Principios principales



¬ŅQu√© es el trascendentalismo? Principios principales

Sobre todo, los trascendentalistas cre√≠an en la importancia de una relaci√≥n directa con Dios y la naturaleza. Emerson escribi√≥ en su ensayo Naturaleza que ¬ęlas generaciones anteriores han visto a Dios ya la Naturaleza cara a cara; nosotros, a trav√©s de sus ojos. ¬ŅPor qu√© no deber√≠amos disfrutar tambi√©n nosotros de una relaci√≥n original con el universo?¬Ľ Theodore Parker habl√≥ de la relaci√≥n del hombre con Dios en particular en su poderoso serm√≥n ¬ęUn discurso sobre lo transitorio y permanente en el cristianismo¬Ľ (tambi√©n conocido como el ¬ęSerm√≥n del sur de Boston¬Ľ, que se pronunci√≥ en 1841. Parker escribi√≥: ¬ę

En una √©poca de corrupci√≥n, como en todas las √©pocas, Jes√ļs se levant√≥ y mir√≥ a Dios. No hab√≠a nada entre √©l y el padre de todos; ning√ļn viejo mundo. . . ning√ļn pecado o la perversidad de la voluntad finita. . . . √Čl quisiera que nosotros hici√©ramos lo mismo; adoraci√≥n sin nada entre nosotros y Dios; . . . y nunca somos cristianos como estaba Cristohasta que adoremos, como lo hizo Jes√ļs, sin nada entre nosotros y el Padre de todos.

Thoreau, quien naci√≥ y vivi√≥ la mayor parte de su vida en Concord, vino a vivir a Walden Pond en 1845 para experimentar la naturaleza directa e intensamente y para probar su visi√≥n trascendental en el mundo f√≠sico concreto. En el cap√≠tulo de su libro Walden titulado ¬ęSoledad¬Ľ, escribi√≥ sobre su conexi√≥n con la naturaleza como una relaci√≥n bidireccional muy √≠ntima:

La inocencia y la beneficencia indescriptibles de la Naturaleza, del sol, del viento y de la lluvia, del verano y del invierno, ¬°cu√°nta salud, tanta alegr√≠a, brindan para siempre! . . . ¬ŅNo tendr√© inteligencia con la tierra? ¬ŅNo soy yo mismo parcialmente hojas y moho vegetal?

La expresi√≥n de Thoreau de su unidad esencial con la naturaleza sugiere el concepto central del trascendentalismo, el de la Superalma. La Superalma form√≥ el marco general dentro del cual una relaci√≥n directa con Dios y la naturaleza era tan esencial para los trascendentalistas. Descrita simplemente, la Superalma era una especie de unidad c√≥smica entre el hombre, Dios y la naturaleza. Emerson escribi√≥ un ensayo titulado ¬ęThe Over-Soul¬Ľ, que se incluy√≥ en la primera serie de su Ensayo (publicado en 1841). En √©l, describi√≥ el Alma Suprema como:

. . . esa gran naturaleza en la que descansamos. . . esa Unidad, esa Superalma, dentro de la cual se contiene el ser particular de cada hombre y se hace uno con todos los demás. . . . Vivimos en sucesión, en división, en partes, en partículas. Mientras tanto, dentro del hombre está el alma del todo; el sabio silencio; la belleza universal, a la que cada parte y partícula está igualmente relacionada; el eterno.

La idea de la Superulad tiene sus raíces en la antigua filosofía de Platón, cuyos escritos leen los trascendentalistas. Para los trascendentalistas, la Superalma era el espíritu divino o mente que estaba presente en cada hombre y en toda la naturaleza. Era una mente suprema, omnisciente y omnisciente. Cada instancia particular de la naturaleza o la humanidad era un reflejo de la mente divina, y el cosmos completo podía extrapolarse de cada particular. En cada manifestación de Dios, el hombre podía descubrir, en forma resumida, todas las leyes universales en acción. La presencia del espíritu divino en la naturaleza y en el alma humana hizo una comprensión directa de Dios y una apertura al mundo natural avenidas para la autocomprensión. La autocomprensión condujo a la realización de una verdad superior.

Para algunos trascendentalistas, el activismo social fue una consecuencia directa de este sentido de unidad cósmica. Si el hombre está íntimamente conectado y es un reflejo de Dios en la forma que han sugerido los trascendentalistas, y si Dios es bueno y justo, entonces el hombre también es innatamente bueno y justo. El mal existe sólo cuando el hombre tiene una conciencia imperfecta de su bondad y piedad esenciales. Esta perspectiva dio dignidad e importancia a la actividad humana como manifestaciones de lo divino, y promovió la creencia en el poder del hombre para lograr la mejora personal y el cambio social en armonía con los propósitos de Dios. De esta creencia creció la participación de los trascendentalistas en una variedad de actividades de reforma y en experimentos sociales como Brook Farm y Fruitlands, que fueron comunidades utópicas establecidas en Massachusetts.

Tan importante como esta interrelaci√≥n entre lo particular y lo c√≥smico fue para los trascendentalistas, el proceso por el cual el individuo pod√≠a entender la relaci√≥n era igualmente importante. Sent√≠an que ni el dogma recibido de los sistemas de creencias tradicionales ni el razonamiento formal dar√≠an una idea real de la verdad y la moralidad expresada en las m√ļltiples manifestaciones del Alma Suprema. Parec√≠an m√°s intuitivos, en oposici√≥n al pensamiento conscientemente racional.

James Walker fue un ministro unitario, editor del el examinador cristiano, profesor de religi√≥n y filosof√≠a de Harvard, y una influencia en los trascendentalistas (aunque no realmente uno de ellos). En 1834, public√≥ en el examinador cristiano un discurso titulado ¬ęLa filosof√≠a de la naturaleza espiritual del hombre en relaci√≥n con el fundamento de la fe¬Ľ, en el que describi√≥ el pensamiento intuitivo tal como lo entend√≠an los trascendentalistas. Walker declar√≥:

. . . ¬ŅEn qu√© evidencia la convicci√≥n de un hombre devoto de la existencia y realidad de la mundo espiritual ¬Ņdepender? Yo contesto . . . [h]No toma los hechos de su experiencia interna y sostiene la existencia y realidad del mundo espiritual como una deducci√≥n l√≥gica de estos hechos, sino como una sugerencia intuitiva basada en estos hechos. Cree en la existencia y realidad del mundo espiritual, tal como cree en su propia existencia y realidad, y tal como cree en la existencia y realidad del universo exterior, simple y √ļnicamente porque est√° constituido de tal manera que con sus impresiones o percepciones que no puede evitar.

Otra clara presentaci√≥n de la intuici√≥n fue escrita por Francis Bowen, escritor del el examinador cristiano y una cr√≠tica del trascendentalismo, en particular una cr√≠tica del √©nfasis en la intuici√≥n en oposici√≥n a la raz√≥n. En su rese√Īa del libro de Emerson Naturaleza en el ExaminadorBowen caracteriz√≥ el concepto de intuici√≥n expresado por Emerson:

[Transcendentalism] rechaza la ayuda de la observación y no confía en experimentar. El modo baconiano de descubrimiento se considera obsoleto; la inducción es un proceso lento y tedioso, y los resultados son inciertos e imperfectos. A las verdades generales hay que llegar sin examen previo de las particulares y con la ayuda de un poder superior al entendimiento. . . . verdades que son sintió son más satisfactorias y seguras que las que son probado. . . . Significados ocultos, vislumbres de la verdad espiritual y eterna se encuentran donde los antiguos observadores buscaban solo los hechos naturales. La observación de los fenómenos sensibles sólo puede conducir al descubrimiento de leyes aisladas, parciales y relativas; pero la consideración de los mismos fenómenos, desde un punto de vista típico, puede conducirnos a la verdad infinita y absoluta, al conocimiento de la realidad de las cosas. . . .

Bowen pas√≥ a trazar una analog√≠a poco halagadora entre la validez de ¬ęlos modos indistintos de reflexi√≥n de los trascendentalistas… del jugador.

En su creencia de que la verdad era innata en toda la creaci√≥n y que el conocimiento de la verdad era intuitivo, los trascendentalistas estaban fuertemente influenciados por los pensamientos y escritos del fil√≥sofo alem√°n del siglo XVIII Immanuel Kant. (de Kant Cr√≠tica de la raz√≥n pura fue publicado por primera vez en 1781, su Cr√≠tica de la raz√≥n pr√°ctica en el interior 1788.) Su uso del t√©rmino trascendental vino de Kant, quien escribi√≥: ¬ęLlamo a todo conocimiento trascendental que se ocupa, no de los objetos, sino de nuestra forma de conocer los objetos, en la medida de lo posible. a priori [that is, independent of reason].¬Ľ



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