imaginando el amor



Ensayos críticos Imaginando el amor

Emocionante y nuevo, o incluso tedioso y desgastado, el amor en todas sus variantes se presenta en Sue√Īo de una noche de verano. Pero ¬Ņqu√© es el amor? ¬ŅQu√© nos enamora? ¬ŅC√≥mo se relaciona el amor con el mundo de la ley y la raz√≥n? Estas preguntas se abordan en toda su complejidad en Sue√Īo de verano de Shakespeare. El amor es la principal preocupaci√≥n de la obra, que comienza cuando Teseo e Hip√≥lita se preparan para su pr√≥xima boda, pero la imagen pintada del amor no es necesariamente rom√°ntica. En cambio, la obra muestra la arbitrariedad del deseo, junto con su profundidad, los suspiros y las l√°grimas que a menudo hacen infelices a los amantes.

Como Lysander le dice a Hermia, el curso del amor verdadero nunca ha ido bien. A menudo r√°pido, corto y breve, el amor se ve acosado por las diferencias de clase, las diferencias de edad, la guerra, la muerte y la enfermedad. El amor de Helena es atormentado por otro demonio: la indiferencia. Cuanto m√°s ardientemente ama a Demetrius, m√°s profundamente √©l la odia. Y no parece haber raz√≥n para su desd√©n: es tan hermosa como Hermia, tan rica, tan hermiana como ¬ęcerezas dobles¬Ľ en un solo tallo. Las meditaciones de Helena presentan el amor en la forma del Cupido infantil y con los ojos vendados, imagen que se repite constantemente en este sue√Īo, que transforma lo vil en algo puro y digno, jugando. La imagen del Cupido ciego se repite cuando Titania se enamora de Bottom, el burro. La poci√≥n de amor de Ober√≥n funciona como suelen hacerlo las flechas de Cupido: da√Īa la vista. El jugo encanta la visi√≥n de Titania, por lo que no puede ver a su amante por lo que realmente es.

La naturaleza arbitraria e irracional del amor es el tema de uno de los discursos de Teseo. En el Acto V, conecta la imaginaci√≥n de amantes, lun√°ticos y poetas: los tres ven m√°s all√° de la limitaci√≥n de la ¬ęfr√≠a raz√≥n¬Ľ y todos est√°n rodeados de fantas√≠as. Mientras la imaginaci√≥n del lun√°tico convierte el cielo en infierno, el amante plasma la belleza en el rostro m√°s feo. El poeta, a su vez, crea mundos enteros a partir de la ¬ęnada a√©rea¬Ľ de la imaginaci√≥n. En opini√≥n de Teseo, todas estas fantas√≠as carecen del sello de la verdad; ¬ŅSignifica esto que el amor de Teseo por Hip√≥lita es igualmente ilusorio? El duque probablemente dir√≠a que no, sin raz√≥n ni evidencia que respalde su afirmaci√≥n, pero sus comentarios nos llevan m√°s profundamente a la cuesti√≥n de qu√© constituye el amor. Si su amor por Hippolyta se basa en una visi√≥n aparentemente clara, ¬Ņqu√© hizo que se enamorara de ella y no de otra persona? ¬ŅUna comprensi√≥n profunda de tu personalidad? ¬ŅUna reverencia por tu compasi√≥n o tu bondad? La obra no nos lo dice, pero su l√≥gica general sugiere un sonoro ¬ęno¬Ľ a ambas preguntas. En este drama, el amor se basa completamente en la apariencia, el atractivo o la poci√≥n de amor que encanta los ojos. As√≠, por ejemplo, Hermia explica la sorprendente p√©rdida de afecto de Lysander midiendo su altura; es m√°s baja y, por lo tanto, menos atractiva que Helena. Como muchos adolescentes en la sociedad contempor√°nea, Hermia est√° plagada de dudas sobre su conveniencia. No sorprende que la imagen corporal sea un tema tan irritante en la sociedad occidental, cuando el amor a menudo se basa en la apariencia y no en la esencia.

Incluso cuando el amor es mutuo y aparentemente se basa en una visi√≥n clara, a menudo se ve obstaculizado por la desaprobaci√≥n familiar. Para Lysander y Hermia, su amor se ve empa√Īado por el deseo de su padre de que ella se case con Demetrius. La ley est√° del lado del Egeo. Todas las relaciones de la obra, pero esta en particular, enfatizan el conflicto del amor y la ley. El ¬ęantiguo privilegio de Atenas¬Ľ permite a Egeo ¬ędeshacer¬Ľ a su hija como le plazca; ella es su propiedad, por lo que puede ¬ępropiedad¬Ľ de ella a cualquiera. Sus palabras muestran la violencia que muchas veces sostiene la ley y apuntan a una discordia dentro de la aparente concordia del amor (parafraseando un dicho de Teseo en el Acto V). Seg√ļn el edicto de Teseo, Hermia debe adaptar sus ¬ęfantas√≠as¬Ľ a la ¬ęvoluntad¬Ľ de su padre (I.1, 118), sugiriendo que el amor de Hermia debe ser combatido por la autoridad paterna; de lo contrario, la ley de Atenas la sacrificar√° en la pira de la raz√≥n.

Sin embargo, como se se√Īal√≥ anteriormente, la elecci√≥n de su padre por parte de Demetrius parece tan fantasiosa y arbitraria como la elecci√≥n de Hermia por parte de Lysander. Aunque Teseo est√° menos dispuesto que Teseo a condenar a Hermia a muerte o al celibato, Teseo es culpable de vincular violencia y amor: cortej√≥ a Hip√≥lita con una espada y se gan√≥ su amor ¬ęhaci√©ndole heridas¬Ľ. Aunque Hippolyta aparece apagada, incluso pasiva, en la obra, la violencia que llev√≥ a su amor es una presencia constante. La representaci√≥n del amor en esta obra no es la visi√≥n empalagosa que se presenta en muchas baladas de amor modernas; en cambio, Shakespeare nos devuelve a nuestra naturaleza animal, mostrando el lado primitivo, bestial y, a menudo, violento del deseo humano.

Como observa astutamente Bottom, la raz√≥n y el amor no se hacen compa√Ī√≠a. Los personajes de este drama tratan de encontrar una manera de comprender racionalmente el funcionamiento del amor, pero sus fracasos subrayan la dificultad de este esfuerzo. Shakespeare parece sugerir que una poci√≥n de amor, aunque parezca una locura, es una mejor manera de explicar el misterioso funcionamiento de la atracci√≥n sexual que el sentido com√ļn: el amor y la raz√≥n nunca ser√°n amigos. El amor nunca ser√° una adicci√≥n manejable. Qu√© tontos son los mortales, filosofa Puck. Y quiz√°s seamos tontos al entrar en el peligroso e impredecible mundo del amor; pero ¬Ņqu√© diversi√≥n ser√≠a la vida sin √©l?



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