escena 5



Resumen y An√°lisis Escena 5

Resumen

Fausto, solo en su oficina, trata de reforzar su propia determinaci√≥n de olvidar a Dios y dedicarse exclusivamente a Lucifer. Aparecen el √°ngel bueno y el √°ngel malo. El √Āngel Bueno aconseja a Fausto que piense en cosas celestiales, mientras que el √Āngel Maligno enfatiza el valor del poder y la riqueza. Faustus decide pensar en la riqueza y convoca a Mephistophilis, quien luego le dice que Lucifer aceptar√° el trato, pero debe estar firmado con la sangre de Faustus. Faustus apu√Īala su brazo, pero cuando comienza a escribir, la sangre se congela. Mephistophilis se apresura a incendiarse para que la sangre fluya. Cuando Faustus comienza a escribir de nuevo, una inscripci√≥n: ¬ę¬°Homo, huye!¬Ľ – aparece en su brazo. Faustus termina de firmar el v√≠nculo y ordena a Mephistophilis que se lo entregue a Lucifer.

Una vez concluido el trato, Faustus comienza a preguntar nuevamente sobre la naturaleza del infierno, pero mientras Mephistophilis describe el infierno, Faustus se vuelve escéptico y se niega a creer en el infierno. Entonces, de repente, Faustus cambia el tema de la conversación y le dice a Mephistophilis que quiere una esposa porque se siente lujurioso y lascivo. Mephistophilis lo convence de que no quiere esposa y se ofrece a traerle cualquier cortesana o amante que desee. Antes de que Mephistophilis se vaya, Faustus requiere tres libros: uno para encantamientos y hechizos, uno para conocer los planetas y los cielos, y otro para comprender las plantas y los animales.

An√°lisis

En la primera parte de esta escena, la mente de Fausto comienza a vacilar. Existe un conflicto dentro de Fausto sobre si debe llevar a cabo su plan. Este conflicto interno se exterioriza luego con la aparici√≥n del √Āngel Bueno y el √Āngel Maligno. El consejo del √°ngel bueno y del √°ngel malo sirve para mantener constantemente ante nosotros la lucha que enfrenta Fausto y recuerda al lector que Fausto est√° en grave peligro de condenaci√≥n eterna. El problema de la salvaci√≥n y la condenaci√≥n es ahora central en el conflicto de Fausto. Est√° profundamente preocupado por su propio destino. En cada aparici√≥n, Faustus est√° m√°s influenciado por los consejos del √Āngel Maligno, por lo que Faustus centra sus pensamientos en la riqueza y el poder que est√° a punto de recibir.

En el escenario del contrato, la fianza se presenta en términos legales. Lucifer exige la seguridad de tener el contrato escrito con sangre. Existe una vieja superstición de que un contrato firmado con sangre es eternamente vinculante. Tan pronto como Fausto firma con su propia sangre, se compromete a la condenación eterna. Más tarde se da cuenta de que solo la sangre de Cristo podría liberarlo de tal vínculo.

Durante esta escena, dos presagios parecen indicarle a Fausto que est√° en grave peligro de muerte. El primero es el hecho de que su propia sangre se congela, el segundo es la inscripci√≥n ¬ę¬°Homo, huye!¬Ľ que aparece en tu brazo. La inscripci√≥n advierte a Fausto que huya. Ignora estas dos advertencias y contin√ļa ciegamente en su camino hacia la condenaci√≥n, insistiendo en firmar el pacto. Fausto cree incluso que sus sentidos son enga√Īados por signos, pero no son sus sentidos, sino su raz√≥n la que es enga√Īada al firmar el contrato.

En el momento crucial de esta escena y durante el resto de la obra, cada vez que Fausto comienza a hacer preguntas sobre cosas esenciales, el diablo o Mephistophilis trae algo para deleitar la mente de Fausto. Mephistophilis constantemente intenta descubrir cosas que distraigan a Faustus de su b√ļsqueda de conocimiento. En consecuencia, por muy nobles que fueran los planes originales de Fausto, obviamente pierde algo de su nobleza simplemente por tratar con las fuerzas del mal. Cualquier asociaci√≥n con las fuerzas del mal hace que la persona se deteriore como resultado de la asociaci√≥n.

Inmediatamente después de firmar el contrato, Faustus comienza a interrogar a Mephistophilis sobre el Infierno. Nuevamente, la visión del infierno es esencialmente la misma que se expresa en la Escena 3:

El infierno no tiene límites, ni está circunscrito
En un lugar apropiado; donde estamos es el infierno
Y donde est√° el infierno, debemos estar siempre.
Y para concluir, cuando todo el mundo se disuelva,
Y toda criatura ser√° purificada,
En todas partes habr√° un infierno que no sea el cielo.

Básicamente, Mephistophilis explica que el infierno es simplemente la ausencia de la presencia de Dios. Mientras Mephistophilis trata de describir que ahora está en el infierno porque está lejos de la presencia de Dios, Fausto se encuentra en un estado de completo escepticismo. Por lo tanto, vemos cuán rápidamente degeneró Fausto. Su intelecto está tan confundido que Faustus no puede creer nada. Ni siquiera cree que la muerte exista. Esto es paradójico, ya que el pacto se hizo originalmente para escapar de la muerte. Aunque su objetivo era conquistar la muerte, también sostiene que la muerte no existe. Marlowe está utilizando esta situación paradójica para mostrar que los poderes lógicos o de razonamiento de Fausto se están volviendo rápidamente insignificantes como resultado de su pacto con el diablo.

Aunque Fausto afirma que desea el poder divino sobre el mundo, pasa todo su tiempo complaciendo sus sentidos. En lugar de discusiones nobles sobre la naturaleza del cielo y el infierno, Fausto de repente comienza a sentirse lascivo y quiere una esposa. Ahora quiere ceder a los deseos físicos burdos en lugar de buscar el conocimiento supremo.

Faustus no se da cuenta de que est√° siendo enga√Īado en todo lo que le prometi√≥. Es incapaz de tener una esposa, porque requiere que el matrimonio sea una condici√≥n santificada por Dios. M√°s adelante en la escena, tambi√©n se le niega el conocimiento de que se le prometi√≥. Esperaba tener respuestas a todas sus preguntas sobre el universo, pero cuando pregunta qui√©n hizo el mundo, la respuesta es rechazada.



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