james taggart



An√°lisis de personajes de James Taggart

Taggart es el presidente de Taggart Transcontinental, el hermano mayor de Dagny y el villano m√°s destacado de la novela. Es mucho peor que un hombre de negocios corrupto que busca riqueza a trav√©s de medios parasitarios. Al igual que su alma gemela Lillian Rearden, Taggart est√° lleno de odio por el bien. Su objetivo en la vida, que domina sus acciones incluso cuando no lo reconoce expl√≠citamente, es desfigurar y destruir a los hombres de la mente. √Čl es uno nihilistauno que busca la destrucci√≥n del bien, y este rasgo domina todos los aspectos de su vida.

El nihilismo explica por qu√© Taggart odia a Francisco, Dagny, Rearden y Wyatt. Esto explica por qu√© quiere o√≠r gritar a Galt. Tambi√©n es su motivo principal para canibalizar el Ferrocarril Phoenix-Durango y destruir a Dan Conway. Lastimar a Hank Rearden es la √ļnica raz√≥n por la que Taggart tiene sexo con Lillian. Destruir la adoraci√≥n inocente de Cherryl Brooks es su √ļnica raz√≥n para casarse con ella. Taggart quiere celebrar el anuncio de la transformaci√≥n de Argentina en un ¬ęEstado del Pueblo¬Ľ no por su ganancia anticipada, sino por la nacionalizaci√≥n de d’Anconia Copper y la consiguiente destrucci√≥n financiera de Francisco d’Anconia.

Debido a que el hombre no puede vivir con la comprensi√≥n consciente de que su prop√≥sito en la vida es la destrucci√≥n, Taggart se ve obligado a evitar comprender sus verdaderos motivos. Se miente a s√≠ mismo sin cesar, tratando de convencerse de que busca ganar riqueza, proteger los intereses de su ferrocarril, ayudar a ¬ęamigos¬Ľ como Orren Boyle o servir al ¬ębienestar p√ļblico¬Ľ. La verdad es que Taggart no valora la riqueza, la vida, el ferrocarril, el √©xito, Boyle o el p√ļblico. Si ‚Äúvalorar‚ÄĚ significa tener un fuerte compromiso positivo con alguna persona, objeto o proceso que mejore la vida, Taggart no valora nada. Por el contrario, odia a las personas capaces de alcanzar valores y vivir con √©xito. Est√° lleno de envidia, que Ayn Rand define como ¬ęodiar a los buenos por ser buenos¬Ľ. Solo una cosa lo obliga: causar tal devastaci√≥n que los buenos no tengan ninguna posibilidad de sobrevivir. Por eso, durante una reuni√≥n que condujo a la aprobaci√≥n de la Directiva 10-289 (las leyes dise√Īadas para esclavizar a los hombres productivos), Taggart grita involuntariamente: ¬ęSi vamos a perecer, asegur√©monos de que perezcamos todos juntos. No hay posibilidad de ¬°sobrevivir!¬Ľ

La destrucci√≥n desenfrenada de Cherryl por parte de Taggart lo deja conmocionado porque trae su verdadera motivaci√≥n demasiado cerca de la superficie; el tejido de mentiras dise√Īado para protegerte de la verdad est√° en peligro de desmoronarse bajo la tensi√≥n. Cuando tiene a Galt, el m√°ximo ejemplo de la capacidad del hombre para vivir y el s√≠mbolo de todo lo que odia, en su poder, su deseo de matar alcanza su punto m√°ximo. No solo quiere escuchar gritar a Galt; quiere a Galt muerta. Cuando esta realizaci√≥n irrumpe en su conciencia expl√≠cita, la motivaci√≥n de toda su existencia se pone al descubierto ante √©l. Ning√ļn hombre puede resistir el reconocimiento de su propia depravaci√≥n moral total. Taggart ha evitado este reconocimiento toda su vida, y darse cuenta de este temido conocimiento lo hace perder la cabeza.

Taggart respalda las doctrinas del altruismo y el colectivismo porque le permiten atacar y esclavizar a los hombres productivos que odia. Reconoce que la aplicación consecuente de estas teorías conduce inevitablemente al nacionalsocialismo y al comunismo, que son dictaduras totalitarias que encarcelan y exterminan las mentes independientes que él detesta. Los actos de destrucción masiva provocados por asesinos colectivistas como Adolf Hitler, Joseph Stalin, Mao Tse-tung y Pol Pot son ejemplos reales del mismo nihilismo que impulsa las acciones de James Taggart. En el personaje de Taggart, Ayn Rand expone las premisas subyacentes de los representantes más malvados de la humanidad.



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