: Resumen de Choque de civilizaciones

El texto de Huntington aborda la estructura de la pol√≠tica global en el mundo posterior a la Guerra Fr√≠a. Despu√©s de que termin√≥ la Guerra Fr√≠a y el mundo dej√≥ de estar dominado por las dos superpotencias de Estados Unidos y la Uni√≥n Sovi√©tica, ¬Ņc√≥mo se reorganizaron los asuntos internacionales? ¬ŅC√≥mo podemos caracterizar el equilibrio de poder en el mundo de hoy? ¬ŅY d√≥nde encaja la civilizaci√≥n occidental en la mezcla? Huntington responde a estas preguntas centr√°ndose en el reciente surgimiento de siete u ocho civilizaciones importantes. Su argumento central es que la cultura y la identidad cultural dan forma a los patrones de conflicto, uniendo y dividiendo las instituciones internacionales en el mundo posterior a la Guerra Fr√≠a. Con el fin de la Guerra Fr√≠a, los pa√≠ses dejaron de definirse por las ideolog√≠as con las que se alineaban. Ya no pod√≠an volverse hacia su condici√≥n de naciones comunistas o capitalistas para definirse a s√≠ mismas y su lugar en el orden internacional. En cambio, los pa√≠ses comenzaron a enfatizar su identidad cultural. Este √©nfasis en la cultura significaba que ning√ļn pa√≠s estaba exento de determinar d√≥nde se encontraba. Los estados ya no se preguntaban ¬ęde qu√© lado est√°s¬Ľ, sino ¬ę¬Ņde qui√©n eres?¬Ľ Esta segunda pregunta es imposible de evitar.

Las cinco secciones del texto de Huntington presentan diferentes componentes de este argumento central sobre la importancia de la identidad cultural. En la primera parte, Huntington sostiene que la pol√≠tica global se ha vuelto multipolar y multicivilizacional. En otras palabras, el mundo contiene m√ļltiples potencias y civilizaciones importantes que interact√ļan en un escenario internacional. Tambi√©n se√Īala que el proceso de modernizaci√≥n no conduce necesariamente a la occidentalizaci√≥n o la universalizaci√≥n de las civilizaciones. Cuando los pa√≠ses se modernizan mediante la industrializaci√≥n, no adoptan autom√°ticamente los valores occidentales ni se fusionan en una cultura compartida. Occidente debe comenzar a reconocer que es in√ļtil intentar extender la civilizaci√≥n occidental por el resto del mundo.

En la segunda parte, Huntington se centra en el alejamiento del poder occidental hacia las civilizaciones asi√°tica e isl√°mica. Un reciente resurgimiento religioso ha impactado al mundo isl√°mico. Esto ha sido motivado en parte por la alienaci√≥n que puede resultar de la modernizaci√≥n; a medida que las personas se alejan de sus estructuras familiares y se trasladan a las ciudades para realizar trabajos industriales, tienden a perder su antiguo sentido de identidad. En ausencia de fuertes lazos familiares o comunitarios, la religi√≥n presenta una buena alternativa para construir una nueva identidad. Huntington sostiene que el surgimiento del Islam hace que la civilizaci√≥n musulmana sea menos estable en general; incita a los l√≠deres a hacer llamamientos religiosos ya los j√≥venes a movilizarse violentamente en torno a causas religiosas. Sin embargo, se√Īala que el crecimiento demogr√°fico de las sociedades isl√°micas las hace m√°s fuertes y tambi√©n m√°s capaces de influir en la pol√≠tica global. Tienen m√°s confianza cultural y la fuerza necesaria para promover esa cultura. En el este de Asia, mientras tanto, el crecimiento econ√≥mico ha tra√≠do una confianza similar a pa√≠ses como China. En general, las civilizaciones no occidentales se est√°n volviendo a enfocar en sus propias culturas particulares mientras rechazan a Occidente. Su fuerza econ√≥mica y demogr√°fica lo hace posible, en cierto modo no lo era cuando Occidente era definitivamente dominante durante la Guerra Fr√≠a.

En la tercera sección, Huntington sostiene que la política internacional se está reorganizando en torno a las líneas de diferentes civilizaciones. Los actores clave en los asuntos mundiales son ahora los estados principales de cada una de las siete civilizaciones. Huntington describe la estructura general de las civilizaciones: estados centrales, que son los miembros más fuertes e influyentes; Estados miembros, que están claramente alineados con una civilización determinada; países solitarios, culturalmente aislados; países hendidos, que incluyen más de un grupo cultural influyente; y países desgarrados, que comenzaron en una civilización pero han intentado cambiar a otra diferente. En general, culturas similares cooperan entre sí cuando se trata de política internacional. Por supuesto, esto también significa que es probable que las culturas que difieren entre sí entren en conflicto. También es más difícil que nunca cambiar una sociedad de una cultura a otra, porque las identidades culturales se han solidificado más a medida que se han vuelto más importantes.

En la cuarta secci√≥n, Huntington explica que el deseo occidental de dominar el mundo es lo que lleva al conflicto con el Islam y China. A medida que China y el Islam han ganado fuerza y ‚Äč‚Äčconfianza cultural, han estado menos dispuestos a aceptar el dominio occidental. Sin embargo, Occidente ha seguido intentando ejercer su influencia, de todos modos. En el futuro, Occidente tendr√° que ser m√°s complaciente con los temas clave que lo ponen en conflicto con China y el Islam: la militarizaci√≥n, los derechos humanos y la afluencia de refugiados e inmigrantes al mundo occidental. Huntington predice que Occidente ya no podr√° influir en estos temas tan claramente como antes. En cambio, tendr√° que concentrarse en preservar su propia cultura respetando los l√≠mites de estas otras civilizaciones.

La √ļltima secci√≥n de Huntington sostiene que Occidente debe aceptar su propia civilizaci√≥n como √ļnica, en lugar de querer hacerla universal. Sobre todo, debe proteger esta cultura √ļnica de la influencia no occidental. Si Estados Unidos contin√ļa adoptando el multiculturalismo, por ejemplo, eventualmente perder√° su identidad central como naci√≥n occidental; ya no ser√° identificable como Estados Unidos, sino que se convertir√° en algo m√°s cercano a las Naciones Unidas. La preservaci√≥n de la cultura occidental tambi√©n es importante cuando se trata de asegurarse de que el mundo en su conjunto pueda mantener la naturaleza multicivilizacional de la pol√≠tica mundial. Occidente debe dejar de intentar universalizar y, en cambio, debe permitir que otras civilizaciones se aferren a sus culturas y valores √ļnicos. Solo rechazando el multiculturalismo y adoptando el multicivilizacionalismo podr√° el mundo evitar que se convierta en conflictos entre las principales civilizaciones.

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