Llegada de Pozzo y Lucky



Resumen y An√°lisis Acto I: Llegada de Pozzo y Lucky

Mientras Vladimir y Estragon se sientan resignados pac√≠ficamente a su condici√≥n, un fuerte grito rompe el silencio y los aterroriza. Inmediatamente corren a ponerse a cubierto, acurruc√°ndose y ¬ęhuyendo de la amenaza¬Ľ. De repente, Pozzo y Lucky llegan al lugar. Lucky tiene una cuerda alrededor del cuello y Pozzo lo empuja, blandiendo un l√°tigo. A esta repentina y sorpresiva entrada s√≥lo le falta el comp√°s de un redoble de tambores y una banda para dotar a la entrada de un ambiente muy teatral y circense. De la misma forma que Vladimir y Estragon son parodias del payaso de circo o del vagabundo burlesco, ahora tenemos la apariencia de un personaje que recuerda a una pista de circo y su animal amaestrado. A lo largo de esta escena, se utilizan im√°genes de circo para sugerir que la vida misma puede verse como un circo y que pronto llegar√° a un final abrupto.

Vladimir y Estragon se maravillan ante la forma contundente en que Pozzo parece controlar a Lucky; parece dominar absolutamente a la pobre criatura. viendo tu omnipotencia y autoridad, preguntan sobre la posibilidad de que este hombre sea Godot. Sin embargo, el mero hecho de que tengan que preguntar enfatiza su ignorancia sobre la identidad y la verdadera naturaleza de Godot, la entidad que est√°n esperando. Ni siquiera pueden explicarle Godot a Pozzo:

VLADIMIR: . . . es una especie de conocido.

ESTRAGON: Personalmente, ni siquiera lo reconocería si lo viera.

A lo largo de la escena, Pozzo se comporta no sólo como un maestro de ceremonias, sino también como una persona muy superior a los dos vagabundos con los que se digna pasar el rato, aunque apenas los reconozca como pertenecientes a la misma especie. Además, Vladimir y Estragon reconocen la aparente superioridad de Pozzo y le obedecen, incluso después de descubrir que no es Godot.

Con la llegada de Pozzo y Lucky, vemos como dos personas se encuentran f√≠sicamente atados el uno al otro. Estragon y Vladimir est√°n ligados entre s√≠ por lazos abstractos y tambi√©n por el acto com√ļn de esperar a Godot, pero Lucky est√° literal y f√≠sicamente ligado a Pozzo. Y mientras Vladimir y Estragon est√°n Espere, Pozzo y Lucky parecen estar yendo ‚ÄĒ pero no se indica ad√≥nde van.

Despu√©s de negar todo conocimiento de Godot, Pozzo magn√°nimamente decide descansar un poco. Aunque Vladimir y Estragon son terriblemente inferiores a √©l, Pozzo reconoce que son ¬ęseres humanos nada menos… ¬°de la misma especie que Pozzo! ¬°Hechos a imagen de Dios!¬Ľ As√≠, Pozzo reconoce a estos payasos (vagabundos) como pertenecientes a la misma especie, aunque son ejemplares muy imperfectos de la especie, y se digna a descansar porque lleva seis horas de viaje sin ver un alma.

Despu√©s de algunos preparativos bastante elaborados para establecerse, que involucran la orden de Lucky de instalar un taburete y hacer un picnic, Pozzo se sienta para disfrutar de una comida de pollo y vino. Vladimir y Estragon inician una investigaci√≥n sobre Lucky. Pozzo ya hab√≠a llamado al pobre ¬ęcerdo¬Ľ y ¬ęcerdo¬Ľ. Vladimir, en particular, est√° conmocionado por el trato de Pozzo a Lucky y r√°pidamente descubre una herida en el cuello de Lucky. Los dos concluyen que Lucky es un ¬ęest√ļpido… un cretino¬Ľ. La iron√≠a aqu√≠ radica en los niveles de humanidad que Estragon y Vladimir no logran comprender, a saber, Lucky se parece mucho a Pozzo, y tambi√©n se parece mucho a los vagabundos; es miembro de la misma especie, y su situaci√≥n enfatiza la unidad esencial de todos nosotros.

Despu√©s de que Pozzo termina de comer su pollo, Estragon nota los huesos tirados en la zanja y, para verg√ľenza de Vladimir, le pregunta a Pozzo si puede quedarse con los huesos. Pozzo le pasa el asunto a Lucky, ya que Lucky tiene el primer derecho a los huesos. Lucky, sin embargo, ignora todas las preguntas y Estragon recibe los huesos. Mientras tanto, Vladimir sigue conmocionado por el trato de Pozzo a Lucky. Intenta expresar su horror por la situaci√≥n solo para ser ignorado. Vladimir quiere irse, pero se le recuerda que deben encontrarse con Godot.

Pozzo justifica su trato con Lucky al sostener que Lucky quiere impresionarlo con su habilidad para llevar cosas; sin embargo, en realidad, Lucky es muy malo en esta capacidad. La base de cualquier relaci√≥n se puede ver en la relaci√≥n de Pozzo y Lucky, donde una persona tiene el deseo de dominar y mandar y la otra persona quiere ser dominada y esclava. Pozzo se√Īala que lo contrario f√°cilmente podr√≠a haber sido cierto: que √©l podr√≠a haber sido, en otras situaciones casuales, el esclavo de Lucky.

Mientras Lucky rompe a llorar al enterarse de que puede venderse en la feria y que el mundo ser√≠a un lugar mejor sin √©l (¬ęlo mejor ser√≠a matar… a estas criaturas¬Ľ), Pozzo se√Īala que las propias l√°grimas son no es raro: ¬ęLas l√°grimas del mundo son una cualidad constante. Por cada uno que comienza a llorar, en otro lugar otro se detiene¬Ľ. B√°sicamente, para Beckett, la miseria de la existencia humana siempre existir√°, y el hombre debe aprender a vivir con sus l√°grimas y miseria. Por ejemplo, cuando Estragon intenta enjugar las l√°grimas de Lucky, Lucky lo recompensa con una tremenda patada en las espinillas.

Estragon, Pozzo y Vladimir hablan en c√≠rculos con im√°genes del circo y el teatro de variedades dominando la conversaci√≥n. Pozzo, sintiendo la necesidad de salir para mantener su agenda, emprende una l√≠rica explicaci√≥n de ¬ęlo que pueden hacer nuestros crep√ļsculos¬Ľ. Su recitaci√≥n va desde el entusiasmo l√≠rico sobre la naturaleza de la dulzura del ¬ęcielo a esta hora del d√≠a¬Ľ hasta la comprensi√≥n de que asuntos m√°s siniestros acechan ¬ędetr√°s de este velo de dulzura y paz¬Ľ y que, finalmente, la noche ¬ęacabar√° sobre nosotros¬Ľ. .. cuando menos lo esperamos… as√≠ le va a este hijo de puta¬Ľ. La seriedad de este discurso y su contenido se ven socavados cuando Pozzo insin√ļa que solo estaba pronunciando un discurso pomposo y memorizado.

Antes de irse, Pozzo desea expresar su gratitud a Vladimir y Estragon y se pregunta si tienen alguna petición para él. Estragon inmediatamente pide diez francos (o incluso cinco si diez es demasiado), pero Vladimir interrumpe y afirma que él y Estragon no son mendigos. Pozzo luego se ofrece a dejar que Lucky los entretenga bailando, cantando, recitando o pensando. Deciden primero bailar y luego pensar.



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