Libro XI



Libro de Resumen y An√°lisis XI

Resumen

Al amanecer del d√≠a siguiente, Eneas, harto de la matanza, cuelga la armadura de Mecencio en un gran tronco de roble como memorial del rey ca√≠do y como se√Īal de victoria, y luego les dice a sus hombres que ha llegado el momento de marchar. latino. . Pero primero, dice, los muertos deben ser quemados y enterrados ceremonialmente, y Palas debe ser devuelto a Pallanteum. Eneas lamenta la muerte del joven y se compadece de su padre, Evander, quien no sabe de la muerte de su hijo. El cuerpo de Palas se coloca en un esquife y se env√≠a con una escolta de mil hombres, as√≠ como bot√≠n de guerra, cautivos para el sacrificio y el caballo sin jinete de Palas. Esta procesi√≥n es seguida por una fila de dolientes.

Ahora los enviados vienen de Laurentum buscando una tregua y pidiendo a Eneas que permita que los muertos latinos regresen para el entierro. Eneas accede a esta petici√≥n diciendo que quiere la paz y que est√° dispuesto a enfrentarse a Turno en combate singular como forma de resolver el conflicto. El enviado latino Dranc√ęs, que es un enemigo ac√©rrimo de Turnus, elogia a Eneas y expresa la esperanza de que Eneas y Latinus se conviertan en aliados. Durante la tregua, que dura doce d√≠as, troyanos y latinos conviven en paz y honran a sus respectivos muertos.

En Pallanteum, Evander y su gente reciben el cuerpo de Pallas. El rey lamenta no haber muerto él mismo en lugar de su hijo, pero declara que no culpa a los troyanos por la muerte de su hijo y que se consuela pensando que fue por una buena causa: ayudar a los troyanos a establecerse. en Lacio. Evandro envía de vuelta a la escolta con un mensaje para Eneas: el líder troyano le debe la muerte de Turno.

En el campo de batalla, Eneas y Tarchon, el l√≠der de los etruscos, supervisan los ritos funerarios de sus muertos, que incluyen el sacrificio de animales, la quema de los cuerpos de los soldados muertos y el entierro de las cenizas. Los latinos hacen lo mismo, y el fuego arde durante tres d√≠as. Mientras tanto, hay un gran dolor en Laurentum y mucha oposici√≥n a la guerra y la propuesta de matrimonio de Turnus a Lavinia. Dranc√ęs insiste en que Turno debe luchar solo contra Eneas para resolver el problema, ya que Turno es el que m√°s se opone a la colonizaci√≥n de Italia por parte de los troyanos. Sin embargo, la reina Amata defiende a Turnus de tales cr√≠ticas.

Sum√°ndose a la desesperaci√≥n de los latinos, ahora llegan mensajeros de la ciudad de Arpi, en el sur de Italia, con un mensaje de su rey, Diomedes, a quien los latinos han pedido ayuda, anunci√°ndoles que ha rechazado su solicitud. Nada m√°s que mal, declara Diomedes, les sucedi√≥ a aquellos que lucharon contra los troyanos durante la guerra de Troya. Enumera los percances que le sucedieron: sus compa√Īeros se convirtieron en p√°jaros, perdi√≥ a su esposa y fue exiliado de Argos a su reino actual como castigo por herir a Venus. Adem√°s, habiendo participado en combate personal contra Eneas, est√° muy familiarizado con la destreza f√≠sica del troyano.

Desanimado, Latino declara que la guerra contra los troyanos es in√ļtil y que deben ser recibidos en el Lacio y darles tierras o, si eligen ir a otro lugar, barcos. Propone enviar emisarios con regalos para ellos. Dranc√ęs aprueba y, motivado por los celos de Turnus, dice que Lavinia deber√≠a casarse con Eneas. Repitiendo su propuesta anterior, dice que si Turno se opone a estos arreglos, deber√≠a enfrentarse a Eneas en combate singular. En respuesta, el indomable Turno declara que la victoria sobre los troyanos a√ļn es posible; aunque Diomedes se neg√≥ a luchar, hay otros que ayudar√°n, incluida la famosa guerrera volsca Camila. Si no acuden fuerzas adicionales en ayuda de los latinos, dice Turno, luchar√° cuerpo a cuerpo con Eneas y resolver√° el asunto.

En medio de esta lucha, llega un mensajero con la noticia de que los troyanos y etruscos marchan sobre Laurentum. Turnus responde llamando a sus fuerzas a las armas. Amata, Lavinia y una multitud de mujeres van a rezar a Atenea.

Turnus y Camilla juntos se preparan para la defensa de Laurentum: Turnus lleva a sus fuerzas a un bosque, donde tiene la intención de tender una emboscada al cuerpo principal del ejército de Eneas, mientras Camilla y su caballería de hombres y mujeres se enfrentan a la caballería enemiga. A pesar de su gran valentía, Camilla muere y sus fuerzas huyen a Laurentum. Cuando Turnus recibe la noticia de la derrota de Camilla, abandona su emboscada y se precipita con su propio ejército hacia la ciudad, solo para encontrarse con las fuerzas de Eneas, que ya han llegado a las puertas sin oposición. Cae la noche antes de que pueda tener lugar una batalla, y ambos ejércitos acampan fuera de Laurentum.

An√°lisis

El libro XI es un interludio entre la batalla descrita en el libro anterior, que acerca a los troyanos a la victoria, y la derrota de Turno por Eneas en combate directo, que concluye la guerra y el poema √©pico. Estructuralmente, el presente libro se divide en aproximadamente tres partes: la primera secci√≥n describe la tregua y el regreso del cuerpo de Palas a Evandro en Pallanteum; la segunda secci√≥n trata del consejo de guerra de los latinos, celebrado para determinar qu√© curso de acci√≥n tomar contra su enemigo; y la parte final est√° dedicada a la valiente pero desesperada batalla librada contra los troyanos y sus aliados etruscos por las fuerzas de la doncella guerrera Camila, que se cree que fue creaci√≥n enteramente de Virgilio, aunque ella y sus compatriotas recuerdan a las amazonas, mujeres m√≠ticas guerreras. El Libro XI est√° unificado estil√≠sticamente por el amanecer en la primera fila y su puesta de sol en las √ļltimas filas mientras los ej√©rcitos se preparan para la batalla.

El comportamiento ejemplar de Eneas como un valiente guerrero templado por la compasi√≥n sigue siendo un tema importante. El pr√≠ncipe troyano prepara los ritos funerarios adecuados para los muertos y cumple sus ¬ęvotos rituales / Como conquistador de los dioses¬Ľ. Est√° en marcado contraste con Turno, a quien nunca observamos haciendo ofrendas rituales a sus compa√Īeros ca√≠dos.

Mientras Eneas prepara el cuerpo de Palas para transportarlo de regreso a Evandro, su luto por la muerte de este amigo y aliado reci√©n descubierto y ahora perdido nos recuerda la fragilidad humana de este h√©roe divino. Sin embargo, como buen comandante troyano que es, las emociones de Eneas no superan su sentido del deber. Las l√≠neas entrecortadas de Virgilio imitan la feroz determinaci√≥n de Eneas de poner fin a la guerra: ¬ęEso fue todo. / Luego se volvi√≥ hacia los parapetos / Y se fue al campamento¬Ľ. La resiliencia de Eneas se demuestra nuevamente m√°s adelante en el libro, cuando los latinos, discutiendo entre ellos, debaten su voluntad de continuar la guerra. Su comportamiento desordenado se yuxtapone con el comportamiento ordenado de Eneas, que Virgilio caracteriza en la l√≠nea sucinta: ¬ęMientras tanto, Eneas dej√≥ el campamento / Y entr√≥ en el campo¬Ľ. Deseando la paz para √©l y su pueblo, Eneas luchar√° solo si es necesario, pero sus acciones nos aseguran que est√° listo para la batalla, si eso es lo que le depara el futuro.

La gloria de morir con honor en la batalla, que Virgilio y sus compa√Īeros romanos estimaban, recibe mucha atenci√≥n en el Libro XI. Por ejemplo, cuando Evander encuentra la procesi√≥n que lleva a su hijo muerto, se entristece por su p√©rdida, pero sus emociones se ven atenuadas por el recuerdo de las grandes haza√Īas que Palas logr√≥ luchando junto a Eneas. Al conquistar ¬ęla belleza de la muerte valiente¬Ľ, los combatientes aseguran su lugar en la historia porque sus haza√Īas no ser√°n olvidadas. Opis expresa mejor esta inmortalidad, quien, enviada por la diosa Diana para velar por Camila, promete a la doncella guerrera que su muerte no ser√° en vano: ¬ęSin embargo, tu reina te ha dejado / No sin honor en la hora de la muerte, / Ni se desconocer√° su fin / Entre los pueblos de la tierra, ni se conocer√° / Como no vengativo¬Ľ. Mientras que la EneidaLa misma catalogaci√≥n de linajes ancestrales por parte de , da fe, se valora morir con honor no solo porque refleja el car√°cter virtuoso del combatiente, sino porque muchas veces est√° en juego la reputaci√≥n de una familia.

Glosario

parapetos paredes o bancos utilizados para proteger a las tropas del fuego enemigo frontal, a veces colocados a lo largo de la parte superior de una muralla.

entierro el acto de enterrar; entierro.

ata√ļd plataforma o estructura port√°til sobre la que se coloca un ata√ļd o un cad√°ver.

embriagador impetuoso; Irritación de la piel; intencional.

procesi√≥n una procesi√≥n f√ļnebre ceremonial.

palpable claro para la mente; obvio; evidente; plano.

legados gobernadores de las provincias romanas, o sus diputados.

inviolable no ser violado; no ser profanado ni herido; sagrado.

burlado burlado con desprecio o escarnio; burlado; burlado

apaciguar pacificar o calmar, esp. cediendo a las demandas de.

anticipado apresado antes que nadie, excluyendo a los dem√°s; apropiado de antemano.

curvas en espect√°culos ecuestres, un movimiento en el que un caballo se encabrita, luego salta hacia adelante, levantando las patas traseras justo antes de que bajen las patas delanteras.

astucia astucia y astucia en el trato con los dem√°s; astucia.

sin piedad no misericordiosamente; espec., de una manera que carece de reverencia, respeto u obediencia.



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