Parte 2



Resumen y An√°lisis Parte 2

Esta actitud puede parecer condescendiente, como si Marlow estuviera sugiriendo que √Āfrica est√° inacabada y muy por detr√°s de Europa en t√©rminos de civilizaci√≥n. Sin embargo, gran parte de la novela de Conrad es una cr√≠tica de la civilizaci√≥n y de aquellos que quieren (como Kurtz) llevar su ¬ęluz¬Ľ al coraz√≥n de las ¬ętinieblas¬Ľ. Del mismo modo, los lectores modernos pueden considerar que Marlow discute sus conexiones con los nativos como euroc√©ntrico o incluso racista.

Para un europeo en 1899, la idea de parentesco con los ¬ęsalvajes¬Ľ puede parecer ¬ęfeo¬Ľ – pero el punto de Marlow aqu√≠ es que s√≥lo alguien con el coraje necesario podr√≠a ver que las diferencias entre los congos ¬ęilustrados¬Ľ y los ¬ęprehist√≥ricos¬Ľ son superficiales. . Esta es una de las cosas que Marlow aprende de Kurtz que se enfatiza cuando, durante el ataque del barco de vapor, Marlow ve ¬ęun rostro entre las s√°banas al nivel del m√≠o, mir√°ndome con mucha fiereza y firmeza¬Ľ. Puede que la Compa√Ī√≠a no traiga ¬ęluz¬Ľ real a √Āfrica, pero Marlow est√° cada vez m√°s ¬ęiluminado¬Ľ sobre su propia humanidad.

Sin embargo, Marlow a√ļn no es el Buda que predica con ropaje europeo que se convertir√° a bordo del nellie. En cambio, se enfoca en dirigir el barco de vapor y evitar obst√°culos para evitar que su mente considere todas estas implicaciones filos√≥ficas y pol√≠ticas. Centrarse en el ¬ętrabajo¬Ľ en lugar de preocupaciones morales m√°s profundas es lo que salva la cordura de Marlow y, por extensi√≥n, permite que la Compa√Ī√≠a devaste el Congo sin un momento de pausa. Pilotar es el ¬ęremache¬Ľ que mantiene unido a Marlow a medida que se acerca a Kurtz, lo que alterar√° todas las ¬ęverdades superficiales¬Ľ de Marlow (como √©l las llama) y lo obligar√° a considerar toda la fealdad de la que Marlow era parte.

Marlow habla muy bien de los can√≠bales a bordo de su barco de vapor, ya que poseen una cualidad que Marlow ve cada vez menos durante su tiempo en el √Āfrica controlada por la Compa√Ī√≠a: la moderaci√≥n. Aunque estos hombres ¬ętodav√≠a pertenec√≠an a los albores de los tiempos¬Ľ, nunca atacaron a sus superiores blancos, lo que habr√≠a sido una tarea f√°cil para ellos. Marlow argumenta que ¬ęel demonio del hambre prolongada¬Ľ es la fuerza m√°s imposible de derrotar, porque supera cualquier ¬ęsuperstici√≥n, creencia y lo que podr√≠amos llamar principios¬Ľ. A diferencia de la Compa√Ī√≠a (y su mayor prodigio, Kurtz), los africanos ¬ęsalvajes¬Ľ muestran una moderaci√≥n humana y honorable de la que obviamente carecen sus ¬ęsuperiores¬Ľ, como se ve en su hambre insaciable de marfil y los medios brutales por los que lo adquieren.

A medida que la jungla se vuelve m√°s aterradora y misteriosa, Marlow lucha por mantener la calma y ser ¬ęeuropeo¬Ľ. Su alegr√≠a por encontrar el libro del Arlequ√≠n refleja su anhelo por una se√Īal de su mundo anterior mientras camina penosamente por este nuevo. A pesar de que el libro en s√≠ (Una indagaci√≥n sobre algunos puntos de la n√°utica) parece una ¬ęlectura lo suficientemente sombr√≠a¬Ľ, Marlow est√° entusiasmado con su existencia como ¬ęalgo inequ√≠vocamente real¬Ľ. El tema y el autor del libro (un ¬ęMaestro en la Armada de Su Majestad¬Ľ), aunque secos, son evidencia de ¬ęciencia¬Ľ y ¬ęuna preocupaci√≥n honesta con la forma correcta de trabajar¬Ľ. Cuando lo llaman al barco de vapor, Marlow confiesa que dejar el libro es como ¬ęarrancarme del refugio de una vieja y s√≥lida amistad¬Ľ; la ¬ęamistad¬Ľ de la que habla Marlow es su larga amistad con Europa, que siempre lo ha mantenido ¬ęprotegido¬Ľ de la verdad de su parentesco con el ¬ęsalvajismo¬Ľ.

La muerte del timonel es otra escena en la que Marlow intenta hacer ¬ędesaparecer¬Ľ la realidad de su situaci√≥n. Despu√©s de descubrir que el timonel muri√≥ en el ataque, Marlow est√° ¬ęmuy ansioso¬Ľ por cambiarse los zapatos y los calcetines.

Adem√°s de mejorar la comprensi√≥n del lector de la inminente epifan√≠a de Marlow, la Parte 2 contiene una digresi√≥n en la que abandona su narraci√≥n y habla de Kurtz en un sentido general. A diferencia de los can√≠bales, Kurtz pose√≠a un hambre voraz: ¬ęDeber√≠as haberlo o√≠do decir… ‘Mi pretendiente, mi marfil, mi posici√≥n, mi r√≠o, mi…’ todo¬Ľ. Su cabeza calva suger√≠a el marfil que hab√≠a trabajado tan duro para conseguir. Sus ¬ęnervios se torcieron¬Ľ y particip√≥ en ¬ęritos indescriptibles¬Ľ. √Čl ¬ętom√≥ un lugar alto entre los demonios de la tierra¬Ľ y a Marlow le result√≥ imposible saber ¬ęcu√°ntos poderes de las tinieblas lo reclamaron¬Ľ. Sin embargo, lo que es m√°s impresionante que estos escurridizos consejos sobre barbarie es el breve pero importante defensa de Kurtz: ¬ęToda Europa contribuy√≥ a la creaci√≥n de Kurtz¬Ľ. Literalmente, Marlow habla de la ascendencia de Kurtz, pero metaf√≥ricamente, Marlow da a entender que los horrores que vio en √Āfrica no se pueden atribuir a un solo hombre. M√°s importante a√ļn, Kurtz no es una figura aislada: toda Europa lo ha producido, y el poder, el hambre y el mal que encarna. La aparici√≥n del Arlequ√≠n (como el buf√≥n de la corte de Kurtz) en este punto enfatiza el carisma y el poder del demagogo y prepara al lector, como la digresi√≥n discutida anteriormente, para la entrada de Kurtz en la Parte 3.

Glosario

Winchesters un tipo de rifle de revista, fabricado por primera vez en la década de 1860.

barra de sonido un palo utilizado para determinar la profundidad de un cuerpo de agua.

desprecio un barco grande de fondo plano con extremos cuadrados, que se utiliza para transportar carbón, arena, etc. y, a menudo, remolcado por un remolcador.

Martini-Henry un fusil militar.

descarga cerrada una descarga simult√°nea o r√°pida y continua de muchas armas de fuego.



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