Libro VIII



Resumen y An√°lisis Libro VIII

Resumen

Adam contin√ļa su conversaci√≥n con Raphael en el Libro VIII. Le pregunta a Rafael sobre el movimiento de las estrellas y los planetas. El √°ngel dice que no importa si la tierra se mueve o los cielos. Dios ha hecho algunas cosas incognoscibles. En √ļltima instancia, agrega Raphael, las complejidades del universo est√°n m√°s all√° de la comprensi√≥n del hombre y el hombre debe estar satisfecho con lo que Dios le permite saber. Entonces Ad√°n le cuenta a Rafael, quien estaba en una misi√≥n para proteger el Infierno cuando Dios hizo a Ad√°n, la historia de c√≥mo fue creado el Hombre.

Adam dice que se despert√≥ en un banco verde y florido e inmediatamente pudo pararse derecho, correr y saltar, y aunque no estaba seguro de qui√©n era o de d√≥nde ven√≠a, sab√≠a los nombres de las diversas plantas y animales y pod√≠a hablar. Luego, cuando se durmi√≥, apareci√≥ una visi√≥n en un sue√Īo y lo llev√≥ al Ed√©n. Cuando Ad√°n se despert√≥ de nuevo, vio a Dios, quien explic√≥ la creaci√≥n e hizo la √ļnica prohibici√≥n: que Ad√°n no deb√≠a comer del √Ārbol del Conocimiento. Adem√°s de esta prohibici√≥n, Ad√°n tendr√≠a dominio sobre el resto de la tierra. Entonces Dios hizo que todos los animales vinieran ante Ad√°n en parejas, y los nombr√≥, encontrando que Dios le hab√≠a proporcionado el conocimiento de la naturaleza de cada animal. En este punto, Ad√°n le explic√≥ a Dios que estaba solo y necesitaba un compa√Īero. Dios, habiendo ya planeado un compa√Īero para Ad√°n, lo puso a dormir. Incluso inconsciente, Ad√°n era consciente de lo que estaba sucediendo a trav√©s del ojo de su ¬ęfantas√≠a¬Ľ (imaginaci√≥n), que Dios mantuvo despierto. De la costilla de Ad√°n, Dios cre√≥ una compa√Īera, Eva, de quien Ad√°n se enamor√≥ inmediatamente. Al principio, Eve huy√≥ de Adam, pero finalmente la convenci√≥ de que lo siguiera. Los dos experimentaron los sentimientos de amor y se casaron.

Adam le explica a Raphael que est√° abrumado por el amor y el deseo por Eva debido a su belleza f√≠sica. Sabe que Eva est√° menos cerca de Dios que √©l, pero se siente literalmente debilitado por su atractivo. Rafael no est√° de acuerdo con Ad√°n y explica que Eva fue creada como su inferior. Ella es hermosa por fuera, pero por dentro, espiritualmente, no es igual a Ad√°n. Rafael a√Īade que el amor de Ad√°n por Eva debe elevarse por encima del mero deseo sexual. Mientras admite una vez m√°s su atracci√≥n f√≠sica por Eva, Ad√°n dice que la ama por algo m√°s que el cumplimiento de la pasi√≥n sexual. √Čl dice que su verdadero amor por Eva proviene de su compa√Ī√≠a espiritual e intelectual.

Finalmente, Rafael advierte a Adán que recuerde la advertencia de Dios y esté alerta a la traición de Satanás. También le dice a Adán que no permita que la pasión venza a la razón y lo haga desobedecer a Dios. Con eso, los dos seres, hombre y ángel, parten; Rafael al cielo, Adán a su cenador.

An√°lisis

La discusi√≥n astron√≥mica entre Ad√°n y Rafael refleja el debate cient√≠fico que exist√≠a en Inglaterra en el siglo XVII. Los descubrimientos y teor√≠as de Cop√©rnico, Kepler y Galileo eran bien conocidos en toda Inglaterra y Europa, pero las ideas tambi√©n fueron objeto de acalorados debates. Milton, que hab√≠a le√≠do extensamente sobre los temas e incluso podr√≠a haber conocido a Galileo, a√ļn opta por evitar los problemas en cuesti√≥n. Para√≠so perdido. Adam y Raphael presentan diferentes puntos de vista, pero no llegan a una conclusi√≥n. En cambio, Rafael termina la discusi√≥n diciendo que Dios dej√≥ cuestiones relativas a los cielos abiertas a disputa, ¬ęquiz√°s para conmover / Su risa¬Ľ (77-78). Agrega que Ad√°n debe ser ¬ęhumildemente sabio¬Ľ (169) y ¬ęno so√Īar con otros mundos¬Ľ (175).

Incluso si Milton opta por no llegar a una conclusi√≥n sobre las preguntas de Adam y termina el debate con un consejo homil√©tico de Rafael, ser√≠a enga√Īoso suponer que Milton o Rafael tienen la intenci√≥n de desalentar las preguntas sobre el universo. El inter√©s de Milton por la ciencia est√° bien establecido y Raphael parece satisfecho con las preguntas que le hace Adam. Era com√ļn en el per√≠odo de la Restauraci√≥n referirse a la naturaleza como el Libro de las Obras de Dios, lo cual era totalmente compatible con el Libro de las Palabras de Dios (la Biblia). Por lo tanto, las preguntas sobre la naturaleza y los cielos no se consideraban presuntuosas, aunque pod√≠an llevar a conclusiones incorrectas, incluso malas. Entonces, cuando se abre el tema turbio del universo geoc√©ntrico/helioc√©ntrico, se aconseja a Adam que se ci√Īa a consultas m√°s realistas, no que evite las preguntas.

Seg√ļn los est√°ndares de hoy, el consejo de Rafael (Dios) a Ad√°n parece limitar la capacidad del hombre para aprender, pero dentro del contexto de la √©poca, Dios sugiere que el hombre debe estar contento con lo que hace. puedo aprender sobre el mundo en lugar de lo que deber√≠a seguir siendo teor√≠a. En otras palabras, el hombre debe aprender las formas pr√°cticas del mundo f√≠sico y dejar las preocupaciones metaf√≠sicas a Dios.

La idea de que Dios se r√≠e de los intentos del hombre de teorizar sobre el universo contin√ļa con la representaci√≥n problem√°tica de Dios Padre que hace Milton. C√≥mo empatizar con un ser omnisciente que es la personificaci√≥n de la raz√≥n pura es una tarea dif√≠cil. Dios Padre a menudo parece austero y condescendiente, aunque estas cualidades se basan en la noci√≥n de convertir al Ser Supremo en un personaje ficticio. Dios Hijo, que se har√° Hombre, parece naturalmente m√°s humano, y tal vez el Hijo sea la manera de Milton de humanizar al Padre.

La actitud de Eva hacia la conversación entre Adam y Raphael a menudo se malinterpreta. Ella se aleja cuando comienza la discusión sobre el movimiento planetario, y algunos lectores asumen que el tema está más allá de su comprensión femenina. Sin embargo, Milton dice directamente que este no es el caso. En cambio, Eva prefiere escuchar la explicación en privado y directamente de Adán. Esta explicación es consistente con la actitud de Milton hacia Eva y las mujeres en general a lo largo de la obra. Las mujeres son intelectualmente inferiores a los hombres, pero no significativamente. Eve está interesada en el asunto, pero a ambos les gustará más la explicación y entenderán mejor si Adam se lo explica. Esta actitud también establece el papel de Eva y de las mujeres como ayudantes de sus maridos. El papel del esposo está en el mundo; la esposa está en casa. Pero dentro de la privacidad del hogar, los dos pueden operar en pie de igualdad, como lo demostraría la primera conversación entre Adán y Eva.

La descripci√≥n de Ad√°n de su creaci√≥n es similar a la descripci√≥n de Rafael de la creaci√≥n de la tierra en el Libro VII: ambos relatos siguen las versiones b√≠blicas, pero tambi√©n contienen adiciones significativas de Milton. Milton muestra a Ad√°n de pie, corriendo, saltando, descubriendo su raz√≥n y deduciendo informaci√≥n sobre el mundo en el que acaba de ser creado. Adem√°s, Milton agrega el sue√Īo de trance de Adam y la Gu√≠a Divina que lleva a Adam al Ed√©n y le explica la creaci√≥n.

La escena en la que Ad√°n le pide a Dios una compa√Īera es una de las escenas intencionalmente alegres Para√≠so perdido. En esta escena, Dios es como un maestro o un padre que ya sabe la respuesta a la petici√≥n de un ni√Īo, pero quiere que el ni√Īo haga un peque√Īo trabajo antes de revelarlo. Dios sabe que Ad√°n necesita compa√Ī√≠a, pero lo somete a una discusi√≥n acad√©mica para explicar el razonamiento detr√°s de su necesidad. Ad√°n razona bien y agrada a Dios por el uso de su raz√≥n.

algunos comentaristas de Para√≠so perdido estaban perturbados por la declaraci√≥n de Ad√°n en la l√≠nea 415. Al explicar por qu√© Dios no necesita compa√Ī√≠a, Ad√°n dice: ¬ęT√ļ eres perfecto en ti mismo¬Ľ. Para algunos, esta l√≠nea sugiere unitarismo, especialmente cuando se combina con el comentario adicional de Ad√°n a Dios de que Dios es ¬ępor todos los n√ļmeros absolutos, aunque uno¬Ľ (421). Sin embargo, al examinar el contexto, parece dudoso que Milton realmente intentara desafiar la doctrina de la Trinidad aqu√≠. M√°s bien, Ad√°n est√° estableciendo la diferencia b√°sica entre el Hombre y Dios. Dios es perfecto y, por definici√≥n, no necesita nada m√°s para estar completo; El hombre es imperfecto y necesita compa√Ī√≠a y m√°s. Muchos cr√≠ticos han se√Īalado que Milton est√° siguiendo la discusi√≥n de Arist√≥teles sobre Dios en el √Čtica Eud√©mica y probablemente no consider√≥ las implicaciones de las l√≠neas en t√©rminos de la Trinidad.

Para Ad√°n, Eva es la m√°s grande de las creaciones de Dios en la Tierra. Cuando Ad√°n le explica a Rafael su amor por Eva, tanto el √°ngel como el lector se dan cuenta de lo peligrosos que son para √©l los sentimientos de Ad√°n por Eva. Ad√°n adora a Eva. Su elogio de su car√°cter y belleza alcanza el nivel de adulaci√≥n. Adam nota algunas de las formas en que Eva es inferior a √©l, pero el tenor general de su descripci√≥n revela una profundidad de amor que hace que Raphael frunza el ce√Īo con preocupaci√≥n. Milton usa los sentimientos de Ad√°n por Eva para preparar la escena de la tentaci√≥n en el Libro IX. Hasta aqu√≠ se ha presentado a Ad√°n como un personaje fuerte e inteligente, capaz de debatir con √©xito con Dios. Adam escuch√≥ y aprendi√≥ de Raphael. Adem√°s, escuch√≥ y entendi√≥ las advertencias de Rafael. Ad√°n sabe que √©l y Eva no deben ser desobedientes al mandato de Dios. La pregunta, por lo tanto, es c√≥mo, dada la fuerza del car√°cter de Ad√°n, ¬Ņc√≥mo puede ceder a la tentaci√≥n en el Libro IX?

La respuesta a esta pregunta se encuentra principalmente en la discusi√≥n de Ad√°n sobre Eva en el Libro VIII. El lector sabe por el Libro I que Eva es vanidosa y, adem√°s, que en muchos aspectos es inferior a Ad√°n. Ella necesita la ayuda y el consejo de Adam para que la idea de que Satan√°s pueda enga√Īarla no sea absurda. La debilidad de Ad√°n no es tan evidente hasta el Libro VIII, cuando le cuenta a Rafael lo de Eva. si Para√≠so perdido si fuera una tragedia griega, el amor de Ad√°n por Eva ser√≠a su culpa. Tu raz√≥n puede ser superada por la belleza de Eva. Su pasi√≥n sexual por ella literalmente lo debilita. A trav√©s de esta pasi√≥n, Milton afirma que el amor, especialmente el amor expresado como deseo sexual, puede ser excesivo. Rafael le dice a Ad√°n que su amor por la belleza de Eva puede ser excesivo, y Ad√°n intenta explicarle que su amor espiritual e intelectual por ella es a√ļn mayor. Sin embargo, el intento de Ad√°n de poner su amor por Eva en un plano superior parece una ocurrencia tard√≠a. El enfoque del discurso de Ad√°n sobre Eva hace que Rafael y el lector sean plenamente conscientes de que la raz√≥n de Ad√°n puede verse influida por su excesiva pasi√≥n por Eva.

Para los lectores modernos, la advertencia de Rafael a Ad√°n sobre la pasi√≥n sexual puede parecer anticuada, incluso mojigata, pero la realidad del problema, que un hombre puede perder la cabeza por una mujer (y viceversa), est√° tan lejos como el peri√≥dico de hoy. . . El argumento de Milton de que el amor, especialmente el amor impulsado por el deseo sexual, puede hacer que las personas act√ļen sin raz√≥n es una idea tan antigua como moderna. Rafael vuelve a advertir a Adam del peligro de Satan√°s, y Adam promete vigilancia, pero Milton ha preparado cuidadosamente el escenario para el drama que se desarrollar√° en el Libro IX.

Mientras Raphael se prepara para irse, Adam pregunta sobre el amor y el sexo entre los √°ngeles, y Raphael se sonroja, ¬ęrosado rojo¬Ľ (620). Este breve y sugerente interludio es como el alivio c√≥mico de una tragedia, un √ļltimo momento de alegr√≠a antes del serio asunto del Libro IX.

Glosario

corpóreo (109) física; cuerpo; no espiritual.

oblicuidades (132) no nivelado o vertical; inclinado.

transparente (141) transparente; esp., f√°cil de entender.

fidelidad (344) lealtad; fidelidad.

consuelo (419) un alivio del dolor, la soledad, la incomodidad.

coloquio (455) una conversación, esp. una discusión formal.

no te averg√ľences (595) avergonzado e inc√≥modo; avergonzado.

occidental (632) puede referirse a las islas de Cabo Verde que se llamaban las Hespérides; o podría, en contexto, simplemente significar el sol poniente, que es el significado más antiguo de la palabra.



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