esquina XIII



Resumen y An√°lisis Canto XIII

Resumen

Virgil y Dante ahora entran en un bosque sin caminos. Este es un bosque sombr√≠o de extra√Īas hojas negras, ramas deformes y ramitas est√©riles de frutas venenosas. Las arp√≠as anidan aqu√≠ y se alimentan de las ramas nudosas de los √°rboles.

Virgil explica que esta es la segunda ronda del s√©ptimo c√≠rculo, donde Dante ver√° cosas que lo har√°n dudar de las palabras de Virgil. Dante ha o√≠do gritos, pero no sabe de d√≥nde vienen y, confundido, se detiene donde est√°. √Čl cree que Virgilio conoce sus pensamientos: los esp√≠ritus que tanto gritan est√°n escondidos entre los √°rboles. Virgilio le dice que simplemente rompa cualquier rama, y ‚Äč‚Äčver√° que est√° equivocado en su forma de pensar.

Dante arranca una peque√Īa rama de un gran espino y una voz le pregunta a Dante: ¬ę¬ŅPor qu√© me rompes y me destrozas?¬Ľ. La sangre sale del √°rbol, y con ella la voz, que pregunta si Dante no tiene piedad. La voz contin√ļa, diciendo que todos estos √°rboles alguna vez fueron hombres y que Dante deber√≠a tener piedad de ellos. Dante deja caer la rama y Virgil le dice al esp√≠ritu del √°rbol que si Dante hubiera cre√≠do lo que Virgil hab√≠a escrito, esto no habr√≠a sucedido. Como Dante no pod√≠a creerlo, Virgilio le pidi√≥ que sacara la rama, aunque Virgilio hiri√≥ al esp√≠ritu.

Para compensar esta herida, Virgilio le pide al espíritu que le cuente su historia a Dante para que pueda repetirla cuando regrese a la Tierra. El espíritu, conmovido por sus palabras, cuenta su historia.

√Čl, como ministro de Federico II, fue absolutamente fiel y honesto con √©l, pero la envidia de la corte (no pod√≠an sobornarlo) puso a Federico en su contra. Como no pod√≠a soportar perder esa confianza, lamentablemente se suicid√≥. Jura que fue fiel hasta el final y le pide a Dante que cuente su verdadera historia cuando regrese al supramundo.

Virgil le dice a Dante que interrogue al espíritu si quiere, pero Dante está muy triste y le pide a Virgil que le diga las cosas que Dante quiere saber. Virgil, por lo tanto, pregunta cómo las almas están atrapadas en estos árboles retorcidos y si alguna vez recuperan su libertad.

El esp√≠ritu aprisionado responde que cuando el alma es arrancada del cuerpo por el suicidio, Minos la env√≠a al s√©ptimo c√≠rculo, donde cae al suelo, brota y crece. Las arp√≠as comen sus hojas, causando un gran dolor. Todos los esp√≠ritus ser√°n llamados al Juicio Final y reclamar√°n los cuerpos mortales abandonados por ellos. Sin embargo, nunca recuperar√°n sus almas inmortales que se quitaron a s√≠ mismos y permanecer√°n atrapados para siempre en este extra√Īo bosque.

Los dos poetas ahora escuchan un ruido como una cacería en el bosque, y aparecen dos espíritus. El segundo se arroja a un arbusto, pero los perros que se lo llevan lo atrapan y lo despedazan rápidamente.

Dante y Virgílio se acercan al arbusto, que se queja en voz alta de que el espíritu fugitivo no ha ganado nada al elegirlo como escondite. Virgilio le pregunta a este espíritu quién era, pero, al responder, primero les pide que recojan todas las hojas que fueron arrancadas en la cacería y luego solo dice que era un ciudadano de Florencia que se ahorcó en su propia puerta.

An√°lisis

El significado del castigo de los suicidas es evidente: en el Infierno, los que en la Tierra se han despojado de sus cuerpos son despojados de la forma humana. En el Juicio Final, los suicidas se levantar√°n, como todas las dem√°s almas, para reclamar sus cuerpos, pero nunca los usar√°n. Sus cuerpos quedar√°n suspendidos en los √°rboles que contienen los esp√≠ritus de sus due√Īos.

Uno de los mayores cambios provocados por el advenimiento del cristianismo es el cambio que tuvo lugar en el juicio por suicidio. En la √©poca cl√°sica, cuando una persona ya no pod√≠a vivir libre o heroicamente, se consideraba una virtud estoica morir por las propias manos. El √ļltimo gran acto que una persona pod√≠a realizar era quitarse la vida, que era la √ļltima elecci√≥n libre que esa persona pod√≠a hacer.

Sin embargo, con el advenimiento del cristianismo, Jes√ļs predic√≥ el concepto de que el hombre es interiormente libre, y que ning√ļn encarcelamiento o desgracia podr√≠a destruir su ser espiritual. As√≠, donde el suicidio era una virtud en la antig√ľedad, para el cristiano se ha convertido en uno de los pecados capitales; matar el cuerpo que Dios le dio a uno.

Dante, naturalmente, está muy confundido cuando llega a la arboleda de los suicidas y escucha sonidos humanos pero no ve formas humanas. En consecuencia, Virgil tiene que hacer algo que parece extremadamente cruel. Hace que Dante agarre una rama de uno de los árboles, lo que hace que el árbol sangre. Dante ha demostrado previamente que es una persona de piedad infinita; por lo tanto, las palabras del árbol evocan una respuesta inesperada: sorpresa y simpatía.

Toda la escena se convierte en una fantasía cuando Dante rompe la rama, el árbol sangra y una voz sale del árbol. Casi parece como si Dante no se diera cuenta de las palabras reales pronunciadas por el árbol. Más bien, el hecho sorprendente de que un árbol hable es el factor que evoca su sentido de asombro e incredulidad.

La historia de Pier delle Vigne se cuenta para que Dante, en su regreso a la Tierra, pueda justificar la lealtad del hombre, aunque no su suicidio. La grandeza del episodio llega cuando Pier delle Vigne dice que, para convertirse en un individuo justo, se hizo injusto para siempre, a pu√Īaladas. He aqu√≠ un caballero, un hombre honesto, elegante y educado; un hombre culto e intelectual; y un poeta, que se conden√≥ a s√≠ mismo para siempre a la condenaci√≥n, y cort√≥ toda esperanza de arrepentimiento, por un solo acto.

Este es uno de los grandes conceptos poéticos de la Infierno. El espíritu no es visto como un hombre mezquino, malvado o vicioso. Más bien, es un hombre que, en un momento de debilidad, se quitó la vida. La mayoría de los demás personajes de Inferno tienen algo despreciable en ellos, pero Pier delle Vigne despierta un sentimiento de simpatía. Es un hombre de evidente grandeza que, en un momento de debilidad de voluntad, tomó una acción irrecuperable y, después de una vida de noble servicio y devoción, está condenado para siempre.

Los hombres desnudos perseguidos y despedazados por los perros son derrochadores, derrochadores imprudentes, que en realidad no se quitaron la vida, sino que se destruyeron a s√≠ mismos destruyendo los medios de subsistencia. La diferencia entre estos pecadores y los derrochadores del cuarto c√≠rculo es que los primeros casos surgen de la debilidad, y los √ļltimos casos de un acto deliberado de la voluntad.

Las arpías eran criaturas aladas con rostros femeninos y simbolizaban el remolino o tormenta violenta. Robaron cualquier cosa; por eso, en el bosque, simbolizan la violencia del suicidio y el robo de tu alma.

Glosario

estrofadas la isla donde viven las arpías.

Federico 1194-1250; Emperador del Sacro Imperio Romano Germ√°nico (1215-50).

parte superior un río cerca de Arezzo en Italia.

arno río en Toscana, Italia central, que fluye hacia el oeste por Florencia.



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