La Sirenita, Hans Christian Andersen


En alg√ļn lugar lejano en la superficie del mar, el agua era hermosa, clara, azul, pero muy profunda. No importa cu√°n profunda o distante sea la superficie, eso no significa que solo haya arena debajo.

El mar esconde √°rboles m√°gicos, hierbas, peces grandes y peque√Īos. Donde el mar es m√°s profundo hay un magn√≠fico castillo donde vive el rey del mundo submarino. Las paredes est√°n cubiertas de coral y el techo est√° hecho de conchas que se abren y cierran con el flujo de la corriente.

El rey quedó viudo durante mucho tiempo, por lo que su madre lo ayudó a administrar el castillo. Era una mujer inteligente, orgullosa de su herencia.

Amaba a sus nietas sobre todo y ten√≠a 6 de ellas. La m√°s joven era la m√°s bonita. Ten√≠a una piel hermosa y ojos azules. Pasaban la mayor parte del tiempo en el jard√≠n donde ten√≠an su lugar especial y los m√°s peque√Īos la rodeaban para recordarle el sol.

La sirenita era una ni√Īa inusual que era t√≠mida, a diferencia de sus hermanas, y adoraba una estatua de m√°rmol de un ni√Īo que se hab√≠a hundido despu√©s de un naufragio. La princesa plant√≥ una planta cerca de la estatua y la complement√≥ a la perfecci√≥n.

La mayor alegría para ella eran las noticias que venían del mundo de la superficie, las noticias sobre la gente. Su abuela siempre le contaba historias de personas, sus costumbres, barcos y ciudades. La sirenita encontró más interesantes las flores aromáticas, los árboles verdes y los pájaros.

La abuela les prometió que podrán salir a la superficie y observar los barcos desde una roca. Siempre se contaban historias sobre lo que veían. Nadie quería conocer el mundo exterior más que los más jóvenes. La primera contó cómo se recostó en la arena y la otra cómo vio la puesta de sol.

La tercera hermana fue valiente y comenzó a nadar cerca del río y vio hermosos castillos y colinas. La cuarta no fue tan valiente y la quinta quiere salir a pasar el invierno, así que vio el mundo desde un iceberg.

Cuando la sirenita cumpli√≥ 15 a√Īos, finalmente pudo disfrutar del aire fresco y ver una fiesta en un barco. Vio a un hombre joven con grandes ojos negros. La fiesta fue en su cumplea√Īos.

Pasó el tiempo y la Sirenita observó la fiesta hasta que llegó una tormenta. Las olas se hacían cada vez más grandes y la gente entraba en pánico. Desafortunadamente el príncipe cayó al mar y la Sirenita corrió a salvarlo para que no se ahogara.

Lo desembarcó y lo colocó cerca de una iglesia donde lo besó y corrió hacia el mar porque alguien venía. Pronto estuvo rodeado de hermosas chicas y no sabía quién lo salvó, así que les sonrió a todas y eso entristeció a la Sirenita. Se puso más triste a medida que pasaban los días y pronto les contó todo a las hermanas. La ayudaron a encontrar al príncipe para que pudiera verlo todos los días.

Se estaba sintiendo atra√≠da por la vida humana y, aunque su abuela trat√≥ de explicarle que su vida submarina es incre√≠ble, a√Īoraba la tierra. Decidi√≥ buscar ayuda en la casa de una vieja bruja que estaba custodiada por serpientes. Incluso con miedo, ella continu√≥ con su plan.

La bruja habló con la Sirena y le dijo que llegó justo a tiempo porque tenía la poción para ella. Desafortunadamente, la bruja no trabajaba gratis. La sirena conseguiría las piernas, pero con cada paso que dé, sentirá un dolor enorme y tendrá que convencer al príncipe de que ella es la persona indicada para él, pues si falla, se convertirá en espuma. La bruja también quería su voz, que era la más hermosa de todo el mundo submarino. La Sirenita estuvo de acuerdo y perdió la voz.

Despu√©s de bajar a tierra, bebi√≥ la poci√≥n y sinti√≥ mucho dolor, se desmay√≥ y despu√©s de despertar, el pr√≠ncipe estaba a su lado. El problema era que no pod√≠a presentarse a √©l. √Čl la ayud√≥ a levantarse y la llev√≥ al castillo donde consigui√≥ los vestidos m√°s hermosos. Todos los d√≠as eran entretenidos por algunas ni√Īas, pero ninguna de ellas ten√≠a una voz hermosa como la sirenita.

Una noche vio a sus hermanas y habl√≥ con ellas. Estaban muy tristes porque los hab√≠a dejado y a lo lejos vio a su abuela y a su padre. El pr√≠ncipe la amaba cada d√≠a m√°s, pero no como futura esposa, sino como a una ni√Īa. √Čl le admiti√≥ que le gusta porque le recordaba a una chica que lo salv√≥.

Un día fue a otro castillo con el príncipe. Aunque pasó mucho tiempo hablando con la princesa, le dijo que nunca se casaría con ella porque necesita a la chica que lo salvó.

Todo cambi√≥ cuando lleg√≥ una nueva princesa. Le recordaba tanto a la chica que lo salv√≥ que decidi√≥ casarse con ella. La sirena sab√≠a que morir√≠a al d√≠a siguiente, por lo que decidi√≥ pasar su √ļltima noche bailando en el barco. Vio a sus hermanas cort√°ndose el pelo. Le dijeron que le hab√≠an dado su cabello a la bruja para que no muriera al d√≠a siguiente. Ella tom√≥ un cuchillo y se supon√≠a que deb√≠a apu√Īalar al pr√≠ncipe con √©l y tan pronto como la sangre le manchara los pies, se convertir√≠a en una sirena y vivir√≠a 300 a√Īos.

Cuando se acerc√≥ al pr√≠ncipe, no fue lo suficientemente fuerte para matarlo, as√≠ que tir√≥ su cuchillo y salt√≥ al mar. Ella estaba esperando su muerte. Habl√≥ con las hadas y le dijeron que una sirena solo puede ser inmortal si encuentra a su alma gemela. La Sirenita finalmente ascendi√≥ al mundo de los fantasmas del aire, vio al pr√≠ncipe por √ļltima vez y se dirigi√≥ hacia las nubes.

Género: Cuento de hadas

Tiempo: no especificado

Lugar: en el fondo del mar, en el castillo

Personajes: La Sirenita, hermanas, príncipe, bruja

Sobre el Autor: Hans Christian Andersen



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