciones de Leopold. El rey estaba enojado y comenz√≥ a tratar de socavar el mensaje de Williams. Destac√≥ la afirmaci√≥n de Williams en la carta de que era coronel, cuando en realidad solo se le concedi√≥ el t√≠tulo honor√≠fico de coronel de la VA. Williams planeaba salir de √Āfrica para correr la voz sobre los horrores en el Congo. Sin embargo, antes de que Williams pudiera liderar la causa contra Leopold, contrajo tuberculosis en Egipto y luego muri√≥ en Inglaterra. Su prometida brit√°nica y su familia lo enterraron en una tumba sin nombre, y la historia lo olvid√≥ en gran medida.

Otro viajero en el Congo para se√Īalar estas atrocidades es mucho m√°s conocido, aunque no dijo nada de lo que vio all√≠ hasta casi diez a√Īos despu√©s de su regreso. Joseph Conrad era un hombre polaco que firm√≥ con una de las compa√Ī√≠as que obten√≠an marfil del Congo, bajo las mismas suposiciones que Williams de que las acciones de Leopold all√≠ son completamente filantr√≥picas. Sin embargo, cuando lleg√≥ all√≠, se encontr√≥ con oficiales blancos que atormentaban a los africanos all√≠, y luego escribi√≥ sobre sus breves viajes all√≠ en su pseudo-memoria Heart of Darkness. Una de las piezas m√°s famosas de la literatura del siglo XX, el libro se discute casi exclusivamente por su calidad literaria, y rara vez se reconoce su precisi√≥n hist√≥rica y su significado.

El primer forastero que reuni√≥ pruebas reales de las atrocidades que ocurrieron bajo el gobierno de Leopold en el Congo fue un joven europeo llamado Edmund Morel. Morel trabajaba para la compa√Ī√≠a naviera que ten√≠a el monopolio de traer mercanc√≠as desde y hacia el Congo. Mientras revisaba los registros y observaba lo que entraba y sal√≠a del barco en √Āfrica, not√≥ que no se tra√≠a casi nada de Europa para pagar las grandes cantidades de caucho y marfil que sal√≠an. Esto indica que el trabajo forzoso debe ser el m√©todo que utiliza Leopold para recolectar estos bienes. Morel public√≥ sus hallazgos y los documentos de env√≠o como prueba de que se estaba utilizando la esclavitud y reuni√≥ a cientos de europeos a su lado. Uno de sus aliados m√°s notables fue Roger Casement, un trabajador del gobierno irland√©s. Los soldados y misioneros descontentos que regresaban del Congo le dieron a Morel fotograf√≠as, cartas privadas y sesiones informativas clasificadas de los l√≠deres militares, que public√≥ como evidencia adicional. Finalmente, su trabajo hizo que el parlamento belga reformara algunas de sus pol√≠ticas en el Congo.

En 1905, el p√ļblico internacional se hab√≠a vuelto contra Leopold y sus acciones en el Congo, a pesar de sus continuos esfuerzos por frenar las opiniones de la gente. Esta protesta p√ļblica hizo que Leopold entregara el Congo al parlamento belga, que lo anex√≥ en 1908 como el Congo Belga. Leopold muri√≥ poco despu√©s, en 1909. A pesar de que el gobierno belga prometi√≥ grandes reformas en la pol√≠tica del Congo, en realidad poco cambi√≥ en la forma en que se gobern√≥ el Congo. La Primera Guerra Mundial centr√≥ la atenci√≥n del p√ļblico en nuevos horrores, y el Congo fue olvidado en gran parte en el escenario mundial durante muchos a√Īos despu√©s. La esclavitud y el trabajo forzoso en el Congo solo comenzaron a desaparecer cuando el marfil desapareci√≥ y el cultivo comercial de caucho se hizo cargo de la recolecci√≥n de caucho silvestre como el m√©todo m√°s rentable. El Congo no obtuvo la independencia total hasta 1960, cuando se convirti√≥ en la Rep√ļblica Democr√°tica del Congo.

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