Libro IV



Resumen y An√°lisis Libro IV

Resumen

El Libro IV comienza con un soliloquio de Satan√°s. Mientras mira desde el monte Nifrates hacia la Tierra, piensa en todo lo que ha hecho y en las opciones que tiene. Concluye que su √ļnico recurso es el mal, y de ahora en adelante, todos sus esfuerzos ser√°n para, si no destruir, al menos dividir el reino de Dios. √Čl labrar√° un lugar donde pueda reinar. Mientras Satan√°s considera estas ideas, su rostro cambia, revelando sus emociones conflictivas. Bajo el sol, Uriel siente estas emociones y se da cuenta de que el querub√≠n no puede ser un √°ngel porque la mente de los √°ngeles siempre est√° en paz. Uriel se dispone a buscar a Gabriel para informarle sobre el ser disfrazado de querub√≠n.

Mientras tanto, Satan√°s se mueve hacia la Tierra y el Para√≠so: el Jard√≠n del Ed√©n. El Jard√≠n est√° en lo alto de una monta√Īa de acceso limitado y dif√≠cil. Satan√°s obtiene acceso al Jard√≠n saltando el muro como un animal o un ladr√≥n. Una vez all√≠, se sienta en el √Ārbol de la Vida en forma de cormor√°n, un ave rapaz. Desde este punto de vista, Satan√°s queda impresionado por la belleza del Ed√©n y el aire puro que respira. Aun as√≠, comienza a tramar la destrucci√≥n de la nueva creaci√≥n de Dios. Satan√°s ve al Hombre por primera vez cuando Ad√°n y Eva caminan por el Jard√≠n. Si bien Satan√°s admira a la pareja y admite que podr√≠a amarlos, agrega que, sin embargo, tiene la intenci√≥n de destruirlos a ellos y a su vida pac√≠fica en el Para√≠so.

Uriel llega a Eden’s Gate para informar a Gabriel del intruso en forma de querub√≠n. Gabriel responde que nadie no autorizado ha venido a la puerta. A√Īade que si alguien ha logrado entrar al Jard√≠n a trav√©s del muro, √©l y sus ayudantes lo encontrar√°n por la ma√Īana.

En el Ed√©n, Ad√°n y Eva se preparan para dormir. Ad√°n le recuerda a Eva que deben trabajar cuidando el Jard√≠n, manteniendo la naturaleza dentro de l√≠mites. Tambi√©n le recuerda su √ļnica prohibici√≥n de Dios: no comer del √Ārbol del Conocimiento. Luego, tomados de la mano, entran a dormir en su cenador, donde disfrutan del amor sexual de marido y mujer y se duermen.

Afuera, Gabriel re√ļne a sus tropas y las env√≠a a buscar al intruso en Eden. Zephron e Ithuriel encuentran a Satan√°s en el cenador de Ad√°n y Eva. El diablo, ¬ęrechoncho como una rana¬Ľ, est√° al lado de Eva, susurr√°ndole al o√≠do, tratando de producirle pesadillas. Los dos √°ngeles lo llevan ante Gabriel, quien cuestiona a Satan√°s sobre sus motivos para entrar al Ed√©n. Satan√°s responde astutamente que los que est√°n en el infierno est√°n buscando un lugar mejor. Vino a explorar la Tierra, pero no a hacer el mal. Despu√©s de m√°s discusiones, Gabriel acusa a Satan√°s de cambiar los argumentos y amenaza con arrastrar al demonio encadenado de regreso al infierno si no regresa de inmediato por su cuenta. Con ira, Satan√°s se eleva en toda su altura, todav√≠a magn√≠fico, aunque disminuido. Gabriel y sus tropas se preparan para la batalla, pero Dios detiene el conflicto sosteniendo un par de escamas doradas en el cielo. Tanto Satan√°s como Gabriel reconocen el s√≠mbolo y el poder detr√°s de √©l. Satan√°s se da cuenta especialmente de que no puede vencer la voluntad de Dios y huye en la noche, murmurando para s√≠ mismo.

An√°lisis

En la secci√≥n inicial del Libro IV, Satan√°s habla consigo mismo y, por primera vez, el lector puede escuchar el funcionamiento interno de la mente del diablo. Este pasaje inicial es muy similar a un soliloquio en un drama de Shakespeare, y Milton lo usa con el mismo efecto. Tradicionalmente, el soliloquio era un discurso pronunciado por un personaje solo en el escenario en el que se revelaban sus pensamientos m√°s √≠ntimos. Los pensamientos expresados ‚Äč‚Äčen un soliloquio se aceptaban como verdaderos porque el hablante no ten√≠a motivos para mentirse a s√≠ mismo. Luego, el soliloquio proporcion√≥ al dramaturgo un medio para explicar las motivaciones precisas y los procesos mentales de un personaje. Milton usa el soliloquio de apertura de Satan√°s en el Libro IV con el mismo prop√≥sito.

En su soliloquio, Satanás se revela como un individuo complejo y conflictivo. Literalmente discute consigo mismo, tratando primero de culpar a Dios por su miseria, pero luego admitiendo que su propio libre albedrío lo llevó a rebelarse. Eventualmente concluye que donde sea que esté él, también está el infierno; de hecho, él mismo es el Infierno. En esta conclusión, Satanás desarrolla una nueva definición del Infierno como un estado espiritual de alejamiento de Dios. Sin embargo, incluso cuando llega a esta conclusión, Satanás rechaza la idea de la reconciliación con Dios, declarando que el mal se convertirá en su bien y, a través del mal, seguirá haciendo la guerra a Dios. El autorretrato que Satanás crea en este soliloquio está muy cerca de la noción moderna del antihéroe: un personaje alienado y alienado que, sin embargo, no alterará sus propias actitudes o acciones para lograr la redención o la reintegración a la sociedad en general.

Mientras Satan√°s debate consigo mismo, todav√≠a tiene la forma de un querub√≠n. Los diferentes disfraces y formas que asume Satan√°s se convierten en un patr√≥n revelador en la obra. En el Libro I, Satan√°s apareci√≥ casi como si estuviera en el cielo: un ser majestuoso. Aqu√≠, al comienzo del Libro IV, tiene la forma de un querub√≠n, un √°ngel mucho m√°s peque√Īo. Luego, cuando salta el muro del Ed√©n, se sienta en el √Ārbol de la Vida como un cormor√°n, una gran ave marina voraz que simboliza la codicia. Mientras explora el Ed√©n y observa a Ad√°n y Eva, asume la forma de un le√≥n y un tigre. Finalmente, cuando lo capturan susurrando al o√≠do de Eve, se lo describe como ¬ęrechoncho como una rana¬Ľ. La involuci√≥n o degeneraci√≥n de Satan√°s en estas diferentes formas es evidente. Se mueve de arc√°ngel a √°ngel menor, de √°ngel a p√°jaro, una criatura que todav√≠a vuela. Entonces √©l es un le√≥n y un tigre, animales peligrosos, temidos por el hombre, pero hermosos y nobles en su porte. Finalmente, se le describe como una rana humilde y hogare√Īa. La idea de que el mal corrompe y disminuye se hace gr√°fica en las diversas formas de Satan√°s.

Milton va a√ļn m√°s all√° con im√°genes que cambian de forma. Cuando Zephron captura a Satan√°s agachado como una rana, Satan√°s asume inmediatamente su forma real. Sin embargo, en este punto, su apariencia real est√° tan alterada que Zephron no lo reconoce. Las formas animales que ha asumido Satan√°s simbolizan la verdadera degradaci√≥n que est√° ocurriendo tanto en la apariencia f√≠sica como en el car√°cter moral de Satan√°s. Milton afirma que el mal es una fuerza destructiva y degenerativa casi palpable al describir los diferentes cambios f√≠sicos que experimenta Satan√°s.

Si bien el soliloquio y el cambio de forma de Satan√°s son importantes, la parte m√°s memorable del Libro IV es la descripci√≥n de Milton del Ed√©n y la introducci√≥n de Ad√°n y Eva. Eden se describe como un jard√≠n en una monta√Īa parecida a una meseta. Est√° rodeada por un muro y tiene una sola entrada, custodiada por √°ngeles. Milton retrata el Jard√≠n en s√≠ mismo con detalles exuberantes y sensuales con los dos √°rboles, el √Ārbol de la Vida y el √Ārbol del Conocimiento, resaltados. La imagen de Satan√°s sentado en el √Ārbol de la Vida en forma de cormor√°n presagia la entrada de la Muerte en el Para√≠so.

Un aspecto significativo de la descripci√≥n que hace Milton del Jard√≠n es el papel que Ad√°n y Eva desempe√Īan all√≠. Tu deber es cuidar el Ed√©n, evitar que la naturaleza se vuelva salvaje. La implicaci√≥n aqu√≠ es que el hombre trae orden a la naturaleza. La naturaleza es bella en s√≠ misma, pero tambi√©n sin control. Si se la deja sola, la belleza de la naturaleza se puede perder en las malas hierbas, el crecimiento descontrolado y la descomposici√≥n. Eva menciona lo dif√≠cil que es para los dos humanos hacer todo lo necesario. Algunos comentaristas ven la lucha entre el hombre y la naturaleza como uno de los temas b√°sicos de toda la literatura. La naturaleza representa el lado dionis√≠aco, emocional, sin restricciones y sin ley del universo, mientras que el hombre representa el lado apol√≠neo, moral, restringido y legalmente estructurado. La naturaleza se desboca: el hombre se civiliza. La descripci√≥n de Milton del Jard√≠n y los deberes de Ad√°n y Eva dentro de √©l ponen en juego este contraste Dionis√≠aco/Apol√≠neo. La entrada de Satan√°s en el Jard√≠n muestra que tanto los aspectos naturales como los civilizados del mundo pueden ser corrompidos por el mal.

Milton también enfatiza la naturaleza física del amor entre Adán y Eva. Algunos puritanos sintieron que el sexo era parte de la caída del hombre, pero Milton literalmente canta las alabanzas del amor conyugal, ofreciendo un Epithalamion o canción de boda en la línea 743. Milton enfatiza la dicha del amor conyugal en oposición a la pasión animal.

Milton tambi√©n proporciona informaci√≥n sobre los personajes de Ad√°n y Eva. En la l√≠nea 411, Ad√°n le recuerda a Eva el √ļnico mandato que Dios les ha dado: no comer del √Ārbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Si bien este breve discurso le recuerda al lector lo que suceder√° cuando Satan√°s obtenga acceso a Ad√°n y Eva, tambi√©n sugiere que Ad√°n podr√≠a pensar mucho acerca de la prohibici√≥n del √Ārbol por parte de Dios, ya que no hay ninguna raz√≥n particular para que mencione la advertencia sobre el √°rbol. √Ārbol √°rbol en este punto del poema.

La presentaci√≥n de Eva revela a√ļn m√°s obviamente su car√°cter y apunta hacia el futuro. Eve describe c√≥mo se enamor√≥ de su propia imagen cuando se despert√≥ y mir√≥ hacia el agua. Solo la voz de Dios impidi√≥ que sucediera este evento narcisista. Dios convirti√≥ a Eva de s√≠ misma en Ad√°n. La sugerencia aqu√≠ es que la vanidad de Eve puede meterla f√°cilmente en problemas. La debilidad de Eva est√° m√°s indicada en su relaci√≥n con Ad√°n. Ad√°n es superior en fuerza e intelecto, mientras que Eva es la compa√Īera ideal en su perfecta feminidad. Esta relaci√≥n es sexista seg√ļn los est√°ndares modernos, pero refleja las creencias de la Inglaterra puritana, as√≠ como la mayor parte del resto del mundo en ese momento. Aun as√≠, la dependencia de Eve de Adam sugiere que puede meterse en problemas si tiene que tomar decisiones serias sin la ayuda de Adam. La vanidad y la debilidad femenina de Eva junto con la advertencia de Ad√°n sobre el √Ārbol del Conocimiento son un claro presagio de que Eva finalmente ceder√° a la tentaci√≥n.

La escena final del Libro IV, cuando Satan√°s se enfrenta a Gabriel y una peque√Īa falange de √°ngeles, ha recibido muchas cr√≠ticas por parte de los comentaristas. La descripci√≥n de Milton de Satan√°s cuando se enfrenta a los √°ngeles enfatiza el poder y la magnificencia del diablo, incluso en su estado corrupto. La escena parece llamar a una batalla, pero Milton en cambio produce un Deus Ex machina en forma de una balanza de oro en los cielos. La sugerencia de que Satan√°s ha sido agobiado y hallado falto hace que el gran demonio se vaya volando inmediatamente. El intenso drama del momento falla con la imagen de la balanza y la ignominiosa partida de Satan√°s. Por supuesto, el punto de Milton es que el √ļnico poder de Satan√°s o de los √°ngeles proviene de Dios, y en este punto Dios elige ejercer su propio poder simb√≥licamente. En t√©rminos de drama, el final del Libro IV puede ser insatisfactorio, pero en t√©rminos de teolog√≠a, le recuerda al lector d√≥nde reside el verdadero poder del universo.

Glosario

Apocalipsis (2) cualquiera de varios escritos judíos y cristianos seudónimos (C. 200 aC-C. 300 dC) representando simbólicamente la destrucción final del mal y el triunfo del bien.

cara (116) el rostro, con referencia a la expresión; rostro.

acuoso (255) h√ļmedo, bien regado.

nupcial (339) de casamiento o casamiento.

Límites (404) orig., una parte periférica de un bosque.

impregnar (500) impregnar.

la red (962) aconsejar.

falange (979) una antigua formación militar de infantería en filas estrechas y profundas con escudos superpuestos y lanzas extendidas.



Deja un comentario