escenas 2-3



Resumen y An√°lisis Acto I: Escenas 2-3

Resumen

Enone dice que la reina se ha levantado de su lecho de enferma, pero quiere tomar un poco de aire a solas. Los dos hombres se retiran y llega Fedra; apenas tiene fuerzas para caminar, pero no est√° claro si su debilidad es f√≠sica o mental. Su l√≠nea de pensamiento es incoherente, y sus palabras no son pronunciadas sino forzadas. Se dirige al sol, su ancestro m√≠tico, y le dice que es la √ļltima vez que lo ver√°; inmediatamente despu√©s, involuntariamente grita: ¬ęSi tan solo estuviera sentada a la sombra del bosque, mirando un carruaje que volaba a toda velocidad a trav√©s del polvo¬Ľ.

Oenone, que en realidad era la madre adoptiva de Phaedra, est√° alarmada por la vida de su hijo y la ansiedad le agudiza la lengua. Reprende a Fedra por su secreto sobre la causa de su enfermedad y le recuerda que si muere, dejar√° a sus dos hijos a merced de su enemigo, Hip√≥lito. Phaedra reacciona violentamente al nombre y Oenone se anima. Pero Phaedra todav√≠a est√° empe√Īada en la muerte; su culpa, dice, no le deja opci√≥n. Consternada y enfadada, Oenone se vuelve contra ella. ¬ŅEs esta la recompensa que recibe por sus a√Īos de devoci√≥n? Dej√≥ a sus propios hijos al cuidado de Fedra; ¬ŅTu hijo adoptivo te dejar√° tan cruelmente?

Bajo esta presi√≥n, Phaedra comienza a ceder, pero al principio no puede encontrar palabras para confesarse. Indirectamente, le recuerda a Enona que el amor siempre ha sido desastroso en su familia: su madre amaba a un toro y su hermana Ariadna fue abandonada por Teseo. A ella tambi√©n le encanta, y a√ļn m√°s desastrosamente. ¬ę¬ŅLo cual?¬Ľ requiere Enone. ¬ę¬ŅConoces al hijo del Amazonas, el pr√≠ncipe que persegu√≠ hace mucho tiempo?¬Ľ ¬ęHip√≥lito¬Ľ, grita Oenone, y se revela el secreto de Phaedra.

Con la barrera de la confesi√≥n rota, Phaedra se sumerge en una larga y apasionada descripci√≥n del sufrimiento que le ha causado su amor. Su primera visi√≥n de Hip√≥lito la golpe√≥ como un rayo, y el amor por su hijo le impidi√≥ aceptar la satisfacci√≥n con su padre. Horrorizada por sus sentimientos, primero erigi√≥ un templo y sacrific√≥ a Venus con la esperanza de ser liberada de su pasi√≥n; cuando eso fall√≥, trat√≥ de quitar la tentaci√≥n de su camino fingiendo odiar a Hip√≥lito e instando a Teseo a que lo despidiera. Entonces Teseo mismo parti√≥, enviando a Fedra a Troezen, e Hip√≥lito. Enferma de su pasi√≥n y de s√≠ misma, Phaedra ha tomado la resoluci√≥n de terminar con su vida antes de que su pasi√≥n culpable pueda llevarla a alg√ļn acto manifiesto y avergonzarla para siempre.

An√°lisis

La representación críptica de Oenone de la ansiedad mortal de la reina en la Escena 2 es una preparación sumamente dramática para la entrada de Fedra: un estruendoso toque de trompeta.

La escena 3 completa la exposición. Ahora sabemos cuál será el tema: el conflicto de Fedra entre la conciencia y una pasión abrumadora y pecaminosa. Racine aísla un momento de una larga evolución. No somos conscientes de cada paso de las incursiones de la enfermedad, porque el amor en fedra es una enfermedad Рpero para su victoria inminente. Phaedra, exhausta por su lucha fallida con su amor, contempla el suicidio.

Esta escena, sin embargo, no es una mera exposici√≥n. Es uno de los grandes momentos del teatro franc√©s. Despu√©s de las diatribas grandilocuentes de Corneille, se nos presenta algo nuevo, la sutil descripci√≥n de la tensi√≥n psicol√≥gica. Primero Fedra expresa su cansancio y verg√ľenza, luego, muy indirectamente, un indicio de su problema. La confesi√≥n se propaga lentamente, a rega√Īadientes. Sin la insistencia de Oenone, no habr√≠a dicho nada. De hecho, ella nunca puede pronunciar el nombre prohibido. Pat√©ticamente, espera que Oenone diga ¬ęHip√≥lito¬Ľ. Su r√©plica, ¬ęT√ļ eres quien lo nombr√≥¬Ľ, es una de las invenciones m√°s felices de Racine. En unas pocas palabras sencillas, inocuas en s√≠ mismas pero muy elocuentes en su contexto, Phaedra expresa su inmenso alivio y su instintiva defensa cuando su secreto ahora sale a la luz sin su participaci√≥n deliberada.

El papel de Oenone contribuye decisivamente a la autenticidad de la escena. Sin su insistencia, justificada por su cari√Īo maternal, Fedra se habr√≠a llevado su secreto a la tumba. El confidente de la tragedia francesa es a menudo un mero recurso teatral que permite a los personajes principales expresar sus sentimientos con franqueza, pero Oenone tiene su propia caracterizaci√≥n individual. Su amor que todo lo consume tiene una intensidad aterradora y tambi√©n contribuye significativamente al desarrollo de la obra. Enone aumenta, en lugar de socavar, la unidad de la pieza. Es la fiel servidora de los peores impulsos de Phaedra, la malvada enemiga de Phaedra.

Estil√≠sticamente, Racine conserva su tono po√©tico. Pinta im√°genes que han pasado al lenguaje como consignas: ¬ęVenus est√° completamente atrapada en su presa¬Ľ, la cl√°sica evocaci√≥n del amor como gran destructor permanece en franc√©s. La mitolog√≠a sigue desempe√Īando su papel evocador. Se introduce una met√°fora extendida con el discurso de Phaedra al sol cuando Racine comienza a tratar el conflicto de la obra en t√©rminos de oscuridad y luz.



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