Mansiones verdes, de W.H. Hudson

Sobre mansiones verdes

El √©xito de mansiones verdes en 1904 asegur√≥ el lugar de Hudson en la literatura inglesa, le proporcion√≥ regal√≠as continuas como un ingreso estable y gan√≥ un mercado para todos sus escritos. Los cr√≠ticos ayudaron a esta aceptaci√≥n con sus elogios generalmente un√°nimes. Por ejemplo, Hilaire Belloc, la influyente escritora brit√°nica, elogi√≥ mansiones verdes como uno de los mejores libros que he le√≠do. En 1915, John Galsworthy escribi√≥ un pr√≥logo a una nueva edici√≥n de mansiones verdes; y estas p√°ginas preliminares establecieron definitivamente la novela de Hudson como un cl√°sico de principios del siglo XX. Los comentarios de Galsworthy fueron penetrantes y elogiosos, y concluy√≥ que Hudson era el ¬ęescritor m√°s valioso de la √©poca¬Ľ.

El ¬ęPr√≥logo¬Ľ de Galsworthy se incluye a menudo en las ediciones de mansiones verdes y es mencionado a menudo por los cr√≠ticos de la novela. Seg√ļn Galsworthy, Hudson no solo retrata la naturaleza en prosa po√©tica finamente esbozada, sino que trasciende sus descripciones con visi√≥n. Nunca admirador de las ciudades, Hudson muestra lo que el mundo moderno ha perdido en la naturaleza e insta al hombre contempor√°neo a revisar sus aspiraciones equivocadas hacia la perfecci√≥n y la belleza. Sin embargo, la visi√≥n de Hudson de valorar la naturaleza siempre se ve con ojos civilizados; nunca hay elogios para el escurridizo tema del ¬ębuen salvaje¬Ľ. Pero Hudson es un idealista, condenado al fracaso, seg√ļn el poeta ingl√©s.

La muerte y los inexplicables caprichos del destino destruyen esperanzas y sue√Īos. Adem√°s, el abismo creado por la civilizaci√≥n contempor√°nea ha ampliado la distancia entre el hombre y la naturaleza; el hombre ya no entiende las gigantescas fuerzas que act√ļan en los ambientes naturales, como ha tratado de hacer en el pasado. En el interior la tierra morada, Hudson dice: ¬ęSolo ten√≠amos que conquistar la Naturaleza, descubrir sus secretos, convertirla en nuestra esclava obediente, entonces la Tierra ser√≠a el Ed√©n, y cada hombre Ad√°n y cada mujer Eva. Todav√≠a estamos marchando con valent√≠a, conquistando la Naturaleza, pero como cansados ‚Äč‚Äčy tristes estamos consiguiendo!¬Ľ

Para Galsworthy hay tres caracter√≠sticas importantes mansiones verdes: La propia historia, estilo y filosof√≠a de Hudson. La historia es tan √ļnica en su trama que Galsworthy la llama, probablemente por esta raz√≥n, ¬ęun romance puro¬Ľ. Es cierto que cr√≠ticos como Carlos Baker han rastreado influencias y fuentes para la creaci√≥n de Hudson en mansiones verdes; pero todos los eruditos admiten que Hudson reformul√≥ y mejor√≥ las lecturas que pudo haber utilizado. estil√≠sticamente, mansiones verdes es para Galsworthy ¬ęun poema en prosa¬Ľ; y Hudson se dedic√≥ a la expresi√≥n de lo bello de fondo, caracterizaci√≥n, descripci√≥n y lenguaje. La filosof√≠a religiosa de Hudson se destaca en su aceptaci√≥n de la belleza de la naturaleza como un reflejo de Dios; pero esta visi√≥n tambi√©n es directa y honesta, y la visi√≥n no siempre es optimista acerca de un Dios ben√©volo.

Hudson, en definitiva, fue un rebelde en el siglo XX frente a los est√°ndares contempor√°neos. La fe de Hudson reside en una √©poca m√°s sencilla, cuando la gente respetaba y viv√≠a seg√ļn las leyes de la naturaleza, cuando la vida era menos agitada y cuando el progreso no era deificado para la humanidad. Est√°, casi un siglo despu√©s de Wordsworth, cerca del rechazo del poeta ingl√©s a la Revoluci√≥n Industrial, y luego comienza a desgarrar el tejido rural de la sociedad brit√°nica. Varios cr√≠ticos han se√Īalado las similitudes de Hudson con las ideas de Wordsworth e incluso de Thoreau.

Ir√≥nicamente, Galsworthy escribi√≥ su incisivo ¬ęPr√≥logo¬Ľ durante la Primera Guerra Mundial, cuando los valores de la ¬ępalidez mec√°nica¬Ľ estaban siendo puestos a prueba en una crisis de la civilizaci√≥n occidental. Curiosamente, Galsworthy no menciona eventos hist√≥ricos importantes en Europa en su famoso ensayo. De hecho, ser√≠a imposible, seg√ļn la evidencia interna, fechar el ¬ęPr√≥logo¬Ľ de Galsworthy. El mundo de naturaleza ideal y belleza de Hudson est√° muy lejos del derramamiento de sangre que tuvo lugar en los campos de batalla del continente. La imposibilidad de aceptar la visi√≥n de Hudson de las ¬ęmansiones verdes¬Ľ se dio cuenta de la generaci√≥n que lleg√≥ al poder literario en la d√©cada de 1920. El propio Hudson, en el momento de su muerte en 1922, pudo ver que la Primera Guerra Mundial hab√≠a destruido su sue√Īo. po√©tico de una existencia feliz en un h√°bitat natural

Tambi√©n es ir√≥nico que Hudson haya logrado el √©xito financiero y cr√≠tico y que mansiones verdes se convirti√≥ en un cl√°sico moderno en un momento en que las ideas y los temas del escritor estaban a punto de ser desafiados por la ¬ęgeneraci√≥n perdida¬Ľ despu√©s del 1918 Los efectos traum√°ticos del conflicto de 1914-18 en la juventud europea merecidamente han recibido mucha atenci√≥n por parte de los historiadores. Los hombres y mujeres j√≥venes de esa √©poca perdieron la fe en los valores del pasado, la creencia en el romanticismo y el idealismo, y la esperanza en el mejoramiento progresivo de la humanidad. Las cualidades escapistas del mundo de Hudson en mansiones verdes evoc√≥ respuestas c√≠nicas de una generaci√≥n que insist√≠a en ver el sistema social y la vida de manera realista. Los escritos de Hudson, entonces, no estaban en sinton√≠a con la nueva era, y sus lectores desaparecieron r√°pidamente durante la d√©cada de 1920. Est√©ticamente, por supuesto, la novela sale ilesa, pero la situaci√≥n hist√≥rica ha cambiado tanto que las cualidades del libro no han cambiado. fueron considerados valiosos en el per√≠odo de posguerra.

Por lo tanto, Hudson no es un autor muy leído hoy en día, pero ciertamente ha logrado un lugar duradero con su obra maestra, Mansiones Verdes. Sin embargo, es demasiado fácil descartarlo como un anacronismo en el siglo XX. Hudson revivió la herencia romántica de la naturaleza como fuente de inspiración, pero trató de evitar las actitudes melodramáticas y melancólicas del romántico. Veía la naturaleza como un naturalista entrenado además de como un poeta; Aportó disciplina, inteligencia e investigación personal a su concepción del entorno primitivo. Sin embargo, Hudson es poco realista sobre su tema porque aportó sentimientos emocionales, imaginativos y poéticos a Mansiones Verdes.

Hudson es, sobre todo, sincero en su visi√≥n de la tierra. Uno solo pod√≠a imaginar lo que habr√≠a pensado de los crecientes problemas de contaminaci√≥n del agua y el aire. Constantemente llam√≥ la atenci√≥n sobre el fracaso de las personas para vivir en armon√≠a con la naturaleza, y mansiones verdes es su ideal de una relaci√≥n armoniosa. Es cierto que el sue√Īo fue destruido, pero para Hudson se plante√≥ la cuesti√≥n de una visi√≥n para la humanidad. Si no su visi√≥n, al menos deber√≠a surgir alg√ļn ideal de futuro, estimulado e inspirado por el estudio de su libro. ¬ęSin embargo, no podemos reprimir toda curiosidad¬Ľ, escribi√≥ Hudson en el pr√≥logo de una era de cristal, ¬ęo ayuden a preguntarse unos a otros: ¬ŅQu√© es su sue√Īo, ¬Ņtu ideal?¬Ľ

mansiones verdes a menudo se le llama novela en lugar de novela, y Hudson usa el subt√≠tulo ¬ęuna novela de la selva tropical¬Ľ para describir inicialmente su libro. Los cr√≠ticos, sin embargo, no est√°n de acuerdo en una clasificaci√≥n precisa. La novela se caracteriza por ciertas caracter√≠sticas, siendo las m√°s destacadas el uso de la fantas√≠a y la imaginaci√≥n. En definitiva, lo irreal es un elemento permeable de una novela. En el interior mansiones verdes, toda la historia se ajusta a esa definici√≥n. Abel interpreta a un joven sudamericano com√ļn y corriente que cruza la frontera de una situaci√≥n cre√≠ble a una dimensi√≥n ex√≥tica e inusual de tiempo y espacio. Rima es casi como un ¬ędios¬Ľ o ¬ęfantasma¬Ľ que se le aparece a Abel. Hudson usa su talento po√©tico para realzar los efectos imaginativos y rom√°nticos del escenario de los bosques sudamericanos y la tr√°gica historia de amor entre el joven y la ni√Īa p√°jaro.

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