parte 3



Resumen y An√°lisis Parte 3

Marlow consider√≥ necesario visitar a la prometida de Kurtz, su prometida, cuya fotograf√≠a Kurtz le hab√≠a dado a Marlow en el viaje de regreso. Marlow la esper√≥ en la sala de su casa hasta que ella entr√≥, vestida de luto. Inmediatamente le pareci√≥ a Marlow que era digna de confianza, sincera e inocente. Cuando le dijo a Marlow que nadie conoc√≠a a Kurtz tan bien como ella, √©l luch√≥ por mantener la compostura, ya que no quer√≠a revelarle en qu√© se hab√≠a convertido realmente Kurtz durante su tiempo en la naturaleza. Cuando le pidi√≥ a Marlow que le contara las √ļltimas palabras de Kurtz, Marlow dud√≥ y luego minti√≥, diciendo: ¬ęLa √ļltima palabra que pronunci√≥ fue… su nombre¬Ľ. La Prometida suspir√≥ y llor√≥. La historia de Marlow ha terminado. a bordo del nellie, el narrador an√≥nimo y los dem√°s hombres se sientan inm√≥viles. El narrador mira las nubes oscuras, el cielo encapotado y el T√°mesis, que ahora ve fluir ¬ęhacia el coraz√≥n de una inmensa oscuridad¬Ľ.

An√°lisis

A lo largo de las Partes 1 y 2 de coraz√≥n de la oscuridad, Kurtz es una figura sombr√≠a cuyo nombre se oculta en diferentes momentos y cuya personalidad e importancia escapan tanto a Marlow como al lector. Sin embargo, solo despu√©s de leer la Parte 3, la importancia general de Kurtz se vuelve clara y el dise√Īo de Conrad se muestra; la novela trata sobre el encuentro de dos hombres (Marlow y Kurtz) cuyas existencias se reflejan mutuamente. En √ļltima instancia, Conrad sugiere que Kurtz es quien es Marlow. pudo convertirse si abandona todas las restricciones mientras trabaja en la naturaleza. La parte 3 enfatiza la estatura divina de Kurtz para mostrar Porque Kurtz se convirti√≥ en lo que hizo y Como las Marlow retrocede ante ese destino.

A lo largo de la Parte 3, Conrad enfatiza la devoci√≥n absoluta que Kurtz inspira en sus seguidores. El Arlequ√≠n, por ejemplo, habla con entusiasmo de Kurtz: ¬ęMe hizo ver cosas, cosas¬Ľ, le dice a Marlow, y agrega: ¬ęNo puedes juzgar a Kurtz como lo har√≠as con un hombre com√ļn¬Ľ. Esta es una declaraci√≥n importante porque refleja la idea de que Kurtz siente que ha superado a sus compa√Īeros. Al abandonarse a sus deseos y lujurias m√°s √≠ntimos, Kurtz alcanz√≥ el estatus divino. Tenga en cuenta que este estado de dios no es simplemente una ilusi√≥n en la mente de Kurtz, ya que los jefes de las tribus vecinas caen postrados ante Kurtz y, lo m√°s sorprendente, los propios nativos obligados a la esclavitud por la Compa√Ī√≠a atacan el barco de vapor de Marlow porque no quieren que Kurtz abandonar. La visi√≥n posterior de los tres nativos cubiertos de tierra y la ¬ęmujer salvaje¬Ľ refuerzan la estatura divina de Kurtz. ¬ęLleg√≥ a ellos con truenos y rel√°mpagos¬Ľ, explica el Arlequ√≠n, ¬ęy nunca hab√≠an visto algo as√≠¬Ľ. Cumpliendo lo que Conrad vio como el deseo de muchos europeos, Kurtz se estableci√≥ como una fuerza violenta, lista para vengarse de cualquiera que desobedeciera sus √≥rdenes.

Sin embargo, ir√≥nicamente, Kurtz no parece encajar f√≠sicamente en esa descripci√≥n. P√°lido, demacrado y d√©bil, Marlow a menudo se refiere a √©l como la sombra de un hombre, un hombre que est√° ¬ęhueco en el centro¬Ľ y que realmente anhela su propia destrucci√≥n. En esencia, sucumbir a lo que Marlow llama los ¬ęvarios deseos¬Ľ que cualquier hombre puede poseer pas√≥ factura al alma de Kurtz, un precio que se refleja en el cuerpo marchito de Kurtz. Una vez que un tirano formidable, Kurtz es ahora ¬ęuna imagen animada de la muerte tallada en marfil antiguo¬Ľ. As√≠ como la ¬ęmujer salvaje¬Ľ de Kurtz es una encarnaci√≥n de la jungla, el propio Kurtz es la encarnaci√≥n de la Compa√Ī√≠a: una fuerza que se deleita en su propio poder por el poder mismo. (Recuerde c√≥mo Kurtz volc√≥ su canoa despu√©s de descender doscientas millas r√≠o abajo; despu√©s de demostrar el poder que le otorgaba su posici√≥n, Kurtz no pudo regresar a la ¬ęcivilizaci√≥n¬Ľ confinada de Europa).

Adem√°s de implicar la idea de que Kurtz encarna a la Compa√Ī√≠a, el pasaje es importante porque sugiere que incluso los hombres con ¬ęgrandes planes¬Ľ como Kurtz (recuerdan su pintura e ideas sobre c√≥mo cada estaci√≥n deber√≠a ser un ¬ęfaro en el camino hacia cosas mejores¬Ľ). ¬ę) pueden descubrir que, de hecho, son como los ¬ęsalvajes¬Ľ que dicen ¬ęsalvar¬Ľ. Debajo del resplandor de la ¬ęcivilizaci√≥n¬Ľ hay, en cada hombre, un n√ļcleo de brutalidad. Muchas personas logran reprimir esta parte de s√≠ mismos, pero Kurtz prefiri√≥ cortejarla. Sus creencias y ¬ęplanes¬Ľ anteriores en realidad no significaban nada, no ten√≠an sustancia, raz√≥n por la cual Marlow llama a Kurtz ¬ęhueco en su n√ļcleo¬Ľ. El informe de Kurtz sobre ¬ęCostumbres salvajes¬Ľ refleja esta dualidad: sus p√°ginas de inicio est√°n llenas de grandiosos planes de reforma, pero los verdaderos sentimientos de su autor se revelan en su ep√≠logo, ¬ę¬°Exterminar a todos los brutos!¬Ľ

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