escena 3



Resumen y An√°lisis Escena 3

Resumen

Faustus decide probar el encantamiento por primera vez. Murmura un largo pasaje en latín que se compone de pasajes que abjuran de la trinidad e invocan la ayuda de los poderes del inframundo. Mephistophilis luego aparece en una forma horrible, y Faustus le dice que es muy feo. Exige que Mephistophilis desaparezca y regrese en forma de fraile franciscano. Faustus está eufórico de tener el poder de convocar a este demonio. Cuando reaparece Mephistophilis, Faustus descubre que no es su conjuro lo que atrae a un demonio; un demonio aparecerá cada vez que una persona abjure el nombre de la trinidad.

Fausto le hace varias preguntas a Mephistophilis sobre Lucifer y descubre que es un √°ngel ca√≠do que, por orgullo e insolencia, se rebel√≥ contra Dios y fue arrojado al infierno. Cuando Faustus comienza a preguntar sobre la naturaleza del infierno, Mephistophilis responde que el infierno es donde Dios no est√° presente. Faustus reprende a Mephistophilis por ser tan apasionado por ser privado de las alegr√≠as del cielo, y luego lo env√≠a de regreso a Lucifer con la propuesta de que Faustus intercambie su alma por veinticuatro a√Īos de poder ilimitado. Despu√©s de que Mephistophilis se va, Faustus sue√Īa con todas las haza√Īas gloriosas que lograr√° con su nuevo poder.

An√°lisis

En esta escena, Fausto da los primeros pasos definitivos e inexorables hacia su propia perdici√≥n al abjurar de la trinidad y apelar a los poderes oscuros del infierno. El encantamiento, la abjuraci√≥n de la trinidad y el espect√°culo de la aparici√≥n repentina de un demonio de aspecto horrible en el escenario son dram√°ticamente muy efectivos. El mero hecho de que un hombre renuncie a la trinidad e invoque los poderes del infierno tiene un significado impresionante. Dependiendo de la cantidad de maquinaria esc√©nica disponible, la aparici√≥n de Mephistophilis puede ir acompa√Īada de ruidos terribles, rel√°mpagos, humo o cualquier combinaci√≥n de los anteriores. En las siguientes escenas c√≥micas, la aparici√≥n de un demonio va acompa√Īada de la explosi√≥n de fuegos artificiales.

La primera aparición de Mephistophilis también es dramáticamente efectiva porque aparece tan repentinamente y en una forma tan espantosa. El significado simbólico de su apariencia es obvio: el infierno es un lugar de horror y perdición y cualquier cosa que emane de allí se vería extremadamente fea. Este detalle físico por sí solo debería actuar como una advertencia portentosa para Fausto, quien, sin embargo, ignora la implicación y simplemente ordena a Mephistophilis que reaparezca en una forma más favorable.

La orden de Fausto a Mephistophilis de reaparecer como fraile franciscano satiriza a la orden religiosa que había sido objeto de varios ataques literarios desde la época de Chaucer. La sátira sobre los frailes también refleja el rechazo de los ingleses a la Iglesia Católica Romana, que también se demuestra en una escena posterior en la cámara del Papa.

La primera reacci√≥n de Fausto ante la aparici√≥n de Mephistophilis es de orgullo por su poder para convocar a un demonio. √Čl piensa que Mephistophilis es completamente obediente a su voluntad y siente que es un ¬ęlaureado del lanzador¬Ľ. En cambio, Fausto descubre que un demonio se le aparecer√° a cualquiera que maldiga el nombre de Dios. Faustus es tonto al pensar que un demonio es obediente a alguien m√°s que a Lucifer. Por lo tanto, incluso al comienzo de la obra, Fausto est√° muy enga√Īado acerca de sus propios poderes y enga√Īado acerca de su relaci√≥n con Mephistophilis.

Faustus act√ļa como si creyera que tiene todo el poder y es completamente libre. Pero la condici√≥n de Mephistophilis indica que ninguna persona que trata con el diablo es libre. Incluso Mephistophilis est√° vinculado al diablo, y tan pronto como Fausto firme un contrato, tampoco ser√° libre.

Al principio, Faustus conserva parte de su antigua nobleza cuando comienza a cuestionar a Mephistophilis sobre Lucifer. Faustus ahora tiene la intenci√≥n de obtener m√°s conocimiento; quiere saber algo sobre el car√°cter de Lucifer. Mephistophilis revela que Lucifer fue una vez un √°ngel favorito hasta su ca√≠da. La historia de Lucifer restablece la imagen de una ca√≠da que se menciona por primera vez en la cl√°sica ca√≠da de √ćcaro.

Lucifer se enamor√≥ de ¬ęaspirar al orgullo y la insolencia¬Ľ. Esta imagen se puede aplicar a la ca√≠da de Fausto porque en su orgullo est√° tratando de descubrir m√°s de lo que los humanos pueden hacer.

La siguiente pregunta de Fausto involucra la naturaleza del infierno y la naturaleza de la condenación. El lector recordará que en el momento de este artículo, la Iglesia Anglicana estuvo separada de la Iglesia Católica Romana por un corto tiempo. Este pasaje enfatiza la visión recién establecida del infierno como la propugna la iglesia anglicana. En lugar de ser un lugar físico establecido o definido, el infierno es visto como un estado o condición. Cualquier lugar privado de la presencia de Dios es un infierno.

Porque esto es un infierno, ni siquiera estoy fuera de él.
¬ŅCrees que he visto el rostro de Dios,
Y probé los goces eternos del cielo,
No estoy atormentado con diez mil infiernos,
¬ŅSiendo privado de la bienaventuranza eterna?

Así, el mayor castigo que una persona puede soportar no es el tormento físico sino, más directamente, la exclusión de la presencia de Dios.

Es muy ir√≥nico que Mephistophilis, recordando la dicha del cielo, de repente le diga a Fausto que ¬ędeje estas exigencias fr√≠volas, que aterrorizan mi alma desmayada¬Ľ. Incluso con esta advertencia definitiva de una autoridad en el Infierno, Fausto no cambia su intenci√≥n de llevar a cabo sus planes. En cambio, Faustus rega√Īa a Mephistophilis por no estar decidido. M√°s tarde estos papeles se invertir√°n y Mephistophilis tendr√° que instar a Fausto a ser m√°s decidido.

Faustus env√≠a a Mephistophilis de regreso a Lucifer, nombrando las demandas a cambio de su alma. Los t√©rminos tienen una intenci√≥n bastante amplia, pero m√°s tarde Fausto hace poco uso de los poderes que ahora requiere. Despu√©s de que Mephistophilis se va, Faustus se deleita con su sentido de omnipotencia. Est√° completamente absorto en sue√Īos de lo que har√° con su poder reci√©n adquirido. Desafortunadamente para Faustus, nunca logra las cosas con las que sue√Īa ahora, a pesar de que tiene el potencial. En cambio, no har√° m√°s que jugar bromas insignificantes e insignificantes. Parte de su tragedia es que se le dio este poder pero no pudo usarlo de manera significativa.

En la visión del Renacimiento, los humanos vivían en un universo ordenado que estaba gobernado por los principios de la ley. Incluso Mephistophilis reconoce que el universo está regido por la ley, pero Faustus trabaja bajo la creencia errónea de que pudo derogar la ley divina mediante su conjuro.



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