Por quien doblan las campanas



Resumen y Análisis Capítulos 33-42

Desde este punto hasta el final del libro, Hemingway desarrolla dos historias a la vez. El cap√≠tulo 33 y los cap√≠tulos alternativos posteriores presentan la historia de Jordan (excepto que los cap√≠tulos 37-39 est√°n todos enfocados en Jordan). El cap√≠tulo 34 y sus suplentes sucesivos (con la excepci√≥n mencionada anteriormente) cuentan la historia de Andr√©s, quien est√° tratando de hacer llegar el mensaje de Jordan a Golz. Este recurso argumental es el mismo de ¬ęproximidad¬Ľ que us√≥ Hemingway en los cap√≠tulos 31 y 32. Aqu√≠, sin embargo, no est√° usando la yuxtaposici√≥n simplemente por su efecto ir√≥nico, sino que ha agregado la calidad del suspenso.

Jordan se despierta, todav√≠a esperanzado, pensando que es la mano de Mar√≠a la que lo aprieta. Pero r√°pidamente vuelve a la realidad cuando descubre que Pablo ha desaparecido. Pilar de confianza le fall√≥. Jordan la rega√Īa, pero luego la consuela y le asegura que puede encontrar otra forma de provocar la explosi√≥n.

En el Cap√≠tulo 34, encontramos que Andr√©s es consciente de por qu√© est√° luchando. Pero est√° aliviado de haber recibido el mensaje para llevarse y probablemente no regrese a tiempo para la pelea. Compara su alivio con lo que sinti√≥ en su infancia cuando se despert√≥. en la fiesta d√≠a para enterarse de que estaba lloviendo y que la cacer√≠a de toros ser√≠a cancelada. No era que no fuera valiente para burlarse de los toros. De hecho, fue apodado ¬ęBulldog¬Ľ porque siempre agarraba la oreja del toro y la mord√≠a durante la carga final sobre el toro.

A Andrés no le falta coraje, pero aquí está ejemplificando una de las ideas principales que se repiten varias veces en el libro. No desea morir por la Causa. Realmente no le importa mucho pelear por eso. Se da cuenta de que sus enemigos son simplemente otros hombres como él y que son sus enemigos solo por un truco del destino. Recuerda los días felices con su hermano durante su juventud y desea poder volver a ellos. Entonces sabe que debe intentar regresar a tiempo para ayudar a su hermano y a los demás.

En el Capítulo 35, Jordan está furioso consigo mismo por haber olvidado lo que sabía en el Capítulo 1: que Pablo solo sería amistoso para traicionarlo.

Y est√° furioso con Espa√Īa y con todos los espa√Īoles de ambos lados. Son ego√≠stas, ego√≠stas, traicioneros, cobardes, indisciplinados. Pero a medida que su ira se vuelve cada vez m√°s exagerada, se da cuenta de que est√° siendo injusto. Decide que la situaci√≥n no es tan mala como pensaba. Los matar√°n, pero volar√°n el puente.

La oración final del capítulo es otro excelente ejemplo del uso de la ironía por parte de Hemingway. Jordan está acostado junto a María durmiente, abrazándola ligeramente y sintiendo la vida dentro de ella, pero al mismo tiempo lleva la cuenta del tiempo en su reloj de pulsera.

Despu√©s de leer el cap√≠tulo 36, uno podr√≠a pensar que Jordan se apresur√≥ un poco en el cap√≠tulo anterior al decidir que su cr√≠tica a los espa√Īoles era injusta. El relieve c√≥mico del cap√≠tulo se lleva a cabo con el t√≠pico humor de Hemingway: subyace una base seria y muy blanda. Mientras Andr√©s trata desesperadamente de enviar el mensaje de Jordan a Golz a tiempo para cancelar el ataque, los guardias pierden el tiempo discutiendo si no ser√≠a m√°s sencillo seguir adelante y matarlo.

Andr√©s est√° acostumbrado a la ignorancia de los soldados porque la hab√≠a encontrado en sus otros viajes por las l√≠neas. Sin embargo, se exaspera cuando el oficial muestra la misma ignorancia. Todo esto, por supuesto, es solo otro ejemplo de la forma aleatoria en que se lleva a cabo la guerra. Si los soldados estuvieran seriamente interesados ‚Äč‚Äčen la guerra, en lugar de hacer un juego dram√°tico, ciertamente no tratar√≠an a un mensajero de esa manera. Hemingway muestra esta ignorancia y falta de seriedad m√°s claramente en la √ļltima escena del cap√≠tulo. Porque s√≥lo despu√©s de que Andr√©s lo ha seguido por cierta distancia, el oficial recuerda quitarle el arma a Andr√©s.

El cap√≠tulo 37 muestra los √ļltimos momentos √≠ntimos de Jordan y Mar√≠a juntos. Jordan siente que ha vivido toda su vida en este lugar.

Los guerrilleros son tus hermanos, tus amigos más antiguos; María es tu esposa, tu hermana, tu hija. María, tratando de actuar como lo haría una esposa, le dice a Jordan que le gustaría estar a su lado en la próxima batalla. Ella dice, sin embargo, que lo ayudará en todo lo que él crea conveniente.

La escena de la cueva al comienzo del cap√≠tulo 38 no es feliz. Los nervios de los hombres est√°n tensos en previsi√≥n de la pelea, y est√°n haciendo comentarios sarc√°sticos y discutiendo entre ellos. Ni siquiera Jordan est√° muy feliz. El plan que se le ocurri√≥ durante la noche no parece tan bueno ahora que se acerca la ma√Īana. Se enoja con Pilar cuando ella intenta decirle que su lectura de manos es una tonter√≠a gitana. As√≠ que habla con algunos de los otros hombres y est√° de acuerdo en que est√° tan nervioso como ellos.

En los √ļltimos cap√≠tulos, la situaci√≥n ha ido empeorando progresivamente. Y esta es probablemente la hora m√°s oscura del libro. Jordan no tiene suficientes hombres para superar los puestos de guardia enemigos, ya no tiene el equipo necesario para volar el puente correctamente y tiene muy pocas esperanzas de que Golz cancele el ataque, incluso si Andr√©s lo alcanza a tiempo.

La reaparici√≥n de Pablo marca lo que parece ser un punto de inflexi√≥n en el libro. Las cosas inmediatamente comienzan a verse mejor. Con los hombres y caballos adicionales, el trabajo no parece tan imposible como antes. Y Pilar, por primera vez, demuestra que el ¬ęir mal¬Ľ de Pablo la hiri√≥ profundamente. Ella lo ama y est√° orgullosa de √©l por haber regresado.

Al comienzo del Cap√≠tulo 39, descubrimos que Pablo tambi√©n tiene algo de orgullo. Porque les ha dicho a los nuevos hombres que sigue siendo el l√≠der de la manada y le pide a Jordan que no diga nada para ¬ędecepcionarlos¬Ľ. Sin embargo, las palabras de Pablo tienen un efecto curioso en Jordan. Siente que la ¬ęconversi√≥n¬Ľ de Pablo es todo menos completa. Y est√° razonablemente seguro de que el hombre tiene alg√ļn otro truco bajo la manga.

El cap√≠tulo 40 comienza con la observaci√≥n ir√≥nica de que Andr√©s avanz√≥ comparativamente r√°pido a trav√©s del territorio enemigo, pero fue m√°s lento cuando estaba detr√°s de las l√≠neas amigas. All√≠, su progreso se ve obstaculizado por la ignorancia, la estupidez y la falta de inter√©s por parte de los soldados que encuentra. Sin embargo, la situaci√≥n todav√≠a parece m√°s brillante. A pesar de la falta de comunicaci√≥n dentro del ej√©rcito leal y el desinter√©s en la guerra por parte de la mayor√≠a de los soldados, dos problemas con los que el lector ya est√° √≠ntimamente familiarizado, Andr√©s contin√ļa progresando. Finalmente, se encuentra con dos oficiales que no encajan en el molde. Se solidarizan con el problema de Andr√©s y hacen todo lo posible para ayudarlo a cumplir su misi√≥n.

En el Cap√≠tulo 41, todo es ¬ęconfusi√≥n organizada¬Ľ a medida que se realizan los preparativos previos a la batalla. El nerviosismo de Jordan se demuestra por su repetici√≥n demasiado entusiasta de la orden de que nadie debe hacer nada hasta que se escuchen los sonidos de la ofensa. Pablo sigue presentando un problema, pero Jordan se lava las manos de todo el asunto. Se ir√° a pie despu√©s de la batalla, dice, y el asunto de los caballos es asunto de Pablo. Piensa, sin embargo, que est√° contento de no conocer a los cinco hombres nuevos, a quienes Pablo presumiblemente matar√° por sus caballos despu√©s de la batalla.

La planificación de Hemingway es evidente para el lector cuando ve que Jordan y Anselmo regresan al lugar desde donde habían observado el puente. Habiendo ya descrito el terreno, Hemingway no necesita interrumpir la creciente excitación del lector con otra descripción. Todo lo que tiene que hacer para recrear la imagen en la mente del lector es insertar algunos recordatorios de cómo se verá la posición. Al mismo tiempo, poco a poco, el lector se irá haciendo una idea clara de cómo Jordan y los hombres llevarán a cabo la siguiente acción.

Jordan olvida temporalmente que la conciencia de Anselmo lo molesta con el asesinato. Sin embargo, Anselmo le da una peque√Īa pista y Jordan responde ¬ęordenando¬Ľ al anciano que haga lo que le ha dicho. Anselmo puede as√≠, al menos parcialmente, excusarse del asesinato, ya que estar√° actuando bajo √≥rdenes.

La pen√ļltima oraci√≥n del cap√≠tulo recuerda al lector que incluso los fascistas son seres humanos, individuos vivos. Para Jordan, incapaz de ver la luz del fuego a veces, se da cuenta de que esto se debe a que el hombre en la caseta de vigilancia se ha movido y est√° parado frente al brasero.

La ironía está cargada de ironía en el Capítulo 42. A pesar de los breves retrasos, Andrés avanza rápidamente hacia una reunión con Golz, y las esperanzas de los lectores siguen aumentando. Cuando Andrés y Gómez se encuentran con otro centinela ignorante que parece estar a punto de causar más retrasos, se sienten aliviados al ver llegar al camarada Marty. Marty, un hombre que debería ser responsable, además de apreciar la importancia de la misión de Andrés, es en cambio un hombre enloquecido por su propia importancia. Afirma esta importancia al hacer arrestar a Andrés y Gómez, lo que provoca suficientes retrasos para que los dos hombres lleguen al cuartel general de Golz demasiado tarde para ver al general. En consecuencia, deben entregar el despacho al ayudante de Golz, Duval.

Si bien todavía hay tiempo suficiente para cancelar la ofensiva, Duval no tiene suficiente información sobre el propósito del ataque para que quiera asumir la responsabilidad de cancelarlo. Para cuando habla por teléfono con Golz y descubre que la ofensiva no es simplemente un ataque de contención, es demasiado tarde para cancelarla.

As√≠ que aqu√≠ est√° la iron√≠a del libro. Jordan debe volar un puente, cuya destrucci√≥n no tendr√° absolutamente ning√ļn valor. Debe cumplir su ineficaz misi√≥n por la ignorancia, la estupidez, la indiferencia y el engreimiento de personas que, l√≥gicamente, deber√≠an haber hecho todo lo posible para que su mensajero llegara a tiempo a su destino.

Por quien doblan las campanas es una tragedia, como todas las novelas de Hemingway. Sin embargo, es interesante notar en el √ļltimo cap√≠tulo c√≥mo se desarroll√≥ la filosof√≠a de Hemingway. al final de Adi√≥s a las armas despu√©s de la muerte de Catherine, Frederick Henry camina de regreso a su hotel bajo la lluvia, indefenso y sin esperanza. al final de tener y no tener existe al menos la esperanza impl√≠cita de que el hombre preste atenci√≥n al grito de muerte de Harry Morgan: ¬ęUn hombre solo no tiene ninguna posibilidad¬Ľ.

el final de Por quien doblan las campanas muestra al lector un Hemingway m√°s reflexivo y maduro en su mejor momento. La importancia del individuo, mencionada en la secci√≥n ¬ęIdeolog√≠a¬Ľ de estas Notas, se destaca m√°s v√≠vidamente en el Cap√≠tulo 42. Primero, Jordan mira a trav√©s de sus binoculares al centinela y ve un ser humano, un hecho que le hace decidir no mirar. al hombre de nuevo hasta que comience la pelea. Entonces Anselmo lamenta la muerte del centinela en su extremo del puente. Finalmente llega la iron√≠a final del libro. Jordan hizo todo lo que deber√≠a haber hecho de la forma en que deber√≠a haberse hecho, y su misi√≥n fue un √©xito. En cuanto a la Causa por la que ha estado luchando, su muerte no tendr√° ning√ļn prop√≥sito √ļtil. Al darse cuenta de esto, Jordan comienza a suicidarse como lo hab√≠a hecho su padre. Pero espera y morir√°, no por la Causa, sino por la protecci√≥n de un individuo, Mar√≠a, s√≠mbolo del Amor.



Deja un comentario