Parte II



Resumen y An√°lisis: ¬ęCaballos Pintados¬Ľ Parte II

Esta secci√≥n comienza enfatizando que nadie sabe si Flem es due√Īo de los caballos p√≠os o no. Ratliff se√Īala que incluso el primo de Flem, Eck, no lo sabe, lo que no sorprende a Ratliff, ya que ¬ęFlem desollar√≠a a Eck r√°pidamente como si fuera uno de nosotros¬Ľ.

Al amanecer del d√≠a de la subasta, hay una multitud esperando a que comience la venta y no se encuentra a Flem por ninguna parte. Aunque Ratliff no llama especialmente la atenci√≥n sobre este hecho, dos veces en esta secci√≥n se√Īala que los participantes de la subasta trajeron consigo su ¬ędinero semilla¬Ľ, dinero destinado a comprar semillas para plantar los cultivos que los sustentar√°n el pr√≥ximo a√Īo. En esta comunidad serena, la subasta parece hacer que la gente pierda la sensibilidad y apueste por el futuro.

Al principio, nadie pujar√° por un caballo, quiz√°s porque los caballos se comportan de manera anormalmente salvaje y parecen ind√≥mitos. El tejano, que dirige la subasta, apela a Eck, pero Eck tiene miedo de ofertar. Para demostrar que los ponis son mansos, el tejano salta en medio de ellos y se pierde, para siempre, al parecer, en el polvo, las nubes y la confusi√≥n total. Cuando finalmente obtiene el control de uno de los animales, su imagen entre los caballos involucra im√°genes de animales similares a las im√°genes anteriores de los Snopes: ¬ęSu cuello se hinch√≥ como el de una v√≠bora dispersa…¬Ľ

Mientras la atenci√≥n de todos est√° en el tejano, Henry y su esposa, la Sra. Armstid, llega. El tejano muestra su habilidad como ladr√≥n cuando Henry le ordena a su esposa que ¬ęvuelva a ese carro¬Ľ. Ella ruega pat√©ticamente a su marido que no le ofrezca un caballo, y el tejano reconoce de inmediato el conflicto de voluntades probablemente de larga data entre marido y mujer, que aprovechar√° para persuadir a Henry de que compre un caballo. Las acciones del texano demuestran que es un excelente estafador porque puede elegir f√°cil y f√°cilmente a sus v√≠ctimas. Sin embargo, escuchamos a Ratliff, y luego a la Sra. Armstid: enfatiza que la familia se encuentra en una situaci√≥n financiera desesperada y, como luego descubrimos, el tejano comienza a simpatizar con la Sra. Brazos Tambi√©n evoca nuestra l√°stima cuando se queja de que Henry ¬ęno tiene m√°s desesperaci√≥n que comprar una de estas cosas¬Ľ, y Ratliff confirma que mantiene a su familia tejiendo a la luz del fuego despu√©s de que todos duermen. Ir√≥nicamente, la Sra. Armstid le revela a su esposo que la pareja tiene cinco d√≥lares, dato que el tejano recordar√° cuando comience la puja.

El tejano, resumiendo la situaci√≥n, le ofrece a Eck un caballo gratis si comienza a pujar por el siguiente. Al comprender la codicia b√°sica de su audiencia, sabe que una persona codiciosa se resiente de que otra persona obtenga algo gratis. Es un manipulador agudo en la tradici√≥n del estafador exitoso. Cuando el tejano acepta la oferta de dos d√≥lares de Eck por el pr√≥ximo caballo, se burla de la audiencia con bastante facilidad y pregunta: ¬ę¬ŅVan a quedarse ah√≠ y ver a Eck conseguir dos caballos a un d√≥lar por cabeza?¬Ľ. Resumiendo la situaci√≥n, Ratliff se√Īala: ¬ęEso se acab√≥. Ser√≠a un perro si √©l no fuera tan inteligente como Flem Snopes¬Ľ. Ratliff admira al astuto operador y al soberbio estafador.

Comienza la puja: Henry ofrece tres d√≥lares y Eck, olvidando que no quiere una de las criaturas, ofrece cuatro; Henry ofrece una oferta final de cinco d√≥lares, la suma total de los ahorros de su esposa. El fuerte y brutal Henry prevalece sobre su mansa y servil esposa, quien nuevamente le ruega al tejano que no acepte la oferta y luego amenaza: ¬ęSer√° una maldici√≥n para ti y para ti durante todo el tiempo del hombre¬Ľ.



Deja un comentario