Libro VII



Resumen y An√°lisis Libro VII

Resumen

La ociosidad (escribe Tolstoi) – la ausencia de trabajo – era una condici√≥n de la primera bienaventuranza del hombre antes de la ca√≠da. Ahora estamos malditos con sentimientos de culpa cuando no estamos trabajando, y rara vez podemos sentir que estamos cumpliendo con nuestro deber y estando ociosos al mismo tiempo. Tolstoi se√Īala que solo durante los deberes militares podemos acercarnos a este estado de ¬ębienaventuranza primitiva¬Ľ, y esta ociosidad irreprochable es una fuente de satisfacci√≥n para Nikolay Rostov mientras sirve en los ahora inactivos h√ļsares de Pavlograd, un regimiento que el capit√°n Denisov sol√≠a comandar. . Cartas inquietantes y urgentes desde casa estropean la felicidad de Nikolay en este momento. Su madre lo presiona para que regrese a Otradnoe para solucionar sus urgentes problemas econ√≥micos. Finalmente, cuando se entera de que sus propiedades ser√°n subastadas, Nikolay regresa a casa.

Encuentra a su hermana favorita pr√°cticamente sin cambios a pesar de su compromiso, y Sonya, de unos 20 a√Īos, es tan adorable como siempre. Nikolay se dedica a un examen serio de las cuentas comerciales de la familia, pero no logra comprender las complicadas entradas. Indefenso, se contenta con maltratar al astuto mayordomo y luego ignorarlo todo, dedic√°ndose a los placeres de la caza, que se desarrollan a gran escala en las haciendas de su padre.

Tolstoy ahora se entrega a una descripci√≥n larga y alegre (seis cap√≠tulos) de una cacer√≠a de lobos, en la que participan incluso Natasha y su hermano menor Petya. En total hay m√°s de 20 jinetes y 130 perros. Nikolay no encuentra nada m√°s delicioso y absorbente que galopar por los campos persiguiendo a su presa. Al caer la noche, la partida de caza se aloja en la finca de su pariente lejano, a quien llaman ¬ęt√≠o¬Ľ. Despu√©s de una espl√©ndida cena, el t√≠o toca la guitarra y Natasha se entrega a un baile gitano. Incluso m√°s tarde, los ni√Īos de Rostov, envueltos en pieles, regresan a casa en la noche estrellada. Sentados uno al lado del otro, Natasha y Nikolay hablan sobre los eventos del d√≠a. De repente, ella suelta una risa musical, sin causa. Natasha, repentinamente seria, dice: ¬ęS√© que nunca ser√© tan feliz, tan pac√≠fica como lo soy ahora¬Ľ. En voz alta, Nikolay dice: ¬ę¬°Tonter√≠as!¬Ľ pero √©l desea para s√≠ mismo que ella nunca se case y piensa que nunca encontrar√° otra amiga como Natasha.

Mientras tanto, los problemas financieros obligan al conde Rostov a dimitir como mariscal provincial, un puesto que requiere entretenimiento extravagante. A medida que las deudas contin√ļan acumul√°ndose, los padres solo pueden esperar evitar arruinar la fortuna de sus hijos haciendo que Nikolay se case con una heredera. La madre de la condesa Rostov y Julie Kuragin acepta casar a sus hijos, pero no pasa nada. Mientras tanto, Natasha est√° visiblemente deprimida, aunque el pr√≠ncipe Andrey no regresar√° hasta dentro de seis meses. La vida en Rostov pierde su alegr√≠a.

La semana de Navidad restaura algo del esp√≠ritu festivo, pero Natasha se aburre al tercer d√≠a. ¬ęLo quiero¬Ľ, le dice con severidad a su madre, y nada le interesa. Nikolay, Sonya y Natasha pasan una noche en su rinc√≥n favorito recordando su infancia. Cuando Natasha comienza a cantar para la familia, la condesa llora. Siente que hay ¬ęalgo demasiado¬Ľ en su hija, y eso le impedir√° ser feliz.

La llegada de los papagayos interrumpe el canto. Inspirados, los ni√Īos se disfrazan y deciden llamar a sus vecinos. Durante el viaje, Nikolay encuentra a Sonya m√°s atractiva que nunca y busca un momento de intimidad para abrazarla y renovar sus promesas.

Cuando regresan a casa, Sonya y Natasha discuten sobre sus futuros maridos. Colocan espejos a la manera tradicional para adivinar el futuro, pero Natasha no ve nada. Sonya dice que ve al Príncipe Andrey. Está acostado, le informa a Natasha, ahora pálida. Confundida en cuanto a la veracidad de su visión, Sonya dice que no está enfermo, que parece alegre. Natasha, sin embargo, está demasiado asustada para dormir esa noche y permanece inmóvil durante mucho tiempo, mirando fijamente a la oscuridad.

Nikolay les dice a sus padres que no se casar√° con nadie m√°s que con Sonya. El conde se siente culpable por no poder permitir este feliz matrimonio para su hijo, mientras que la condesa culpa a su sobrina y la llama ¬ęcriatura intrigante¬Ľ. Sonya tiene lealtades rotas: quiere hacer feliz a Nikolay, pero se da cuenta de que tiene una deuda con los Rostov. La diplomacia de Natasha finalmente los calma, aunque la condesa est√° bastante enferma de angustia mental. Nikolay regresa a su regimiento en enero, mientras que su padre planea mudarse a Mosc√ļ para vender sus propiedades. Natasha, en este momento, est√° llena de autocompasi√≥n y est√° enojada porque su prometido puede disfrutar de los placeres de estar en el extranjero mientras ella debe languidecer en casa.

An√°lisis

El Libro VII describe el punto culminante de la juventud y la felicidad y un chapuz√≥n en la edad adulta en la vida de los Rostov. La escena de caza, la alegr√≠a de la momia de Navidad expresan el brillo alegre que se desborda en Natasha, Nikolay, Sonya, un brillo que pronto se les escapar√°. En este punto √°lgido de sus vidas, Nikolay ama a Sonya, que ahora est√° en el apogeo de su atractivo. Natasha saborea estos momentos de abandono e inocencia con la sensaci√≥n intuitiva de que son los √ļltimos que disfrutar√°.

Particularmente en esta secci√≥n vemos c√≥mo Tolstoi integra la naturaleza con la vida humana. El abandono del oto√Īo es el oto√Īo de su juventud, y Sonya, Nikolay y Natasha intentan aprovechar todo el poder de su infancia ordinaria para armarse para el futuro invernal. Incluso invocan poderes sobrenaturales para ayudarlos, pero la adivinaci√≥n de Sonya solo predice la muerte del pr√≠ncipe Andrey, la desesperaci√≥n de Natasha.

A medida que este oto√Īo simb√≥lico pasa al ¬ęinvierno¬Ľ, Natasha se desespera por que Andrey la reclame; siente como si su esp√≠ritu estuviera en hibernaci√≥n forzada. Ahora que est√° lista para renunciar a sus reclamos de la infancia, no queda nadie para reclamarla, y su amor inquieto puede buscar un objeto propio. Sonya tambi√©n est√° atrapada en un dilema tempestuoso: su deseo de sacrificarse para pagar sus deudas con los Rostov entra en conflicto con su amor por Nikolay. El Conde y la Condesa Rostov, que se preparan para desmembrar sus heredades ancestrales, tambi√©n se sienten perdidos en el duro clima de circunstancias que hacen inseguro su futuro.

En efecto, el Libro VII transporta a los Rostov a trav√©s de la inocencia paradis√≠aca de su juventud a la alienaci√≥n y confusi√≥n de una Ca√≠da a la que se le niega la gracia. Tolstoi ofrece un ambiente pagano para celebrar el fin de la juventud. La caza, los ritos de las momias navide√Īas, las sesiones de adivinaci√≥n para predecir el futuro son actividades humanas que recuerdan a la √©poca precristiana. El autor invoca toda la infancia del hombre para demostrar que los Rostov est√°n renunciando a su inocencia. Desde un estado de ¬ębienaventuranza primitiva¬Ľ, ahora enfrentan los problemas de la edad adulta y la civilizaci√≥n.



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