Granja de animales: Napoleón | Análisis de personajes



Análisis del personaje de Napoleón

Mientras que la tiranía de Jones puede excusarse un poco por el hecho de que es un borracho estúpido, la de Napoleón solo puede atribuirse a su descarada sed de poder. La primera descripción de Napoleón lo presenta como un jabalí de «aspecto feroz» «con reputación de conseguir lo que quiere». A lo largo de la novela, el método de Napoleón de «seguir su propio camino» implica una combinación de propaganda y terror que ninguno de los animales puede resistir. Tenga en cuenta que una vez que se gana la revolución, la primera acción de Napoleón es robar la leche de vaca para los cerdos. Claramente, las palabras del viejo mayor inspiraron a Napoleón no a luchar contra la tiranía, sino a aprovechar la oportunidad para establecerse como dictador. Los muchos crímenes que comete contra sus propios camaradas van desde detener a nueve cachorros para «educarlos» como su manada de perros guardianes asesinos hasta forzar confesiones de animales inocentes y luego matarlos ante los ojos de todos los animales.

El mayor crimen de Napoleón, sin embargo, es su transformación completa en Jones, aunque Napoleón es un maestro mucho más severo y severo de lo que el lector cree que Jones alguna vez fue. Al final de la novela, Napoleón duerme en la cama de Jones, come del plato de Jones, bebe alcohol, usa un bombín, camina sobre dos piernas, comercia con humanos y brinda con el Sr. Pilkington. Su último acto de propaganda – cambiar el Séptimo Mandamiento por «TODOS LOS ANIMALES SON IGUALES / PERO ALGUNOS SON MÁS IGUALES QUE OTROS» – refleja su creencia indiscutible de que él pertenece en pleno control de la finca. Su restauración del nombre de Manor Farm muestra cuánto despreciaba Napoleón las palabras del viejo mayor.



Deja un comentario