Lejos de la multitud enloquecida



Resumen y Análisis Capítulo 8

Resumen

La malta estaba ¬ęenvuelta en hiedra¬Ľ y ten√≠a una c√ļpula en el techo y una ventana, que formaba un peque√Īo cuadrado en la entrada. En el interior, la habitaci√≥n brillaba con la luz del fuego. ¬ęEl piso de piedra se us√≥ en un camino desde la puerta hasta el horno, y tiene ondas por todas partes¬Ľ. A un lado hab√≠a un banco curvo y una cama peque√Īa. La fragancia de malta llen√≥ la habitaci√≥n. Cuando Gabriel entr√≥, todos se giraron para mirarlo. Un viejo maltero reconoci√≥ el nombre de Gabriel; hab√≠a conocido al padre y al abuelo de Oak y comenz√≥ a dar un relato simplista de ellos. Hizo que Gabriel pareciera menos inc√≥modo. Le ofrecieron una bebida de ¬ęDios me perdone¬Ľ, una taza alta de dos asas de pie entre las brasas. Gabriel rechaz√≥ la oferta de un limpiavasos y as√≠, bebiendo con el grupo, fue aceptado por ellos.

Hab√≠a muchos tipos de pa√≠s presentes, incluidos hombres de todo tipo: los viejos y decr√©pitos, los deshonestos, los alegres, los t√≠midos y los agresivos. Recordaron otros episodios de bebida y hablaron sobre la Sra. Everden. Su difunto t√≠o, que le hab√≠a dejado la granja, y su padre, un inconstante y rom√°ntico ¬ęcelebrado en bancarrota¬Ľ, se distanciaron debidamente. Betsab√© se hab√≠a convertido en una belleza, pensaron. Y su alguacil fue deshonesto. El cotilleo proliferaba y todo estaba salpicado de reminiscencias del viejo maltero.

La flauta de Gabriel apareci√≥ en su bolsillo y los hombres pidieron una melod√≠a. √Čl cumpli√≥, confesando que no ten√≠a suerte y que la flauta le sirvi√≥ para ganar un poco de dinero. Cuando los hombres comenzaron a irse, Gabriel se fue con Jan Coggan, quien le hab√≠a ofrecido una habitaci√≥n.

Poco despu√©s, un hombre lleg√≥ corriendo con la noticia de que la Sra. Everdene hab√≠a sorprendido a su alguacil robando y lo hab√≠a despedido, y Fanny Robin, la empleada m√°s joven de la se√Īora, hab√≠a desaparecido. Betsab√© envi√≥ un mensaje de que le gustar√≠a hablar con uno o dos de los hombres, y los que quedaron en la malta fueron a verla. Cuando llegaron, ella les habl√≥ desde una ventana superior y les indic√≥ que hicieran preguntas sobre Fanny al d√≠a siguiente en los pueblos vecinos. Alguien inform√≥ que Fanny ten√≠a un amigo soldado en Casterbridge.

Gabriel, finalmente en la cama, se qued√≥ despierto pensando en Betsab√©, encantado de haberla vuelto a ver. Resolvi√≥ ir a buscar sus pertenencias, que consist√≠an principalmente en los pocos libros que ¬ęconstitu√≠an su biblioteca; y, aunque era una serie limitada, era una de la que hab√≠a adquirido informaci√≥n m√°s s√≥lida mediante la lectura diligente que la que muchos hombres de oportunidad hab√≠an obtenido¬Ľ. de una amplia gama de estantes.¬Ľ cargado.¬Ľ

An√°lisis

El cap√≠tulo de la malter√≠a es importante para el proyecto de Hardy de retratar su mundo de Wessex. Adem√°s de ofrecernos unos bellos bocetos de figuras locales, Hardy nos introduce en la atm√≥sfera de la antigua malter√≠a, mostr√°ndonos las costumbres del pa√≠s y d√°ndonos un repaso a la variedad de personajes que componen este ‚Äúsencillo‚ÄĚ mundo. Hay una verdadera galer√≠a de tipos de personalidad, todas variaciones habladas del dialecto local y todas encantadoras en sus idiosincrasias. Sirven como hojas entre s√≠ y tambi√©n como medio de difusi√≥n de informaci√≥n b√°sica. M√°s importante a√ļn, juntos funcionan como comentaristas colectivos sobre la vida en el campo y los acontecimientos actuales.



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