realeza y lear



Ensayos críticos Realeza y Lear

La integridad, la compasi√≥n y la justicia son facetas importantes de un rey eficaz. El rey es m√°s que evidencia f√≠sica de un gobierno fuerte y unido. El rey es el representante de Dios en la tierra y, como tal, sirve como modelo de conducta para todos sus s√ļbditos, quienes buscan en su rey gu√≠a, fuerza y ‚Äč‚Äčesperanza. Si un rey carece de los componentes esenciales del comportamiento real y la autoridad que estos rasgos encarnan, sus s√ļbditos, como demuestran Goneril y Regan, recurrir√°n cada vez m√°s al enga√Īo, la traici√≥n y la violencia como m√©todo de gobierno. ¬ŅOfrece la representaci√≥n del rey Lear de Shakespeare al p√ļblico un retrato de la realeza o, por el contrario, un retrato de la p√©rdida real?

En su primera escena, Lear aparece inicialmente como un gobernante fuerte, aunque su plan de dividir su reino entre sus tres hijas parece bastante miope y ego√≠sta. Esta decisi√≥n pone a sus dos fuertes yernos, Albany y Cornwall, a cargo de proteger las √°reas perif√©ricas del reino. Pero el √ļnico beneficio derivado de esta divisi√≥n crea muchos problemas. Lear est√° abdicando de su prop√≥sito y responsabilidades, y tambi√©n est√° creando caos. Para lograr su objetivo, Goneril, Regan y Cordelia se ven obligadas a pasar una prueba de amor para determinar su herencia. La divisi√≥n de cualquier reino no est√° exenta de riesgos, pero incluso antes de que su acci√≥n tenga la oportunidad de crear adversidad, Lear establece una competencia, lo que complica una decisi√≥n ya de por s√≠ peligrosa.

Las competencias, por su propia naturaleza, resultan en ganadores y perdedores. Cordelia pierde cuando se niega a jugar, pero Lear tambi√©n pierde cuando se ¬ęretira¬Ľ y abdica de su papel de rey. No puede ser rey sin un reino, y el pa√≠s, que se dividir√° en principados m√°s peque√Īos, no tendr√° la unidad y la fuerza para sobrevivir por mucho tiempo como unidades separadas. La guerra civil y la insurrecci√≥n son los resultados inevitables de las acciones de Lear. La prueba del amor obliga a Regan y Goneril a competir contra su hermana menor favorita. En √ļltima instancia, surge un conflicto mortal entre Lear y sus hijas mayores, y la larga competencia entre hermanas crea un conflicto entre las facciones gobernantes, dividiendo a√ļn m√°s el reino.

Incluso antes del regreso de Cordelia, la disidencia est√° en el aire. En el Acto II, el relato de Curan sobre el conflicto entre Albany y Cornualles ayuda a ilustrar que la divisi√≥n de su reino por parte de Lear fue un error (II.1.10). En este punto, no parece existir conflicto entre Goneril y Regan, y Cordelia est√° fuera de escena inmediatamente como resultado de su destierro. Sin embargo, Cornualles y Albany ya est√°n mostrando signos de malestar, una discordia con el claro potencial de convertirse en conflicto y tal vez en una guerra civil. Goneril y Regan pronto se unen contra un enemigo com√ļn: su propio padre; pero es razonable suponer que Goneril y Regan, habi√©ndose librado de Cordelia, habr√≠an vuelto sus tropas y se habr√≠an enfurecido el uno contra el otro. Ciertamente, Edmundo contaba con este evento, pues indica que se casar√° con quien sobreviva a la lucha por el control absoluto (V.1.55-69).

En particular, el rey Lear no siempre fue el rey ineficaz representado en los actos intermedio y final de la obra de Shakespeare. Al comienzo de la obra, Lear es el gobernante absoluto, como se esperaría de cualquier rey en una sociedad patriarcal como la Inglaterra del Renacimiento. Lear ingresa al Acto I como el rey, evocando grandeza y autoridad, representando a Dios y al patriarcado reinante de la realeza. La audiencia olvida rápidamente esta impresión inicial porque la prueba del amor, en todo su absurdo, obliga a la audiencia a ver a Lear como un viejo tonto egoísta. Pero la evidencia de su grandeza se ve en la devoción de Kent, el amor de su tonto y el amor de Cordelia, que permanece a pesar del rechazo de Lear.

En la √©poca en que Shakespeare estaba escribiendo Rey Lear, los ingleses sobrevivieron siglos de guerra civil y agitaci√≥n pol√≠tica. Los brit√°nicos entendieron que un pa√≠s fuerte necesitaba un l√≠der eficaz para protegerlo de la guerra civil y la posible invasi√≥n extranjera. El s√≥lido liderazgo de Isabel I salv√≥ a Inglaterra cuando los espa√Īoles intentaron una invasi√≥n en 1588, y gran parte del m√©rito de su √©xito se atribuye a sus esfuerzos anteriores por unir a Inglaterra y poner fin a la disidencia religiosa que estaba destrozando al pa√≠s. Ning√ļn gobernante habr√≠a optado deliberadamente por dividir un reino, no despu√©s de presenciar los conflictos que han marcado la historia reciente de Inglaterra. La divisi√≥n de un pa√≠s lo habr√≠a debilitado, dando lugar a disputas entre peque√Īos se√Īores y la ausencia de un gobierno central eficaz y medios de defensa capaces. Habiendo alcanzado recientemente la estabilidad en su pa√≠s, la audiencia isabelina de Shakespeare se habr√≠a horrorizado por la elecci√≥n de Lear de dividir su reino y, por lo tanto, crear desuni√≥n.

El p√ļblico tambi√©n habr√≠a cuestionado la elecci√≥n del rey franc√©s como pretendiente, especialmente porque Lear ten√≠a la intenci√≥n de darle a Cordelia la secci√≥n media de la elecci√≥n de su reino. El temor abyecto de la audiencia de que un rey extranjero pudiera debilitar a Inglaterra (y un monarca cat√≥lico lo empeorar√≠a) habr√≠a hecho que las acciones de Lear parecieran a√ļn m√°s irresponsables. Pero Lear est√° haciendo m√°s que crear caos pol√≠tico y social; tambi√©n les est√° dando a sus hijas la responsabilidad total de su felicidad, y las culpar√° m√°s tarde cuando no sea feliz. Todos estos eventos crean una imagen del Rey Lear como un pobre modelo de realeza, que reacciona emocionalmente y sin raz√≥n.

Lear es muy amado por todos los buenos personajes de la obra, y solo aquellos personajes que no son dignos de la realeza lo odian y conspiran contra él. Goneril, Regan, Cornwall y Edmund ofrecen una imagen contrastante de la realeza en su animosidad y malicia, un comportamiento brutal e indiferente en lugar de amoroso y paternal. Otro elemento importante de la realeza es su conexión con la ley natural y la imagen de los reyes como ungidos por Dios. La realeza está directamente relacionada con la ley natural, que es una fuerza central en esta obra. Un rey tiene autoridad absoluta y no necesita cuestionar la ley natural, pero los reyes gobiernan como representantes de Dios en la tierra; así, su misma posición crea un acuerdo recíproco entre la monarquía y la ley natural. Un rey exitoso trabaja en armonía con la naturaleza, como lo hace Lear hasta el momento en que repudia a su hija menor.

En el interior Rey Lear, el rey de Francia es un modelo exitoso de c√≥mo debe comportarse un rey bueno y correcto. Al aceptar a Cordelia, incluso sin el beneficio de una dote, Francia se est√° comportando con raz√≥n y conciencia. Tambi√©n act√ļa dentro de los l√≠mites de la ley natural, con generosidad de esp√≠ritu y voluntad de compartir su vida y su pa√≠s. El modelo de comportamiento de Francia recuerda c√≥mo debi√≥ comportarse Lear antes de su decisi√≥n de dividir su tierra. Pero en lugar de ver a este padre bondadoso y autoridad patriarcal, la audiencia es testigo de un gobernante absoluto, uno que se niega a cuestionar, o incluso a la sabidur√≠a de sus se√Īores. Goneril y Regan equiparan su parte de la tierra con el poder absoluto de un monarca. Rechazan cualquier lealtad a Dios o cualquier justicia divina. En cambio, establecen su propio sistema de moralidad, basado en la ley de su padre en lugar de la ley natural. Goneril y Regan pueden ser tan absolutos en sus decisiones como Lear decida serlo; su comportamiento hace eco del suyo.

En sus elecciones, Cornwall y Regan recuerdan al p√ļblico a Macbeth y su esposa. Cornwall y Regan cuentan con una pareja gobernante, quiz√°s incluso m√°s despiadada, pero tan ambiciosa como los Macbeth, dispuesta a matar para llegar al poder absoluto. Goneril y Regan despiden a los 100 Caballeros de Lear, que en realidad son su peque√Īo ej√©rcito personal. Su acci√≥n es razonable si esperan apoderarse del dominio y la autoridad. Si bien la amenaza de perder un guardaespaldas justifica una soluci√≥n, la respuesta de Lear a este movimiento precipita la crisis. Ning√ļn rey debe permitir que su ej√©rcito se disuelva, por lo que las acciones de Goneril y Regan son ciertamente peligrosas para el rey. Pero a estas alturas, Lear hab√≠a esperado demasiado tarde para reclamar la realeza que hab√≠a negado.

Al final de la obra, Albany nombra a Kent y Edgar para restaurar el orden, aunque la posición de Albany lo coloca por encima de los otros dos. Pero Kent tiene la intención de seguir a su maestro hasta la muerte y eso deja a Edgar para heredar el reino. A pesar de los acontecimientos recientes, Albany cree que Kent y Edgar pueden gobernar juntos, pero Kent tiene razón al elegir otro futuro para sí mismo.

Aunque tradicionalmente, el individuo de m√°s alto rango dice las √ļltimas l√≠neas de una tragedia, Shakespeare le da a Edgar las l√≠neas finales, mientras que el hijo sobreviviente de Gloucester responde a la solicitud de Albany. Edgar est√° claramente inseguro y reacio a tomar la corona. La realeza nunca fue su objetivo, ni su intenci√≥n. Pero las circunstancias lo han obligado a considerar un puesto para el que no est√° preparado.

Shakespeare no ofreci√≥ al p√ļblico mucho que apreciar en Edgar. Durante gran parte de la obra, Edgar se disfraz√≥ de Pobre Tom y el p√ļblico solo vio a una pobre criatura de Bedlam. Edgar realmente da un paso al frente cuando desaf√≠a a Edmund, revelando que tiene la bondad y la fuerza para vencer al mal. Al ganar el duelo, la derrota de Edmund por parte de Edgar se√Īala el triunfo de la justicia sobre la corrupci√≥n y proporciona una garant√≠a de la bendici√≥n de Dios sobre Edgar. Este acto se√Īala tu capacidad para asumir el papel de rey. En Edgar, la realeza se ejemplifica con la integridad, la compasi√≥n y la justicia, elementos todos ellos que Lear ya pose√≠a, pero que estaban subordinados a su ego herido.



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