Federalista #84 (Hamilton)



Resumen y Análisis Sección XIII: Conclusiones: Federalist #84 (Hamilton)

Resumen

Los dos cap√≠tulos de esta secci√≥n resumen y, en algunos puntos, ampl√≠an los argumentos presentados anteriormente. No se a√Īade nada materialmente nuevo en estos cap√≠tulos. Por razones obvias, el resumen y el comentario se han combinado aqu√≠.

Este ensayo aborda primero la objeción de que la constitución propuesta no contenía una Declaración de Derechos. A esto, Hamilton respondió que las constituciones de muchos estados (incluido el suyo, Nueva York) no contenían ninguna declaración de derechos específica.

Hamilton luego comenz√≥ a cuestionar el tema citando qu√© derechos garantizaba la Constituci√≥n: el juicio en casos de juicio pol√≠tico no deber√≠a implicar m√°s que la destituci√≥n del cargo; todos los juicios, excepto en los casos de juicio pol√≠tico, ser√≠an conducidos por jurado; la orden de habeas corpus no debe suspenderse, excepto en los casos de invasi√≥n o insurrecci√≥n en que la seguridad p√ļblica lo exija; no se otorgar√≠an t√≠tulos de nobleza. ¬ęNo es necesario decir nada para ilustrar la importancia de prohibir los t√≠tulos nobiliarios. Esto realmente puede denominarse la piedra angular del gobierno republicano¬Ľ, dijo Hamilton.

Como argumento, esto era rid√≠culo y divertido. Lo que los estadounidenses promedio quer√≠an saber era qu√© garant√≠as constitucionales ten√≠an para disfrutar de la libertad de religi√≥n, libertad de prensa, libertad de expresi√≥n, el derecho de las personas a reunirse pac√≠ficamente y solicitar al gobierno que repare sus agravios, el derecho de las personas a mantener y portar armas, el derecho de todas las personas ¬ęa estar seguras en sus personas, casas, papeles y bienes contra allanamientos e incautaciones injustificadas¬Ľ. Estos derechos pronto se establecieron concretamente y se adoptaron como las primeras diez enmiendas a la Constituci√≥n.

Para su cr√©dito, digamos, Madison prometi√≥ que, si era elegido para el nuevo Congreso, har√≠a todo lo posible para ver que, como primera orden del d√≠a, se anexara una Declaraci√≥n de Derechos a la Constituci√≥n, y √©l hab√≠a sido su promesa. . Como se se√Īal√≥ anteriormente, fue Madison quien escribi√≥ en gran medida las enmiendas e hizo la ingenier√≠a pol√≠tica que condujo a su adopci√≥n.

En cuanto a Hamilton, declar√≥ expl√≠citamente en este ensayo que una Declaraci√≥n de Derechos no solo era innecesaria en la constituci√≥n propuesta, ¬ęsino que incluso ser√≠a peligrosa¬Ľ, otro reflejo de sus actitudes antidemocr√°ticas profundamente arraigadas.

El ensayo luego respondi√≥ a la objeci√≥n (menor) de que la sede del gobierno nacional, dondequiera que estuviera, estar√≠a lejos de muchas partes del pa√≠s y la gente tendr√≠a dificultades para mantenerse al tanto de lo que estaba sucediendo. Bueno, dijo Hamilton, si iba a haber una capital nacional, ten√≠a que estar ubicada en alg√ļn lugar, y las personas en las partes m√°s distantes ten√≠an amplios medios de comunicaci√≥n y fuentes de informaci√≥n que les permit√≠an ver lo que sus representantes estaban haciendo en el pa√≠s. ciudad ciudad. La capital.

En otra parte, se argument√≥ que el establecimiento de un gobierno nacional implicar√≠a gastos adicionales e impuestos m√°s altos. No ser√≠a as√≠, al menos no al principio. El gobierno nacional asumir√≠a los gastos de desempe√Īo de las funciones y mantenimiento de los cargos que los estados ya estaban apoyando mediante las requisiciones que se les hac√≠an en virtud de los Art√≠culos de la Confederaci√≥n. Se tratar√≠a simplemente de un cambio de pagadores que no supondr√≠a ning√ļn gasto adicional, salvo en un aspecto. El apoyo al nuevo sistema judicial nacional propuesto habr√≠a implicado un peque√Īo gasto adicional, pero vali√≥ la pena.



Deja un comentario