parte 3



Resumen y An√°lisis Parte 3

Es el abandono de Kurtz de todos los c√≥digos de conducta y moralidad previamente apreciados lo que sorprende a Marlow como tan fascinante. Ya no pretende ser una fuerza de ¬ęcivilizaci√≥n¬Ľ (como lo hace la Compa√Ī√≠a), Kurtz traspas√≥ los l√≠mites de la moralidad moderna y las ideas sobre el bien y el mal. Cuando Marlow dice que Kurtz ¬ęse escap√≥ de la tierra¬Ľ, metaf√≥ricamente implica que Kurtz se ha liberado de las restricciones de la moralidad b√°sica (un sentido de lo correcto y lo incorrecto) que crean orden en el mundo, pero Marlow luego califica esta idea con, ¬°Confundid al hombre! Hab√≠a hecho pedazos la tierra a patadas. En otras palabras, Kurtz no cre√≥ un nuevo c√≥digo de conducta o moralidad, sino que descart√≥ el suyo propio. ocurrencia totalmente de la moralidad. Es por eso que Marlow no puede ¬ęapelar¬Ľ a √©l en nombre del pa√≠s, las finanzas o incluso la humanidad. Como criatura de Frankenstein, Kurtz es en el interior el mundo, pero no del este.

La Compa√Ī√≠a quiere deshacerse de Kurtz porque revela la mentira de sus m√©todos. Recolecta m√°s marfil que cualquier otro agente porque usa pura fuerza bruta para recolectar y nunca oculta sus verdaderas intenciones detr√°s del tipo de filosof√≠a propugnada por la t√≠a de Marlow en la Parte 1. gerente y el hombre con anteojos que se acerca a Marlow en Bruselas sobre los papeles de Kurtz) quieren asegurarse de que los europeos nunca sepan la verdad sobre √©l. Marlow, aunque no admira los ¬ęm√©todos¬Ľ de Kurtz, aprecia c√≥mo Kurtz pudo entrar en esa parte de s√≠ mismo que √©l (y el resto de nosotros) suprime. Seg√ļn Marlow, Kurtz fue un hombre destacado porque ¬ęhab√≠a dado el √ļltimo paso, hab√≠a cruzado la l√≠nea, mientras que a m√≠ se me permiti√≥ retroceder con mi pie vacilante¬Ľ. Kurtz no es heroico, pero es m√°s aventurero de lo que Marlow jam√°s imagin√≥ que podr√≠a ser: en lugar de viajar a un continente desconocido, ha viajado a las partes desconocidas de su propia alma. Solo por eso, Marlow siente la necesidad de salvaguardar la reputaci√≥n de Kurtz, porque nadie que no haya hecho ese viaje hacia s√≠ mismo podr√≠a entender la reputaci√≥n de Kurtz.

Lo que el propio Kurtz piensa de sus propias acciones y de ¬ędestrozar la tierra¬Ľ es mucho m√°s dif√≠cil de precisar; sus √ļltimas palabras: ¬ę¬°El horror! ¬°El horror!¬Ľ ‚Äď atrajo una gran cantidad de comentarios cr√≠ticos. Marlow sugiere que estas palabras reflejan el ¬ę√ļltimo momento de conocimiento completo¬Ľ de Kurtz, una epifan√≠a en la que Kurtz vio exactamente lo que le hab√≠a hecho sucumbir a su propia oscuridad. Sin embargo, se debe tener cuidado de no leer las √ļltimas palabras de Kurtz como una disculpa o una retractaci√≥n de su vida en el lecho de muerte. coraz√≥n de la oscuridad no es una f√°bula, y uno de sus temas es que la oscuridad cortejada por Kurtz est√° potencialmente en el coraz√≥n de todos, no solo en el que pertenece a este demagogo ¬ęvoraz¬Ľ. Kurtz puede estar comentando sobre la fuerza por la que dio su vida, o el hecho de que no vivir√° lo suficiente para completar sus ¬ęgrandes planes¬Ľ. La elecci√≥n deliberadamente ambigua de Conrad de las √ļltimas palabras de Kurtz permite una variedad de interpretaciones, al tiempo que niega al lector la comodidad que sentir√≠a al reducir a Kurtz a categor√≠as y descripciones precisas. Al igual que √Āfrica, Kurtz es misterioso, y el funcionamiento de su coraz√≥n en su ¬ęmomento final¬Ľ tambi√©n sigue siendo misterioso.

A√ļn as√≠, el √ļnico personaje remotamente consciente de lo que hizo Kurtz y lo que lo llev√≥ a √©l es Marlow, raz√≥n por la cual, al regresar a Europa, descubre que las personas all√≠ son ¬ęintrusos cuyo conocimiento de la vida¬Ľ es ¬ęun pretexto irritante¬Ľ. √Čl los encuentra ¬ęofensivos¬Ľ debido a su confianza en s√≠ mismos en su moral y creencia en la ¬ęcorrecci√≥n¬Ľ inherente de su civilizaci√≥n, una ¬ęcorrecci√≥n¬Ľ que Marlow ahora desprecia porque la ve (como el deseo de la Compa√Ī√≠a de llevar la ¬ęluz de la civilizaci√≥n ¬Ľ para √Āfrica) como fachada. Por eso, en las primeras p√°ginas de su narraci√≥n, Marlow habla de los romanos conquistando Inglaterra, que ¬ęha sido uno de los lugares m√°s oscuros de la tierra¬Ľ. Marlow ahora comprende que los imperios no se construyen sin el tipo de actividades que presenci√≥ en el Congo y que la ¬ęcivilizaci√≥n¬Ľ tan estimada es, en cierto sentido, ¬ęsolo robo con violencia, asesinato agravado a gran escala, y hombres que vienen a por ello¬Ľ. ciego¬Ľ. Si bien Marlow nunca quiere abandonar la civilizaci√≥n a favor del camino elegido por Kurtz, ya no puede verlo con el mismo entusiasmo y comodidad que ten√≠a antes de trabajar para la Compa√Ī√≠a. Kurtz le ense√Ī√≥ demasiado.

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