Las mujeres como personajes centrales



Ensayos críticos Mujeres como personajes centrales

Curiosamente, uno de los aspectos que los lectores suelen ignorar al estudiar Un cuento sobre dos ciudades es la centralidad de las mujeres en la historia. Los personajes en torno a los que gira la acci√≥n en Londres y Par√≠s son mujeres: Lucie Manette y Madame Defarge. Adem√°s, Dickens usa mujeres a lo largo del libro para representar el clima moral de un grupo o familia. Aunque es posible que Dickens no desarrolle sus personajes femeninos tan plenamente como algunos de los personajes masculinos de Un cuento sobre dos ciudadessin embargo, las mujeres brindan a los hombres de la novela una base emocional que hace que los hombres act√ļen o reaccionen en contra de lo que representan las mujeres.

Lucie y Madame Defarge, por ejemplo, conducen la acci√≥n en sus respectivas esferas de influencia. Como el ¬ęhilo de oro¬Ľ que une la vida del Doctor Alexandre Manette, el Sr. Lorry, Darnay y Carton, Lucie es un personaje pasivo que influye en los dem√°s a trav√©s de lo que es en lugar de lo que hace. El c√≥modo hogar que crea reconforta a los hombres en su vida y su devota compasi√≥n por los dem√°s los inspira. Su bondad les permite ser m√°s de lo que son y encontrar la fuerza para escapar de las prisiones de sus vidas.

Por otro lado, Madame Defarge está en el centro de la actividad revolucionaria en París como un agente activo de cambio, incluso cuando está sentada en la tienda de vinos y tejiendo su certificado de defunción. Madame Defarge instiga el odio y la violencia, ejemplificado por su liderazgo en las escenas de la mafia y la forma en que The Vengeance y Jacques Three alimentan su deseo de exterminar el linaje de Evrémonde. Su paciencia implacable ayuda a apoyar a su esposo cuando tiene dudas sobre la Revolución. Al final, sin embargo, su deseo de venganza se convierte en algo contra lo que Monsieur Defarge reacciona al reconocer que el asesinato debe terminar en alguna parte.

Dickens tambi√©n retrata a las otras mujeres de la novela alimentando la vida o destruy√©ndola. Las madres juegan un papel especialmente importante en este sentido, ya que Dickens diferencia entre madres naturales y no naturales. Mujeres como la madre de Darnay, Madame Evr√©monde, y la madre de Lucie, Madame Manette, representaban madres que mueren j√≥venes pero dejan a sus hijos con conciencia y amor. Las exhortaciones de Madame Evr√©monde a Darnay para expiar los errores de la familia, por ejemplo, lo motivan a arriesgar su vida para ayudar a los dem√°s. Lucie tambi√©n es una madre natural, cuida a su hija y la protege de cualquier da√Īo.

Las mujeres de la corte de Monseigneur, sin embargo, representan madres anormales, que se preocupan tan poco por sus hijos que los empujan a nodrizas y ni√Īeras y fingen que los ni√Īos ni siquiera existen. Del mismo modo, Dickens retrata incluso a las madres de Saint Antoine que cr√≠an a sus hijos como antinaturales en el hecho de que pueden pasar el d√≠a como parte de una turba viciosa matando y decapitando personas y luego regresan a casa manchadas de sangre para jugar con sus hijos. Los comportamientos de las mujeres aristocr√°ticas y campesinas son destructivos, ya que crean un ambiente que carece de amor y orientaci√≥n o conducen a la pr√≥xima generaci√≥n hacia m√°s ira y violencia.



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