las cartas paulinas



Resumen y An√°lisis Las Cartas Paulinas

Aproximadamente un tercio del Nuevo Testamento consta de cartas o ep√≠stolas escritas por el ap√≥stol Pablo y dirigidas a las iglesias cristianas de su √©poca. Como estas cartas son m√°s antiguas que cualquier relato evang√©lico de la vida de Jes√ļs, constituyen la fuente m√°s confiable que tenemos hoy para obtener informaci√≥n sobre la historia temprana del movimiento cristiano. Con pocas excepciones, estas cartas fueron escritas en respuesta a las condiciones que exist√≠an en las iglesias particulares con las que Pablo estaba asociado. No fue hasta alg√ļn tiempo despu√©s de la muerte de Pablo que estas cartas circularon entre las iglesias y se leyeron junto con las Escrituras del Antiguo Testamento como parte de los servicios regulares de adoraci√≥n. Incluso m√°s tarde, llegaron a ser considerados escritos inspirados comparables a las Sagradas Escrituras del juda√≠smo.

Para comprender el contenido de estas cartas, es necesario saber algo sobre el hombre que las escribi√≥, as√≠ como las circunstancias particulares en las que fueron escritas. Afortunadamente para nosotros, en las propias cartas se encuentra disponible considerable informaci√≥n al respecto, que puede complementarse con relatos biogr√°ficos escritos por Lucas, quien fue compa√Īero de Pablo, e incluidos en el Libro de los Hechos.

Pablo era nativo de Tarso, una ciudad de considerable importancia en el mundo grecorromano. Era descendiente de la tribu hebrea de Benjam√≠n y originalmente se llamaba Sa√ļl, en honor al primer rey de Israel. Criado en un hogar jud√≠o, aprendi√≥ las Escrituras del Antiguo Testamento y fue educado en estricta conformidad con las creencias y pr√°cticas de la secta farisea. Cuando creci√≥, fue enviado a la ciudad de Jerusal√©n, donde estudi√≥ con Gamaliel, uno de los principales rabinos jud√≠os de la √©poca. M√°s tarde regres√≥ a Tarso y probablemente asisti√≥ a la universidad griega ubicada en esa ciudad, aunque no tenemos informaci√≥n directa al respecto.

Un punto de inflexión crucial en la carrera de Pablo se produjo después de que regresó a Jerusalén y comenzó sus estudios de preparación para convertirse en rabino. Como judío devoto y leal de la secta farisea, su atención se centró principalmente en un análisis detallado de los requisitos establecidos en la Ley Mosaica. Se familiarizó no solo con la Ley misma, sino también con las explicaciones y comentarios hechos por los principales rabinos de la fe judía. En armonía con una de las doctrinas básicas del judaísmo, creía que la salvación solo podía obtenerse obedeciendo todas las leyes que Dios había dado a su pueblo. Pero a medida que Paul continuaba sus estudios, se dio cuenta del hecho de que el mero conocimiento de lo que hay que hacer no produce el deseo de hacerlo. Además, se dio cuenta de que los deseos dan lugar a las acciones, pero la Ley es incapaz de dar a nadie los deseos que son necesarios para cumplir sus requisitos. De hecho, la situación es incluso peor que eso, por el conocimiento de que uno debe no hacer ciertas cosas a menudo funciona como un estímulo que crea el deseo de hacerlo. Este conflicto entre el deber y el deseo se convirtió en una situación intolerable para Pablo; debido a esto, renunció a sus planes de convertirse en rabino. Para compensar su fracaso en llevar a cabo sus planes originales, estaba ansioso por encontrar algo de verdadero mérito que pudiera hacer, lo que creía encontrar en la necesidad de suprimir un nuevo movimiento religioso que consideraba peligroso y herético: el cristianismo. .

Este nuevo movimiento religioso fue promulgado por un grupo de personas que dec√≠an ser seguidores de Jes√ļs, un hombre que hab√≠a sido crucificado pero que, ahora cre√≠an, hab√≠a resucitado de entre los muertos, ascendido al cielo y volver√≠a a la tierra en poder y poder. . gran gloria Poner fin a este movimiento era a lo que ahora Pablo se dedicaba con el mayor celo. Persigui√≥ a los miembros de este grupo, los envi√≥ a prisi√≥n y amenaz√≥ con matarlos. Pero al hacerlo, no pudo evitar quedar impresionado por la forma en que los cristianos enfrentaban las persecuciones que se les inflig√≠an.

La lapidaci√≥n de Esteban fue uno de esos incidentes. Con perfecta calma y paz interior, Esteban se arrodill√≥ y or√≥ para que los que tiraban las piedras fueran perdonados. Era perfectamente evidente que estos cristianos ten√≠an lo que Pablo deseaba m√°s que cualquier otra cosa: la paz mental que viene con una conciencia limpia y una profunda convicci√≥n de que est√°n viviendo en armon√≠a con la voluntad de Dios. Pablo se dio cuenta de que debe haber alguna conexi√≥n entre la fe de estas personas en Jes√ļs y su forma de vida. Sin duda, esta convicci√≥n se hab√≠a estado acumulando en √©l durante alg√ļn tiempo, pero el punto de inflexi√≥n en su carrera se produjo mientras viajaba a Damasco. Convencido ahora de que Jes√ļs era un hombre justo y que su muerte en la cruz no era el justo castigo de un criminal, sino de un m√°rtir que muri√≥ por una causa noble, Pablo estaba dispuesto a entregarse a esa misma causa, que era m√°s viva que antes de la crucifixi√≥n de Jes√ļs y que se√Īalaba el camino de una salvaci√≥n que no pod√≠a alcanzarse obedeciendo un conjunto de leyes contrarias a los deseos humanos.

La decisi√≥n de Pablo de unirse a los miembros de la comunidad cristiana no lo convirti√≥ en un misionero de una sola vez, ya que pasaron unos catorce a√Īos antes de que su trabajo como l√≠der del movimiento recibiera alg√ļn reconocimiento general. Durante este tiempo, Pablo tuvo amplia oportunidad de repensar sus puntos de vista religiosos, sistematizar su comprensi√≥n del significado de la carrera terrenal de Jes√ļs y formular planes para difundir el cristianismo por todo el mundo. Eventualmente, Bernab√© lo invit√≥ a ir a la iglesia en Antioqu√≠a y ayudar con el trabajo que se estaba haciendo all√≠. Despu√©s de servir a esta iglesia por un corto tiempo, Pablo comenz√≥ una serie de viajes misioneros para difundir la noticia de la salvaci√≥n ofrecida a trav√©s de la muerte f√≠sica de Jes√ļs. Mientras se dedicaba a estas actividades misioneras, escribi√≥ las cartas que se conservan en el Nuevo Testamento.



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