Libros



Resumen y An√°lisis Libro 5: Libros

Resumen

Un pasaje cadencioso evoca la atm√≥sfera de soledad. El tema de la contemplaci√≥n habitual del poeta es la humanidad. Wordsworth lamenta que no sean los dolores de la vida nuestra peor aflicci√≥n; la causa principal de la desesperaci√≥n es ganar un poco de fama despu√©s de un trabajo constante e interminable. En algunas de las l√≠neas m√°s fuertes y resonantes hasta el momento, Wordsworth contrasta la inmortalidad del universo f√≠sico y el alma humana con nuestros propios intentos de perpetuaci√≥n eterna. Sugiere que anhelemos la inmortalidad a trav√©s de nuestras ideas y sue√Īos; mientras que la Inteligencia suprema es infinita y atemporal, la inteligencia del hombre no es nada de eso: ¬ę¬°Oh! ¬ŅPor qu√© no tiene la Mente / Alg√ļn elemento para estampar su imagen / En la naturaleza un poco m√°s cercana a la suya?¬Ľ

Wordsworth descubre que un amigo est√° preocupado por temores similares. El poeta relata algo que le hab√≠a sucedido antes. Un d√≠a de verano se sent√≥ en una cala rocosa con vistas al mar y ley√≥ Don Quixote. Este mismo sentimiento de inutilidad y desesperaci√≥n se apoder√≥ de √©l. Cerr√≥ el libro y comenz√≥ a meditar ¬ęsobre la poes√≠a y la verdad geom√©trica¬Ľ. Finalmente, se durmi√≥ y tuvo el siguiente sue√Īo:

Estaba solo en el desierto y asustado. Aparece un √°rabe sobre un camello. Lleva una lanza, una piedra y una concha. Wordsworth est√° feliz de poder ser guiado fuera del desierto por el reci√©n llegado. El √°rabe explica que la piedra que lleva es la de Euclides elementos, mientras que la concha resplandeciente es supuestamente un libro prof√©tico de canciones. Instado a acercar la caracola a su o√≠do, el poeta escucha una oda que equivale a un apocalipsis que habla de la pr√≥xima destrucci√≥n de la humanidad en una gran inundaci√≥n. El √°rabe declara que enterrar√° los libros que lleva para evitar que sean destruidos por la inundaci√≥n. Wordsworth le pide que lo acompa√Īe. El √°rabe, sin embargo, se va, con el poeta detr√°s. El poeta ve de repente al caballero como Don Quijote. Continuando, Wordsworth ve una ola brillante en la distancia. El beduino le dice que es la inundaci√≥n que se aproxima y se marcha de inmediato. Wordsworth se despierta aterrorizado al ver el mar y el volumen de Don Quixote acostado junto a √©l.

Claramente, este episodio fantasioso es una alegor√≠a que dramatiza la desesperaci√≥n de Wordsworth por los intentos humanos de ganar la inmortalidad a trav√©s de las obras de arte. M√°s tarde, el poeta imagin√≥ al √°rabe como un ser vivo en la misma b√ļsqueda que tuvo lugar en el sue√Īo. Debe ser tenido en gran reverencia, a pesar de que es un s√≠mbolo, dice Wordsworth. En el caso de una calamidad como una gran inundaci√≥n que azotara al mundo, las multitudes solo se preocupar√≠an por proteger a sus seres queridos, pero no al sabio caballero andante. Wordsworth a menudo sinti√≥ que se sacrificar√≠a para proteger las creaciones de los grandes escritores.

El Libro 5 a continuaci√≥n nos da una idea del ni√Īo que aprende de la literatura juvenil y su profunda, aunque quiz√°s no expresada, gratitud. Wordsworth luego pasa a alabar y bendecir a todos los creadores de versos e historias y los llama ¬ęPoderes para siempre ser santificados¬Ľ y los describe como grandes benefactores de la humanidad. Solo son superados por la naturaleza, que es ¬ęel aliento de Dios¬Ľ. Dirigi√©ndose a Coleridge, Wordsworth vuelve a elogiar la naturaleza y sus ense√Īanzas y pregunta d√≥nde habr√≠an estado los dos poetas si no hubieran podido ir al campo y abrir camino, a diferencia de los ni√Īos sobreprotegidos de la √©poca que escribe.

Compara a la madre sabia con una gallina con su cría: ella le da a su descendencia solo una cantidad juiciosa de atención y les permite la independencia para desarrollar su propia empresa. Habla de su propia madre, de quien dependían él, su hermana y sus hermanos. Su muerte los dejó desamparados. En vida fue sabia y permisiva con ellos. Ella sintió que Dios y su representante, la naturaleza, los protegería y educaría. Era extremadamente paciente y estaba contenta con su destino, sin desear cosas fuera de su alcance. De hecho, vemos en ella las mismas cualidades que vimos en la casera de Wordsworth.

Wordsworth contin√ļa retratando al que se considera el hijo modelo de su tiempo, un producto del ¬ęsistema moderno¬Ľ. Es un caballero correcto, cort√©s, ben√©volo e intr√©pido. Es inocente pero no ingenuo. Le encanta el tipo de conocimiento que puede poner en pr√°ctica y conoce barcos y navegaci√≥n, geolog√≠a, astronom√≠a, pol√≠tica, geograf√≠a pol√≠tica. Pero m√°s que sabidur√≠a, dice Wordsworth, el ni√Īo modelo ama la vanidad. Todo lo que tendr√≠a que hacer es salir al exterior entre los campos y los arroyos, pero su vanidad se lo impide. El poeta elogia al joven que tiene imaginaci√≥n y menciona el poder educativo de algunos de los cuentos fantasiosos del folclore infantil. Fortunato y el gorro de los deseos son particularmente pertinentes; La moraleja de esta historia es que la riqueza material por s√≠ sola es insuficiente para la felicidad. Lo resume: ¬ęEl ni√Īo, cuyo amor est√° aqu√≠, al menos cosecha / Una ganancia preciosa, que se olvida de s√≠ misma¬Ľ.

Wordsworth recuerda una vez m√°s a los educadores y administradores de su √©poca que, si bien el camino de la naturaleza parece m√°s lento y menos razonable, su objetivo es el bien de la humanidad. De repente recuerda a un compa√Īero de infancia al que le gustaba pasar la noche junto al lago e imitar el ulular de las lechuzas. Se provocar√≠a que los b√ļhos respondieran a trav√©s del agua con una salvaje profusi√≥n de chillidos y luego se quedaran en silencio. El ni√Īo pudo entonces contemplar el hermoso paisaje. Muri√≥ a la edad de doce a√Īos. En las noches de verano, el poeta mira largamente su tumba en el c√©sped del cementerio. Su l√ļgubre l√°pida despreciaba a Wordsworth y sus compa√Īeros que eran ¬ędesenfrenados, frescos / Y sacudidos por el amor y el odio¬Ľ. Eran tan felices como los ni√Īos porque la sencillez y la honestidad moldearon sus mentes.

Wordsworth recuerda su primera visita al lago Esthwaite y su peque√Īo valle. En el crep√ļsculo cruz√≥ una de las pen√≠nsulas y descubri√≥ en la orilla opuesta unas ropas tiradas, tal vez dejadas por alg√ļn ba√Īista nocturno. Observ√≥ hasta que oscureci√≥, pero nadie reclam√≥ la ropa. Al d√≠a siguiente, hab√≠a una multitud en la playa y la gente en botes en el lago jugaba con palos. De repente, Wordsworth imagina al hombre ahogado levant√°ndose como una aparici√≥n fantasmal del lago. Pero el poeta est√° nervioso:

. . . pero ning√ļn miedo que degrade el alma,
Joven como yo era, un ni√Īo menor de nueve a√Īos,
Me poseyó, porque mi ojo interior había visto
Tales visiones antes, entre las corrientes brillantes
Desde el país de las hadas, el bosque del romance,
tu espíritu santificó el triste espectáculo
Con decoración de gracia ideal;
Una dignidad, una dulzura, como las obras
Del arte griego y de la poesía más pura.

Wordsworth premi√≥ un libro de selecciones del Noches √°rabes. Supo por sus compa√Īeros que los cuentos completos abarcaban cuatro grandes vol√ļmenes y decidi√≥ que √©l y sus amigos deber√≠an ahorrar para comprarlos. Sin embargo, el plan nunca tuvo √©xito. El poeta describe c√≥mo le encantaba leer junto a Derwent Water, otro de los lagos. Elogia el poder de entretenimiento de las novelas; la humanidad siempre los necesitar√°. En un pasaje de belleza y fuerza, elogia la capacidad de los so√Īadores de romances y leyendas para dar un poco de color a un mundo mon√≥tono y cotidiano y hacer la vida un poco m√°s emocionante para el ni√Īo sin talento. El escritor cumple el deseo subconsciente de los humanos de hacer lo maravilloso y lo sobrenatural. Envejecer trae el deseo de una literatura en la que haya m√°s del mundo inmediato. El deseo de la magia que es la hechicer√≠a da paso al deseo de la magia que el ojo del poeta ve en el mundo que le rodea.

Wordsworth habla de una experiencia com√ļn: cu√°n profundamente lo conmovi√≥ cierta poes√≠a en su juventud, solo para descubrir que carec√≠a de belleza y significado. Ten√≠a diez a√Īos cuando comenz√≥ a amar el verso. √Čl y un amigo iban a la orilla del lago, felices como p√°jaros, y recitaban juntos sus estrofas favoritas. Fueron exaltados por la poes√≠a a un estado m√°s all√° de la embriaguez. El poeta observa con tristeza que los √≠dolos de su reverencia a menudo se encontraban indignos despu√©s de una mayor reflexi√≥n. Pero este factor no pudo disminuir el recuerdo del primer gran rapto de la experiencia original. √Čl mismo afirma que el escapismo era importante ¬ęen este delicioso mundo de la poes√≠a¬Ľ.

Un descanso está en orden. Wordsworth compara la alegría derivada de la naturaleza misma con la que se experimenta en la poesía. Al poeta se le da el poder de la profecía. Es capaz de mirar en el corazón de las cosas y ver su mensaje oculto.



Deja un comentario