Lejos de la multitud enloquecida



Resumen y análisis Capítulo 26

Resumen

El primer comentario de Troy fue una disculpa a Betsab√© por su impetuosidad en su primera cita. Le pregunt√≥ sobre su identidad, dijo, y deber√≠a haber sabido que ella era la ¬ęReina del Mercado de Ma√≠z¬Ľ, como alguien la hab√≠a caracterizado. Explic√≥ su presencia ahora diciendo que siempre ayudaba en los campos en la √©poca de su t√≠o.

¬ęSupongo que deber√≠a agradecerle por eso, sargento Troy¬Ľ, dijo Bathsheba con indiferencia. Ante la mirada herida de Troy, explic√≥ que no quer√≠a verse obligada a nada con √©l. Sin desanimarse, Troy continu√≥ con sus extravagantes elogios de la belleza de Betsab√© hasta que ella admiti√≥ su confusi√≥n, no vio ninguna base para su adulaci√≥n y al principio neg√≥ que se lo mereciera. Pero luego ella comenz√≥ a debilitarse. ¬ęCapitulaci√≥n – ese fue el prop√≥sito de [her] respuesta simple, cautelosa como era: capitulaci√≥n, desconocida para ella. Nunca una oraci√≥n fr√°gil y sin cola ha transmitido un significado m√°s perfecto. El sargento descuidado sonri√≥ para sus adentros, y probablemente el diablo tambi√©n sonri√≥ desde una brecha en Tophet, pues el momento era el punto de inflexi√≥n de una carrera. Su tono y su semblante significaban, sin error, que la semilla que hab√≠a de poner los cimientos hab√≠a echado ra√≠ces en la grieta: el resto era s√≥lo cuesti√≥n de tiempo y cambios naturales.

El sargento Troy lament√≥ quedarse solo un mes e insisti√≥ en que hab√≠a amado a Betsab√© en el momento en que la vio. Ignorando la posibilidad de un sentimiento tan repentino, pregunt√≥ la hora. Como no ten√≠a reloj, Troy busc√≥ impulsivamente darle el suyo. Llevaba el escudo de armas y el lema de los condes de Severn y su padre biol√≥gico se lo hab√≠a dejado a Troy. El desconcierto y la agitaci√≥n dieron a los rasgos de Betsab√© una animaci√≥n y belleza, lo que llev√≥ a Troy a ver la verdad en las frases que hab√≠a usado en broma. De repente espet√≥: ¬ęNo quer√≠a que lo aceptaras al principio, ya que era mi √ļnico rango pobre de nobleza… pero… me gustar√≠a que lo aceptaras ahora¬Ľ.

Betsab√© se neg√≥ nuevamente a la vigilancia, pero Troy cumpli√≥ su promesa de que continuar√≠a trabajando en sus campos. Completamente consternada, ¬ęse retir√≥ a su casa, murmurando: ‘¬°Oh, qu√© he hecho! ¬°Qu√© significa eso! ¬°Ojal√° supiera qu√© tan cierto era!'¬Ľ

An√°lisis

Este es un excelente estudio del soldado hablador y afable, orgulloso de su presencia, su uniforme y los elementos aventureros de su pasado. Aunque Troy comienza su b√ļsqueda de Betsab√© sin cuidado, ella es completamente enga√Īada por √©l, revel√°ndose bastante cr√©dula e inocente en sus confusas respuestas. Sin duda, su propia vanidad ayuda a convencerla de que √©l es sincero. Troy, sin embargo, parece haber ca√≠do en su propia trampa, y ahora quiere decir lo que dijo en broma.



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