Libro V



Resumen y An√°lisis Libro V

Resumen

Cuando la flota troyana deja atr√°s Cartago, Eneas ve llamas que encienden la ciudad y, aunque no sabe que el fuego proviene de la pira funeraria de Dido, teme por su ex amante porque sabe que el amor frustrado la ha desesperado. Poco despu√©s, una inmensa tormenta amenaza a los barcos, y Eneas sigue el consejo de su piloto Palinurus y navega hacia Sicilia, refugi√°ndose en Drepano. De all√≠, un a√Īo antes, los troyanos partieron hacia Italia, solo para ser arrastrados a Cartago. Una vez m√°s, el rey Acest√ęs los recibe con hospitalidad.

A la ma√Īana siguiente, Eneas convoca a su pueblo y anuncia que celebrar√° ritos funerarios en memoria de su padre, Anchises, que muri√≥ en su anterior visita a Drepanum y fue enterrado aqu√≠. Adem√°s, Eneas celebrar√° varios juegos atl√©ticos en honor a Anchises. Luego hace sacrificios ceremoniales en la tumba de su padre, en el transcurso de los cuales aparece una serpiente gigante. La intrigante presencia de la serpiente parece inofensiva.

Sigue una larga descripci√≥n de los juegos atl√©ticos: una fren√©tica carrera de remo, en la que cuatro barcos de la flota compiten ferozmente entre s√≠; una carrera a pie en la que Nisus, que se cae y pierde su propia oportunidad de ganar, tropieza sin escr√ļpulos con otro competidor para asegurarse la victoria de su querido amigo Euryalus; una sangrienta pelea entre dos boxeadores musculosos, el troyano Dar√ęs y Entellus, un tipo de Acest√ęs; y una exhibici√≥n de habilidades de tiro con arco memorable por el vuelo de una flecha, disparada por Acest√ęs, que estalla en llamas y desaparece de la vista. Las competiciones son seguidas por una demostraci√≥n de caballer√≠a por parte de los j√≥venes, incluido Ascanio, que se convertir√° en el antepasado de los romanos.

En este punto, Juno estropea la feliz ocasi√≥n: env√≠a a la diosa Iris para despertar el descontento entre las mujeres troyanas, que est√°n cansadas de viajar y quisieran establecerse definitivamente en Drepanum. Disfrazada como una de las mujeres, Iris las incita a prender fuego a las naves troyanas. Afortunadamente, Eneas es notificado a tiempo para dirigir oraciones de ayuda a J√ļpiter, quien env√≠a una tormenta que apaga el fuego, salvando a todos menos cuatro barcos de la destrucci√≥n.

Eneas, tras preguntarse si ser√≠a mejor renunciar a su destino y establecerse en Sicilia, decide permitir que los disidentes que deseen permanecer en Sicilia lo hagan. Es alentado en este plan por Naut√ęs, un anciano troyano, y por Anchises, quien se le aparece por la noche en una visi√≥n y le informa que pronto se encontrar√°n en el inframundo despu√©s de que Eneas aterrice en Italia. Con la c√°lida aprobaci√≥n de Acest√ęs, las tierras sicilianas para un asentamiento se dividen entre los troyanos que desean quedarse.

Despu√©s de nueve d√≠as de banquetes y sacrificios para honrar el sitio de la nueva ciudad troyana, Eneas y sus compa√Īeros restantes partieron en sus barcos renovados hacia Italia. Todo parece ir bien, pero Venus, preocupada como siempre por la seguridad de su hijo y su pueblo, le pide a Neptuno que garantice un viaje seguro para los troyanos. Neptuno promete hacer lo que le pide Venus, pero √©l le dice que debe sacrificar un troyano a cambio de la seguridad del resto.

Esa noche, Somnus, el dios del sue√Īo, hace que Palinurus, que vigila el barco principal, se duerma y caiga al mar: es el sacrificio que Neptuno exigi√≥ para mares en calma. Eneas, consciente de que el barco est√° fuera de control, toma el tim√≥n, lamentando la p√©rdida de su fiel piloto. El libro V termina con terrenos cercanos.

An√°lisis

El Libro V, como el Libro III, es menos dramático que los que lo rodean. El libro que lo precede, que trata sobre el trágico amor de Dido, puede describirse como un clímax narrativo cuya intensidad emocional se refuerza al contrastar marcadamente con el estado de ánimo generalmente más plácido de los libros III y V. Alivio de la tensión tras el relato de Dido. pasión y suicidio-, sino una historia más o menos realista que realza, por el contrario, la atmósfera sobrenatural del libro que le sigue, en el que Eneas descenderá al país de los muertos.

Si bien el tono emocional del Libro V es menor que el de sus episodios adyacentes, tiene momentos emotivos y contiene incidentes francamente desgarradores. A los alegres y festivos juegos f√ļnebres les sigue el furioso incendio que, de no haber sido por la intervenci√≥n de J√ļpiter, habr√≠a destruido la flota de Eneas, y la p√©rdida del amado piloto de Eneas, Palinuro, que desaparece en el mar justo ante los troyanos. llegar a Italia. .

Estil√≠sticamente, el final del Libro V se equilibra con el principio, cuando Virgilio presenta a Palinurus como el pragm√°tico y saludable timonel de Eneas. La muerte de Palinurus, que recuerda a la de Anchises al final del Libro III, ejemplifica c√≥mo Virgilio entreteje los hilos oscuros y brillantes de la existencia humana para lograr una visi√≥n de la realidad sutilmente equilibrada y matizada. Su compromiso con su tema, la gloria de Roma, no lo ciega a la conciencia del dolor que acompa√Īa incluso a las vidas m√°s afortunadas.

Si bien Eneas ahora tiene buenas razones para creer que su misi√≥n est√° destinada a tener √©xito, ocasionalmente se siente tentado hasta el punto de dudar u olvidar que el destino est√° de su lado. Por ejemplo, despu√©s de que los troyanos quemaran su flota de barcos, pregunta si debe o no renunciar a su destino y establecer su hogar en Sicilia. Afortunadamente, escucha a Naut√ęs y al fantasma de su padre, quienes lo animan a ir a Italia. El hecho de que Eneas respetara la opini√≥n de Naut√ęs ejemplifica el buen gobernante en el que se ha convertido. Aceptar√° el consejo de cualquiera que se lo ofrezca, aunque la decisi√≥n final, por supuesto, es enteramente suya. Su parcelaci√≥n de tierras a los troyanos que est√°n cansados ‚Äč‚Äčde viajar y desean permanecer en Sicilia recuerda sus acciones similares en el Libro III, despu√©s de que los Errantes llegaron a Creta.

Dos veces en el Libro V, Eneas demuestra su habilidad como l√≠der que sabe qu√© discurso hacer en el momento apropiado. Despu√©s de la carrera a pie en la que Nisus tropieza con Salius para que Euryalus gane, muchos espectadores se niegan a proclamar la victoria de Euryalus. Sin embargo, Eneas resuelve decididamente el asunto al declarar vencedor a Eur√≠alo. Magn√°nimo, le da un regalo a Salius e incluso a Nisus. En particular, despu√©s de que Eneas juzga, nadie cuestiona su decisi√≥n: la multitud est√° de acuerdo con su decisi√≥n. Y m√°s tarde, cuando el boxeador Dar√ęs pierde su pelea con Entellus, Eneas traslada la culpa de la p√©rdida de Dar√ęs de la falta de habilidad atl√©tica del boxeador a lo que el boxeador no puede controlar: ¬ę¬ŅNo sientes / Una fuerza ahora m√°s que mortal est√° en contra?¬Ľ t√ļ / ¬ŅY la voluntad del cielo ha cambiado? ¬°Nos inclinaremos ante ella! Usando el plural ¬ęnosotros¬Ľ, Eneas consuela a Dar√ęs: Si el gran Eneas no puede luchar contra la voluntad de los dioses, ¬Ņpor qu√© Dar√ęs piensa √©l ¬ŅPuedo? La t√°ctica de Eneas funciona bien y Dar√ęs se aplaca.

Otro papel familiar de Eneas, el de buen hijo, se destaca por el cumplimiento del voto que hizo a Anchises para conmemorar el aniversario de su muerte. Todav√≠a profundamente respetuoso de su padre, la decisi√≥n de Eneas de honrarlo es noble: ¬ęSi fuera exiliado hoy en las arenas de Libia / O atrapado en el mar frente a Argos, o detenido / En la amurallada Micenas, todav√≠a deber√≠a cumplir / Mis votos y ceremonias de aniversario, / Llenando los altares, como debo, con ofrendas¬Ľ. Eneas sacrifica a los dioses por respeto a Anchises y lo honra con juegos atl√©ticos conmemorativos.

Los ritos funerarios detallados de Anquises serían familiares para los lectores contemporáneos de Virgilio. La piedad ejemplar de Eneas al realizar los ritos es otro ejemplo de cómo Virgilio infundió a los troyanos virtudes que consideraba exclusivamente romanas. Prestigia habitualmente las prácticas, instituciones y formas de sentir y de actuar romanas, remontando sus orígenes a este pueblo de leyendas tan admiradas.

Asimismo, los juegos atl√©ticos que siguen a los ritos funerarios tienen asociaciones romanas con los juegos de Actian, que Augusto inaugur√≥ en el 28 a. C., y que a partir de entonces se celebraban cada cuatro a√Īos para celebrar la decisiva victoria del emperador sobre Antonio y Cleopatra en el 31 a. particularmente aficionado. del ¬ęlusus troiae¬ę, o ¬ęJuego de Troya¬Ľ, el despliegue de equitaci√≥n con el que Virgilio concluye las competiciones en el Libro V, atribuy√©ndole un prestigioso origen troyano. Como observa Virgilio, ¬ęLa Gran Roma asumi√≥ esta gloria del fundador¬Ľ. realizado por nobles j√≥venes romanos, algunas de cuyas familias afirmaban ser descendientes de los troyanos, entre ellos Ascanio, que era el supuesto antepasado de Julio C√©sar, padre por adopci√≥n de Augusto.Muy bien, Virgilio une todos los hilos geneal√≥gicos, uniendo su verdadero presente romano con el legendario pasado troyano, su apelaci√≥n al pasado para legitimarlo, excepcionalmente contundente en este punto de la Eneidaanticipa la revelaci√≥n de la futura gloria de Roma, que le espera a Eneas en el pr√≥ximo libro.

Glosario

profanado profanados, degradados o contaminados.

mediante perpendicular a la eslora o quilla de un barco.

norte naut. la distancia hacia el norte recorrida por un barco que viaja en cualquier curso hacia el norte.

enterrado colocado en una tumba o tumba; enterrado.

propicio que favorezca o favorezca; ventajoso.

asustado [Archaic] asustado; asustado.



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