Llegada de Pozzo y Lucky



Resumen y An√°lisis Acto II: Llegada de Pozzo y Lucky

De repente y sin previo aviso, como en el primer acto, Pozzo y Lucky vuelven al escenario. Su llegada pone fin a los juegos de Vladimir y Estragon. Las cosas han cambiado significativamente para Pozzo y Lucky. La larga cuerda que los un√≠a ahora es mucho m√°s corta, lo que los une m√°s y sugiere que, por mucho que el hombre se considere a s√≠ mismo diferente de los dem√°s, en √ļltima instancia, se siente atra√≠do o atado cada vez m√°s. Adem√°s, Pozzo y Lucky est√°n alterados f√≠sicamente: Pozzo es ciego y Lucky es mudo (es decir, mudo). Pero toda la escena se reproduce sin que el p√ļblico sepa que Lucky ahora es tonto. Cuando entran, tambale√°ndose bajo la carga, Lucky ahora lleva maletas llenas de arena (simb√≥licamente, tal vez, las arenas del tiempo). Lucky cae y arrastra a Pozzo con √©l.

Con la llegada de Pozzo y Lucky, Vladimir y Estragon piensan que ha llegado ayuda (¬ęrefuerzos¬Ľ) de Godot. Pero pronto se dan cuenta de que solo son Pozzo y Lucky. Estragon quiere irse entonces, pero Vladimir debe recordarle una vez m√°s que no pueden irse; ellos est√°n ¬ęesperando a Godot¬Ľ. Despu√©s de considerarlo un poco, Vladimir decide que deben ayudar a Pozzo y Lucky a ponerse de pie. Pero Estragon quiere considerar un plan alternativo. Despu√©s de todo, fue herido por Lucky el d√≠a anterior. Vladimir recuerda, sin embargo, que ‚Äúno todos los d√≠as nos necesitamos‚ÄĚ. Este es uno de los comentarios m√°s profundos del drama. Vladimir se da cuenta de que los gritos de auxilio de Pozzo iban dirigidos a ¬ętoda la humanidad¬Ľ y ¬ęen este lugar, en este momento, toda la humanidad somos nosotros, nos guste o no¬Ľ. Esta declaraci√≥n ciertamente aclara la idea de que Vladimir y Estragon representan a toda la humanidad en su relaci√≥n con Dios (Godot). Al darse cuenta de esto, Vladimir tambi√©n se da cuenta de que el destino del hombre es ser parte de la ¬ęsucia creaci√≥n a la que nos ha confiado un destino cruel¬Ľ.

En lugar del ¬ęSer o no ser, esa es la cuesti√≥n¬Ľ de Hamlet, Vladimir pregunta: ¬ę¬ŅQu√© estamos haciendo aqu√≠, √Čste es la cuesti√≥n¬Ľ. Una vez m√°s, su problema es m√°s parecido al dilema de Prufrock de TS Eliot (quien tambi√©n enfrenta una ¬ępregunta abrumadora¬Ľ: ¬Ņdeber√≠a casarse o no?) que la dif√≠cil situaci√≥n de Shakespeare de Hamlet. Vladimir concluye: ¬ęNosotros [all mankind] est√°n esperando que llegue Godot.‚ÄĚ La pregunta metaf√≠sica de Hamlet sobre la existencia se reduce a una decisi√≥n prufrockiana de no hacer nada m√°s que esperar.

Al final del discurso de Vladimir, la petición de ayuda de Pozzo se desvanece cuando Vladimir una vez más afirma su orgullo por el hecho de que al menos mantuvieron su compromiso de encontrar a Godot; no todas las personas pueden presumir. El hecho de que Vladimir confunda lo metafísico con lo práctico anticipa las acciones confusas que seguirán de inmediato, a saber, Vladimir decide que deben ayudar a Pozzo y Lucky a ponerse de pie, y el resultado es que los cuatro hombres terminan en el suelo. Por lo tanto, sus gritos de ayuda caen en oídos sordos.

Toda la escena en la que los dos vagabundos intentan ayudar a dos figuras igualmente preocupadas a ponerse de pie devuelve el dramatismo a la casa burlesca. La escena es una parodia de muchos tipos similares de escenas que se encuentran en los teatros burlescos, volviendo a enfatizar lo absurdo de las acciones del hombre, o en palabras de Estragon: ¬ęTodos nacemos locos. Algunos siguen locos¬Ľ.

Inmediatamente despu√©s de la declaraci√≥n anterior, Estragon abandona la filosof√≠a y se vuelve muy pr√°ctico; quiere saber cu√°nto est√° dispuesto a pagar Pozzo para ser relevado de su cargo. Mientras tanto, Vladimir est√° preocupado por encontrar algo que hacer para pasar el tiempo: ¬ęEstamos muertos de aburrimiento¬Ľ; comienza sus esfuerzos para ayudar a Pozzo, pero, como se se√Īal√≥ anteriormente, todos terminan acurrucados en el suelo y Pozzo, con miedo, ¬ęse libera¬Ľ y luego se aleja arrastr√°ndose. Este incidente tambi√©n sirve como contraste con las acciones de Pozzo en el primer acto; all√≠ era orgulloso y despectivo y se afirmaba con indiferencia y superioridad. Ahora ha perdido todas sus cualidades anteriores y es simplemente una figura ciega y pat√©tica que se arrastra por el suelo. Como Job o el Edipo ciego de S√≥focles, Pozzo parece sugerir que la vida de ning√ļn hombre puede estar segura, porque el ma√Īana puede traer cat√°strofes indecibles.

Tirados en el suelo, Vladimir y Estragon intentan llamar a Pozzo, quien no responde. Entonces Estragon decide llamarlo por otro nombre:

ESTRAG√ďN: . . . probar [calling] √©l con otros nombres. . . . El tiempo pasar√≠a. Y estar√≠amos obligados a encontrar el camino correcto tarde o temprano.

VLADIMIR: Te digo que se llama Pozzo.

ESTRAGON Ya veremos. (√Čl reflexiona.) ¬°Abel! ¬°Abel!

POZO: ¬°Ayuda!

ESTRAGON ¬°Lo tengo en uno!

VLADIMIR Me estoy empezando a cansar de esta razón.

ESTRAGON: Quizá el otro se llame Caín. ¡Caín! ¡Caín!

POZO: ¬°Ayuda!

ESTRAGON Es toda la humanidad.

El uso de Beckett de los nombres Abel y Cain enfatiza la universalidad de los personajes, ya que Pozzo responde a ambos nombres. Seg√ļn algunas interpretaciones de las Escrituras, toda la humanidad lleva la marca de Ca√≠n y la marca de Abel; entonces Pozzo puede responder a ambos nombres porque ¬ę¬°√Čl es toda la humanidad!¬Ľ

Para pasar el tiempo, Estragon sugiere que se levanten. Ellos hacen. Luego, Estragon sugiere una vez m√°s, ¬ęVamos¬Ľ, solo para recordar una vez m√°s que deben quedarse porque ¬ęestamos esperando a Godot¬Ľ.

Como no hay nada m√°s que hacer, Vladimir y Estragon ayudan a Pozzo a ponerse de pie. Es entonces cuando descubren que es ciego. En contraste con el Pozzo del primer acto, ahora vemos una figura pat√©tica que se apoya en los dos vagabundos para sostenerse f√≠sicamente y pide ayuda porque es ciego. Para Estragon, hay esperanza en la ceguera de Pozzo porque los profetas antiguos, como el griego Tiresias, a menudo estaban ciegos pero pod√≠an ¬ęver el futuro¬Ľ, que es exactamente lo que Estragon espera que Pozzo pueda hacer. Pero no hay esperanza para Vladimir y Estragon. Continuando con las im√°genes griegas, Estragon se cansa de sostener a Pozzo, especialmente porque no puede profetizarles. Pozzo quiere deshacerse de √©l, ya que √©l y Vladimir ¬ęno son cari√°tides¬Ľ (las cari√°tides eran estatuas de diosas griegas que se usaban para sostener los templos; es confuso por qu√© Estragon usa esta palabra en lugar de ¬ętelamons¬Ľ, el equivalente masculino).

A causa de su ceguera, Pozzo tambi√©n perdi√≥ todo contacto con el tiempo. Incluso se niega a responder preguntas sobre lo que pas√≥ ayer: ¬ęLos ciegos no tienen sentido del tiempo¬Ľ. Esta confusi√≥n a lo largo del tiempo es sintom√°tica de su condici√≥n alterada; as√≠ como perdi√≥ todo contacto con la vida, el tiempo tambi√©n perdi√≥ todo significado para √©l. Cuando Vladimir escucha que Lucky es est√ļpido, pregunta: ¬ę¬ŅDesde cu√°ndo?¬Ľ. La pregunta irrita a Pozzo y hace que rechace violentamente la preocupaci√≥n de Vladimir por el tiempo: ¬ę¬°No has dejado de atormentarme con tu maldito tiempo! ¬°Es abominable! ¬°Cu√°ndo! ¬°Cu√°ndo! Un d√≠a no te basta, un d√≠a se qued√≥ mudo, otro d√≠a estuve ciego, un d√≠a seremos sordos, un d√≠a naceremos, un d√≠a moriremos, el mismo d√≠a, el mismo segundo, ¬Ņno te basta? Para Pozzo, un d√≠a a la vez es suficiente para salir adelante. Todo lo que sabe ahora y todo lo que ¬ęve¬Ľ ahora es la miseria de la vida. La vida misma es solo un breve momento, ese destello de luz entre la oscuridad del √ļtero y la tumba. ¬ęDan a luz montadas en una tumba, la luz brilla por un instante, luego es de noche otra vez¬Ľ. As√≠, el sepulturero es la partera de la humanidad. Terminando con esa nota de absoluta desesperaci√≥n, Pozzo despierta a Lucky y luchan por continuar su viaje.



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