Federalista #22 (Hamilton)



Resumen y Análisis Sección III: Desventajas del Gobierno Existente: Federalista #22 (Hamilton)

Resumen

Otro gran defecto del gobierno nacional existente fue su falta de poder para regular el comercio, tanto interestatal como extranjero. No hab√≠a ning√ļn campo que necesitara m√°s inmediatamente una ¬ęsupervisi√≥n federal¬Ľ. Los estados erigieron barreras arancelarias entre s√≠ y, en el comercio mar√≠timo, hicieron sus propias regulaciones sobre comercio exterior y navegaci√≥n.

En cuanto al levantamiento de ej√©rcitos, el gobierno existente solo ten√≠a el poder de hacer solicitudes a los estados de cuotas de hombres. Durante la Revoluci√≥n esto provoc√≥ una gran ineficiencia y ¬ędio lugar a una competencia entre Estados, que cre√≥ una especie de subasta para los hombres¬Ľ.

Los m√°s cercanos al √°rea de combate, por mera supervivencia, levantaron m√°s tropas; los que est√°n m√°s lejos, menos. Todo el sistema defectuoso result√≥ en ¬ęel reclutamiento lento y escaso de hombres en las emergencias m√°s cr√≠ticas de nuestro negocio: alistamientos breves a un costo sin precedentes, fluctuaciones continuas en las tropas, arruinando su disciplina y sometiendo la seguridad p√ļblica a menudo a amenazas peligrosas¬Ľ. crisis de un ej√©rcito disuelto¬Ľ.

Todo el sistema de cuotas y requisiciones de los Estados en relaci√≥n con los hombres y el dinero era, desde todo punto de vista, ¬ęun sistema de imbecilidad en la uni√≥n, y de desigualdad e injusticia entre los miembros¬Ľ.

La desigualdad se mostr√≥ m√°s claramente en el hecho de que todos los estados ten√≠an la misma voz en la toma de decisiones bajo la Confederaci√≥n. Este principio le dio a ¬ęRhode-Island el mismo peso en la escala de poder con Massachusetts, Connecticut o Nueva York; y Delaware una voz igual en las deliberaciones nacionales con Pensilvania, Virginia o Carolina del Norte¬Ľ. Una sexag√©sima parte de la uni√≥n, ¬ęaproximadamente la proporci√≥n de Delaware y Rhode-Island¬Ľ, impidi√≥ varias veces que la Confederaci√≥n hiciera algo con respecto a medidas importantes. Esto viol√≥ la ¬ęm√°xima fundamental del gobierno republicano, que exige que prevalezca el sentido de la mayor√≠a¬Ľ.

Pero el mayor defecto de la Confederaci√≥n fue su falta de poder judicial. ¬ŅQui√©n deber√≠a tener la √ļltima palabra para determinar cu√°l era la ley nacional? Debe haber ¬ęun tribunal superior a los dem√°s, que posea una superintendencia general y est√© facultado para establecer y declarar en √ļltima instancia una regla uniforme de justicia civil¬Ľ.

En general, la Confederaci√≥n era un ¬ęsistema tan radicalmente vicioso e insalubre que no admite enmiendas, sino un cambio completo en sus caracter√≠sticas y caracteres principales¬Ľ. Era ¬ęuna de las formas de gobierno m√°s execrables… jam√°s inventadas… La estructura del Imperio Americano debe descansar sobre la base s√≥lida del CONSENTIMIENTO DEL PUEBLO. Las corrientes del poder nacional deben fluir inmediatamente de ese puro original¬Ľ. fuente de toda autoridad. ¬ęleg√≠timo¬Ľ.

An√°lisis

En este ensayo, Hamilton hizo varios puntos fuertes sobre la falta de poder del gobierno nacional bajo la Confederación.

Por un lado, no pod√≠a regular ni controlar el comercio interestatal o exterior. Los estados han erigido altas barreras arancelarias entre s√≠. (La cl√°usula b√°sica en los Art√≠culos de la Confederaci√≥n dec√≠a: ¬ę… cada estado conserva su soberan√≠a, libertad e independencia¬Ľ.) Por ejemplo, solo los sombreros fabricados en Connecticut podr√≠an venderse en ese estado, lo que convierte a Danbury en ¬ęla ciudad de los sombreros¬Ľ. , como todav√≠a se sabe. Nueva York recaud√≥ impuestos sobre la le√Īa tra√≠da de Connecticut y sobre las verduras de Nueva Jersey.

Patrick Henry, una vez un elocuente defensor del libre comercio, se convirtió en provincial en la década de 1780 y, como miembro de la Cámara de Delegados, propuso que la legislatura de Virginia prohibiera la importación de otros estados o naciones extranjeras de cualquier carne de res, cerdo, mantequilla, queso , o licor destilado, y que se impongan fuertes impuestos para desalentar la importación de carbón, hierro y aparejos. La legislatura de Virginia no fue tan lejos como propuso Henry, pero aumentó considerablemente los impuestos sobre la carne de res, las bebidas alcohólicas y otros artículos.

El comercio exterior presentaba un problema diferente pero muy similar. Para incrementar sus negocios de exportaci√≥n e importaci√≥n, la naciente rep√ļblica tuvo una gran necesidad de negociar ventajosos tratados comerciales con las naciones europeas. El gobierno nacional ten√≠a derecho a negociar tales tratados, pero el derecho era en gran parte te√≥rico. Como preguntaron los diplom√°ticos europeos, ¬Ņcu√°l era el sentido de negociar un tratado comercial con el gobierno nacional, siempre y cuando los estados individuales pudieran gravar y regular el comercio exterior como mejor les pareciera?

Carolina del Sur, por ejemplo, impuso un impuesto general del 2,5% sobre las importaciones extranjeras, con tasas mucho más altas para ciertos artículos específicos. Massachusetts prohibió la exportación de productos estadounidenses en barcos británicos; duplicó los impuestos sobre el tonelaje de las mercancías importadas en barcos distintos de los estadounidenses. Nueva York, Pennsylvania, Maryland, Carolina del Norte, Rhode Island y New Hampshire tenían leyes discriminatorias similares contra el transporte marítimo y el comercio exterior.

La mayor deficiencia de la Confederaci√≥n fue el hecho de que el Congreso Continental no ten√≠a autoridad para recaudar ingresos directamente para el apoyo del gobierno nacional en el desempe√Īo de sus diversas funciones. Cuando el Congreso aprob√≥ un proyecto de ley de apropiaci√≥n para fines espec√≠ficos, todo lo que pudo hacer fue pedir a los estados que contribuyeran con su parte de la contribuci√≥n general. Como a los estados no les gustaba gravar a su propia gente para fines generales, no es de extra√Īar que muchos de ellos tardaran en pagar.

En 1781, antes de que ganara la Revoluci√≥n, el Congreso pidi√≥ a los estados $8,000,000 para cubrir las necesidades de emergencia. Al final de los tres a√Īos, se hab√≠an pagado menos de $1,500,000 de esta evaluaci√≥n. Varios estados siguieron el ejemplo de Nueva Jersey, que en 1786 se neg√≥ a pagar un centavo por la ejecuci√≥n de las decisiones del Congreso que desaprobaban.

En consecuencia, al carecer de efectivo disponible, el gobierno nacional a menudo dejaba de pagar sus deudas y obligaciones, lo que da√Īaba el cr√©dito y el prestigio estadounidenses. Hab√≠a una opini√≥n creciente en ambos lados del Atl√°ntico de que una naci√≥n joven, aparentemente incapaz de pagar sus deudas internas y externas a su vencimiento, no podr√≠a resistir por mucho tiempo.



Deja un comentario