escena 3



Resumen y An√°lisis Acto II: Escena 3

Resumen

Leontes entra con un grupo de amos y sirvientes, cautivos, de hecho, que deben escuchar sus desvar√≠os. Se queja, primero, de que su incapacidad para castigar a los traidores le est√° provocando insomnio. El ¬ęrey de las putas¬Ľ, Polixenes, est√° fuera de su alcance, pero al menos Hermione est√° bajo control; ahora, si pudiera deshacerse permanentemente de su amenaza, dice, cree que al menos podr√≠a descansar un poco. Considera quemar a su esposa.

Cuando un sirviente le informa que Mamilius finalmente puede estar recuper√°ndose de su enfermedad, Leontes dice que el problema del ni√Īo es la culpa por la deshonra de su madre. Luego, el rey env√≠a al sirviente a ver c√≥mo est√° el pr√≠ncipe y comienza a enfurecerse por el poder y la distancia que hacen imposible vengarse de Polixenes y Camillo. Se imagina en este punto que probablemente se est√°n riendo de √©l.

En ese momento, sin embargo, entra Paulina con el bebé. Al ser advertida de que el rey no ha dormido y no debe ser abordado, Paulina defiende a la reina y la verdad que liberará al rey.

Leontes de repente explota con Ant√≠gono por no controlar a su esposa. Paulina responde que Ant√≠gono puede controlar su deshonestidad, pero no su honestidad. Paulina se declara m√©dica y ¬ęconsejera¬Ľ. Defiende a la ¬ębuena reina¬Ľ de Leontes y le presenta a su beb√©.

Leontes reacciona con una rabieta. Ordena sacar a Paulina y al ¬ęcabr√≥n¬Ľ. Nadie obedece, por lo que Leontes denuncia a todos en la sala como ¬ętraidores¬Ľ. Antigonus y Pauline se oponen a la acusaci√≥n. Paulina replica que Leontes est√° maldito por sus propias calumnias. Una vez m√°s, Leontes se burla de Ant√≠gono por estar dominado. Luego ordena que el beb√© y Hermione sean arrojados al fuego. Paulina pide a todos los presentes que marquen el parecido del beb√© con Leontes. En un frenes√≠, el rey pide que ahorquen a Ant√≠gono porque no puede controlar el habla de su esposa. Ant√≠gono responde que casi todos los maridos del reino tendr√≠an que morir, si ese es el castigo para un hombre que no puede controlar a su esposa.

Leontes luego amenaza con quemar a Paulina. Ella responde: ¬ęNo me importa; / Es un hereje que hace el fuego) No es ella la que no se quema¬Ľ. Cuidadosa al afirmar que no acusa a Leontes de ser un tirano, Paulina lo reprende por su ¬ęuso cruel de su reina, / No puede producir m√°s acusaci√≥n / Que su propia d√©bil fantas√≠a¬Ľ; ella dice que √©l es ¬ęinnoble¬Ľ y ¬ęescandaloso para el mundo¬Ľ. Leontes ordena a Paulina que salga de la c√°mara y luego defiende su reputaci√≥n afirmando que si hubiera sido un tirano la habr√≠a matado.

Cuando la empujan fuera de la habitaci√≥n, Paulina le entrega el beb√© a Leontes y les dice a todos que complacer a Leontes solo empeora su locura. Finalmente liberado de los ataques de Paulina, Leontes castiga a Ant√≠gono por no controlar a su esposa, orden√°ndole que queme al beb√© en una hora, o Ant√≠gono y toda su familia morir√°n. Si Antigonus se niega, Leontes promete ¬ęexplotar¬Ľ el cerebro del beb√©. Ant√≠gono y todos los se√Īores juran que Ant√≠gono no envi√≥ a Paulina a atacar a Leontes. El rey, sin embargo, los declara a todos mentirosos.

Los se√Īores se arrodillan y suplican a Leontes que les devuelva sus leales servicios pasados, neg√°ndose a llevar a cabo su terrible plan. Al principio, Leontes dice que ser√° mejor quemar al beb√© que resentirlo despu√©s. Pero le da a Antigonus la oportunidad de ofrecer algo a cambio de la vida del beb√©. Antigonus ofrece cualquier cosa ¬ęque mi habilidad pueda soportar / y la nobleza imponga¬Ľ. Incluso ofrece la ¬ępoca sangre¬Ľ que tiene ¬ępara salvar a los inocentes¬Ľ.

Leontes presenta una espada sobre la que Ant√≠gono debe jurar que har√° todo lo que se le ordene. Ant√≠gono lo hace. Dici√©ndole a Ant√≠gono que escuche con atenci√≥n porque el fracaso en cualquier momento perder√° su propia vida y la de Paulina, Leontes le ordena al anciano que se lleve a ¬ęel bastardo¬Ľ a un lugar remoto lejos de Sicilia, donde el beb√© debe ser abandonado. Esta acci√≥n dejar√° la vida del beb√© al destino y las circunstancias. (Ir√≥nicamente, tambi√©n le ofrecer√° al beb√© una oportunidad de supervivencia).

Ant√≠gono promete llevar a cabo las √≥rdenes del rey, aunque dice que la muerte instant√°nea podr√≠a ser m√°s misericordiosa. Al tomar al beb√©, pide ¬ęalg√ļn esp√≠ritu poderoso¬Ľ para instruir a las aves y fieras salvajes para que lo amamanten y bendigan a este peque√Īo inocente que es tratado con tanta crueldad. Cuando Antigonus se va con el beb√©, Leontes se queja: ¬ęNo, no crear√© / el problema de otra persona¬Ľ.

Un mensajero anuncia el regreso de Cleomenes y Dion del or√°culo de Delfos. Todos est√°n asombrados por la brevedad del viaje de ida y vuelta de veintitr√©s d√≠as. Leontes toma esto como una se√Īal de que el mensaje del or√°culo apoyar√° la verdad que solo √©l dedujo. Con confianza, ordena a los lores que preparen un ¬ęjuicio justo y abierto¬Ľ para Hermione durante el cual se verificar√° la ¬ęverdad¬Ľ de sus acusaciones p√ļblicas.

An√°lisis

El conflicto nunca cede en esta escena. Las tensiones aumentan a medida que todos en el escenario contribuyen a los numerosos intentos de resolver las complicaciones. Leontes, sin embargo, sigue hablando de la ilusión, mientras todos los demás hablan de la realidad.

Leontes, el √ļnico personaje cegado por la ilusi√≥n, quiere arrojar a Hermione, Paulina y el beb√© a un fuego purificador. Ya desesperado por la falta de sue√Īo y la falta de resoluci√≥n, no puede tolerar lo que le impone Paulina. Desesperado, ordena que la saquen de las habitaciones. Eso deja solo al beb√© para castigar. Ordena cruelmente que el beb√© sea abandonado en un lugar desolado donde el destino puede decidir si vive o muere. Estos compromisos en la vida de Paulina y el beb√© debilitan la ilusi√≥n que anhela Leontes, por lo que espera la prueba que cree contenida en el mensaje del or√°culo.

Paulina se caracteriza por ser una médica y consejera, que vino a sanar los tormentos provocados por las ilusiones de Leontes. Ella insta a los consejeros del rey a que se den cuenta de que su tolerancia hacia su humor solo exacerba el problema. Leontes, por supuesto, encuentra intolerable a Paulina. Aumenta tu frenesí y no cura nada. Sin embargo, ella demuestra que sus valientes confrontaciones con la verdad pueden al menos contener la tiranía del Rey, ya que no puede llevar a cabo sus crueles órdenes hasta que Paulina sea eliminada de la escena.

Desafortunadamente para la familia y los s√ļbditos del rey, ninguno de los se√Īores sigue su ejemplo. Contin√ļan apelando a un poder de razonamiento que ya no opera dentro de √©l. En un √ļltimo intento por resolver el loco conflicto de Leontes, se arrodillan y le suplican que recompense su pasado fiel servicio perdonando la vida del beb√©. Antigonus jura desesperadamente hacer cualquier cosa para salvar la vida del beb√©. Su mendicidad, sin embargo, solo inspira m√°s tiran√≠a.

Sin embargo, todo el enfoque en el bebé hace que Leontes cambie su orden sobre su destino, pero en realidad no altera su cruel tiranía y logra castigar a Antígono por apoyar a su valiente y leal esposa, además de concebir una muerte cruel. para el bebé, bebé inocente.

En este punto, Leontes parece desesperadamente desesperado. Es increíblemente irracional; quiere venganza porque necesita control. Sin embargo, en lugar de tomar el control, cada paso que da aumenta su propio frenesí y disminuye todas las posibilidades de ayuda. Solo aceptando la realidad, incluidas sus propias contribuciones a los acontecimientos, Leontes puede recuperar el control emocional de sí mismo y de su corte.

Aunque la honestidad de Camillo, Hermione y Paulina impide la total tiran√≠a loca, el frenes√≠ de Leontes aumenta. La ¬ęnaturaleza¬Ľ de Leontes ya no tolera l√≠mites. No conf√≠a en ning√ļn juicio sino en el suyo propio; entonces √©l espeta: ¬ęTodos ustedes son mentirosos¬Ľ. La noci√≥n isabelina del Orden del Universo que Leontes deber√≠a tener el deber absoluto de imitar se desintegr√≥ ante sus locos delirios.

Sólo el mensaje del oráculo ofrece esperanza para la resolución de conflictos.



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