parte V



Resumen y An√°lisis Parte V

Algunos críticos han dicho que la introspección continua de Herzog y la falta de acción dramática son fallas en esta novela. Saul Bellow, sin embargo, está utilizando esta técnica para demostrar el oscuro caleidoscopio de ilusiones y frustraciones que pueden llevar a un hombre sensible y bien educado al borde de la cordura. A partir de sus miedos y recuerdos, Moses Herzog está descubriendo lenta y de mala gana que debe aceptar lo que es: no un hombre completo y unificado, sino una mezcla ambigua de cualidades.

Por ejemplo, ahora se est√° dando cuenta de que a menudo ha usado su pasividad y masoquismo como contraste. Se da cuenta de que estaba tratando de escapar de sus propios problemas emocionales a trav√©s de su papel de h√©roe intelectual. O, cuando estaba afligido por sus fracasos como esposo y como erudito, anhelaba el afecto de su madre y las verdades simples que tuvo cuando era ni√Īo. Lo que ahora debe aceptar es que los problemas de los adultos siempre est√°n m√°s enredados que los de los ni√Īos; no hay absolutos simples, ni soluciones simples para Herzog ahora.

La identidad de Herzog depende de lo que Bellow llama ¬ęorientaci√≥n¬Ľ. En secciones anteriores, Herzog ha intentado conocerse a s√≠ mismo examinando de d√≥nde ven√≠a y c√≥mo era; estaba tratando de obtener una orientaci√≥n temporal. En las siguientes secciones, intentar√° la orientaci√≥n sexual, social y moral. La autoconciencia depende, en otras palabras, de diversas y complejas perspectivas del pasado, presente y futuro, en el contexto social y la estructura psicol√≥gica de cada momento; un ser humano es una uni√≥n parad√≥jica de carne y esp√≠ritu. El acto f√≠sico de afeitarse refuerza la idea del yo oculto, de la identidad oculta, pues no es el reflejo en el espejo lo que representa la identidad del h√©roe, sino las vivencias totales de su pasado y los confusos impulsos de su coraz√≥n. Aunque Herzog se est√° preparando para desempe√Īar el papel de amante, sabe que, en realidad, est√° huyendo de sus miedos de vivir sin justificaci√≥n ni prop√≥sito.

La Parte V trata extensamente de la necesidad de Herzog de sentirse estadounidense. Mientras estaba en la escuela secundaria, se sinti√≥ atra√≠do por el trascendentalismo de Ralph Waldo Emerson, que buscaba el ¬ęyo esencial¬Ľ en los reinos de la unidad abstracta e idealista. Emerson fue el primer gran portavoz estadounidense del individualismo. Pero la implicaci√≥n a lo largo de esta novela es que el individualismo rom√°ntico es imposible en la sociedad moderna porque las intuiciones del coraz√≥n se ven frustradas por emociones en conflicto, por dudas de que los ideales no son relevantes para un mundo desgarrado por la violencia y las guerras y el miedo a esa individualidad est√° fuera. de lugar en una sociedad cada vez m√°s poblada y colectiva. Herzog es obviamente un extra√Īo para ser ¬ęestadounidense¬Ľ. Rechaza categ√≥ricamente la √©tica de Benjamin Franklin, el materialismo del mundo empresarial y las hipocres√≠as del calvinismo. Le preocupa la p√©rdida de la identidad individual ante un sistema pol√≠tico que promueve la mercanc√≠a como un valor superior a la personalidad.

El pensamiento de Herzog, sin embargo, no se queda de un lado de la valla filosófica. Nuevamente se vuelven ambiguos y contradictorios porque mira demasiado profundamente las cosas. Aunque le repugna un sistema que promueve la economía en lugar de la autonomía individual, es evidente para él que la economía materialista estadounidense también ha creado más tiempo libre y oportunidades. El progreso ha robado la libertad de la vida privada, haciendo a las personas dependientes de las condiciones políticas y económicas; pero, al mismo tiempo, la tecnología le ha dado al individuo más tiempo libre, acortando la jornada laboral.

Dos imágenes importantes, ya utilizadas en secciones anteriores, se vuelven cruciales para el problema de identidad de Herzog en esta sección. La primera, la descripción de las habitaciones, se refiere al apartamento de Madeleine ya la casa de Ludeyville. Los aposentos de Mady simbolizaban su identidad oculta, y el caos en Ludeyville reflejaba la confusión interna de Herzog y su incapacidad para poner orden en su vida. En este tramo, Sono y Ramona viven en un lujo hedonista que simboliza su exotismo oriental, generalmente considerado ajeno a la civilización occidental. Ambos cierran sus puertas cuando entra Herzog, lo que sugiere que la sexualidad puede ser tan aprisionadora como el matrimonio o las actividades académicas. De hecho, el felino Sono esconde la identidad de Herzog en la atmósfera sensual de su apartamento.

A trav√©s de la segunda imagen, el ritual de lavado de Herzog, Bellow logra una fusi√≥n de varios motivos de la novela. Las referencias recurrentes al sudor de Herzog sugieren que el h√©roe est√° tan agobiado por sus necesidades f√≠sicas como por su obsesi√≥n por explicar racionalmente su existencia. Mois√©s trabaja bajo el peso de su carne y su impureza. Se est√° lavando constantemente porque est√° tratando de limpiarse de su corrupci√≥n humana y de sus pensamientos excesivos. Sono lo calm√≥ hasta el punto de olvidarse de s√≠ mismo. Despojado de su ropa, Herzog tambi√©n fue despojado de sus capas de identidad y neurosis emocionales. Con Sono, el h√©roe estaba alienado de su herencia jud√≠a as√≠ como de su herencia estadounidense. Pero los ba√Īos en el departamento de Sono, a pesar de su intensa alegr√≠a sensual, eran la ant√≠tesis de la naturaleza de Herzog. Muchas otras necesidades continuaron domin√°ndolo. Su verdadera identidad estaba muy s√≥lidamente forjada por el pasado y la autoconciencia, que perdi√≥ cuando Sono cerr√≥ las puertas y lo desnud√≥. Herzog no puede escapar de su sufrimiento ni de su necesidad de encontrar la coherencia y la verdad. Estos anhelos resultan ser mayores que el impulso de olvidarse de s√≠ mismo en el erotismo.

El erotismo de Ramona, sin embargo, es m√°s importante para establecer la identidad de Herzog. Para ella, el sexo es casi una religi√≥n, y es una ¬ęsacerdotisa¬Ľ; Sono era agn√≥stico y usaba el sexo para ocultar el yo en lugar de satisfacerlo. Ramona, revela Bellow, otorga a las experiencias sexuales connotaciones trascendentes y trata de unir carne y esp√≠ritu. Ella conscientemente hace un esfuerzo por restaurar la cordura de Mois√©s, calmando su esp√≠ritu atribulado. Es consciente de la necesidad humana de ser sensual y f√≠sico, adem√°s de abstracto y racional.

En una digresi√≥n, Herzog vuelve al tema de lo ¬ęcom√ļn¬Ľ presentado en las Partes II y III. Con el fracaso del impulso emersoniano y trascendental, la humanidad se volvi√≥ hacia extremos m√°s grotescos y monstruosos. Las perversiones emocionales fueron generadas por nuestra sociedad mec√°nica y urbanizada, en particular, las perversiones emocionales evidenciadas en el nihilismo de Nachman, el pesimismo fr√≠o de Himmelstein, el juego de roles de Gersbach y la obsesi√≥n de Madeleine por ser extraordinaria. Los estadounidenses han mirado hacia abajo, por as√≠ decirlo, y est√°n satisfechos con corromper las fuentes de inspiraci√≥n (como los narc√≥ticos). En lugar de buscar el honor, la misericordia, la justicia, el coraje y la templanza ‚ÄĒaquellas virtudes de las que Nachman se desespera‚ÄĒ, el estadounidense medio ha pervertido sus mejores instintos y ha perdido sus libertades emocionales. En lugar de buscar inspiraci√≥n espiritual, la humanidad moderna se ha contentado con satisfacciones f√≠sicas y sin sentido.

Pero Herzog retrocede ante la tentación del nihilismo y reafirma la resistencia de los valores humanos. La individualidad no se ha perdido, ya que se necesitan individuos para crear progreso y tecnología; si el poder visionario se le dio a las masas en lugar de a los poetas, entonces el bien y el mal, la belleza y la nobleza y otras aspiraciones humanas pertenecen a todos y no solo a unos pocos elegidos.

Volviendo al tema del coraz√≥n, Herzog sonr√≠e para s√≠ mismo. Anhela la inspiraci√≥n de la verdad y la bondad intelectual; sin embargo, no es plenamente un ¬ępensador¬Ľ; es tambi√©n v√≠ctima de la necesidad sexual que lo ha llevado de mujer en mujer, de una satisfacci√≥n f√≠sica en otra. La humanidad, reflexiona, se vuelve hacia el sexo como se vuelve hacia el materialismo o la piedad puritana para calmar el dolor del coraz√≥n. Mois√©s se est√° dando cuenta lentamente de que el coraz√≥n es un centro de conciencia complejo y esquivo, que anhela estabilidad y prop√≥sito. Millones de seres humanos guardan su coraz√≥n, tratando de preservar sus propias convicciones subjetivas. Sono y Ramona cierran sus puertas; Herzog encierra las suyas, como millones de ciudadanos encierran sus posesiones. Pero para ser libre, sugiere Herzog, el individuo debe de vez en cuando romper sus bloqueos y derribar las barreras que le impiden buscar una comprensi√≥n superior.

A trav√©s de su h√©roe, Saul Bellow est√° haciendo perspicaces observaciones sobre las motivaciones y necesidades psicol√≥gicas de la gente moderna. Su protagonista, en busca de una identidad significativa, teme carecer de un prop√≥sito coherente. Quiere desesperadamente afirmar su identidad, pero hasta ahora solo ha podido afirmar su oposici√≥n a los excesos emocionales como el de Valentine, el materialismo como el de Himmelstein y los autoenga√Īos como Madeleine y los Pontritters. La humanidad necesita una raz√≥n para sobrevivir, pero ciertamente no puede creer en ninguna verdad que le permita trascender las exigencias de la carne.

La mente tiene sus propias formas de ataduras, ya que todo parece hacer que Herzog vuelva a pensar en la muerte. La intensidad de su sufrimiento se debe en gran parte a la incapacidad de Herzog para dejar de pensar en el pasado. Est√° ¬ęescribiendo¬Ľ para fil√≥sofos muertos y ha pasado gran parte de su vida trabajando en el tema de la muerte en sus estudios. En efecto, no puso su fe en Dios ni en la humanidad, sino en los razonamientos de los muertos.

Simb√≥licamente, cada vez que Herzog se lava, est√° preparando su cuerpo para la muerte. S√≥lo vives entendiendo que siempre est√°s muriendo, piensa Mois√©s. Bellow ha declarado en varias ocasiones que las personas deber√≠an aprender a enfrentar el hecho primordial de la muerte en lugar de enga√Īarse a s√≠ mismos con una obsesi√≥n por la eterna juventud. En el interior Herzog, Bellow repite constantemente el tema de que todo debe perecer y que la carne es inevitablemente reclamada por la tierra. La vida debe finalmente pasar al vac√≠o de la muerte. Herzog, por ejemplo, ve esto en los cuerpos envejecidos de las personas que conoce; lo ve en los viejos edificios que se est√°n derribando en la ciudad; lo ve en su propia carne. Y es el miedo a que s√≥lo haya un vac√≠o despu√©s de la muerte lo que le lleva a la desesperaci√≥n.

El héroe también está descubriendo que todos los asilos pueden convertirse en prisiones: la casa en Ludeyville, su apartamento, el apartamento de Sono y las habitaciones de Ramona. Tiene miedo de que las cerraduras de Ramona lo encierren a él en lugar de dejar fuera a los demás. Sin embargo, es la compasión y la estabilidad de su amante lo que lo atrae hacia ella; Moisés siente que en un mundo irracional se necesita un asilo donde perduren los raros valores del corazón.

Ramona está en marcado contraste con Madeleine. La segunda esposa de Herzog era frígida y castradora, ya que hacía que el sexo fuera humillante. Su obsesión por un valor espiritual o intelectual en el sexo enajenó tanto el cuerpo como el espíritu. Ramona, en cambio, comprende sus necesidades sensuales y trata de ayudarlo a descubrir el espíritu a través de la carne. Para ella, la gratificación sexual podría establecer una estabilidad básica en la vida de Herzog. Hay un sentido de aprobación fuertemente implícito en el trato que da Bellow a Ramona. A diferencia de Madeleine, ella no necesita ser dominante y no trata de legislar la vida de Herzog por él. A diferencia de Mady, ella no dramatiza todas las situaciones; ella no está constantemente interpretando papeles.

Herzog ha sido un fil√≥sofo que busca el sentido de la vida negando el cuerpo, pero cuando se quita la ropa y experimenta el placer er√≥tico, descubre la realizaci√≥n gozosa de su relaci√≥n con Ramona. Cuando se eliminan todas las teor√≠as elaboradas de la existencia, descubre la necesidad b√°sica de amor de una mujer. El coraz√≥n adolorido necesita otro coraz√≥n para realizarse. La sexualidad tiene un tremendo impacto en el esp√≠ritu atribulado de Herzog. Ramona se propone ense√Īarle que puede liberarse de las cargas de una sociedad tecnol√≥gica de masas. Te ense√Īa que los instintos sobreviven y que el yo privado perdura. De Ramona, Mois√©s aprende la necesidad de emociones sinceras; est√° purgado de pensar demasiado.

El impacto general de la Parte V es de s√≠ntesis. Re√ļne varios motivos importantes en las im√°genes de ba√Īos y lavados. Demuestra efectivamente la uni√≥n potencial de carne y esp√≠ritu entre un hombre y una mujer. Resuelve parcialmente el conflicto de los yoes privado y p√ļblico, afirmando la permanencia continua de lo personal en medio de lo colectivo. Y, lo m√°s importante, saca a Herzog de su aislacionismo hacia las relaciones sociales y la conciencia; el √©nfasis de la novela est√° comenzando a cambiar de la introspecci√≥n a la acci√≥n dram√°tica.



Deja un comentario