escena 2



Resumen y An√°lisis Acto I: Escena 2

Resumen

El pomposo soldado espa√Īol, Don Armado, entabla una conversaci√≥n con su paje, Moth, sobre su dilema emocional (los Dons). Le encanta la ¬ęcampesina¬Ľ Jaquenetta, y al principio de la escena se muestra gru√Ī√≥n: ¬ęChico, ¬Ņqu√© se√Īal es cuando un hombre de gran esp√≠ritu se pone melanc√≥lico? aparentemente entreteni√©ndolo con frases ingeniosas. Como dice Armado, es ¬ęr√°pido en respuestas¬Ľ. a√Īos con el duque¬Ľ.

Polilla: Así que estoy seguro de que sabes a cuánto equivale la suma bruta de dos-as.
Armado: Esto equivale a m√°s uno que dos.
Polilla:Que el vulgo llama tres.
Armado: Real.
Polilla: ¬ŅPor qu√©, se√Īor, esto es una pieza de estudio? Ahora
aqu√≠ hay tres estudiados antes de parpadear tres veces; y que f√°cil es poner ‘a√Īos! a la palabra ‘tres’, y estudia tres a√Īos en dos palabras, el caballo danzante te lo dir√°.

Armado: una figura m√°s delgada [of speech].
Polilla: [aside] Para demostrar que eres un cifrado. 47-58)

El objeto de los afectos de Armado pronto entra, junto con Costard y Dull, y ella lo trata poco mejor que a su paje.

Armado: Te visitaré en el albergue.
Jaquenetta: Esto es por este medio.
Armado: Sé dónde está ubicado.
Jaquenetta: ¬°Se√Īor, qu√© sabio eres!
Armado: Te diré maravillas.
Jaquenetta: con esa cara? (140-45)

¡Dull le dice a Armado que es un placer para el duque que él sea responsable de cumplir la sentencia de tres días de Costard! ayuno a la semana. La escena termina con un soliloquio grotesco en el que Armado declara el alcance de su amor por Jaquenetta.

An√°lisis

Armado es feo; ¬ęcon esa cara¬Ľ, exclama Jaquenetta, mir√°ndolo, y posiblemente tambi√©n sea fornido, como muchos de los tipos de soldados espa√Īoles que se jactan de la commedia dell’arte, las compa√Ī√≠as itinerantes italianas profesionales que Shakespeare seguramente conoci√≥. Armado es, sin duda, un asno afectado. Su p√°gina, siguiendo el ejemplo de su nombre, que sugiere un ¬ęlema¬Ľ o lugar, es todo lo contrario, probablemente peque√Īa y r√°pida de cuerpo y mente. Es un d√ļo c√≥mico, en el coraz√≥n de la subtrama, que hace pr√°cticamente todo lo que los personajes del estrato social ‚Äúalto‚ÄĚ son capaces de hacer de manera exagerada y absurda. Los tediosos juegos de palabras con los que Mariposa entretiene a Armado son dif√≠ciles de sostener incluso para el sirviente, de ah√≠ los frecuentes apartes. Y el espect√°culo de Armado como un ¬ęcaballero amante¬Ľ, aqu√≠ arrebatado por una prostituta del campo, funciona como contrapunto a los juegos de amantes de la trama principal.

Shakespeare escribi√≥ el papel de Armado en la vena de un comediante fanfarr√≥n y, por supuesto, en la era de la Armada Espa√Īola (el nombre del personaje todav√≠a hace eco de eso) el p√ļblico ingl√©s apreciar√≠a especialmente la s√°tira de su naci√≥n archirrival. El discurso de Armado apela a la extravagancia ya la improvisaci√≥n, como ser√≠a el caso en una commedia dell’arte. Tambi√©n parodia las elaboradas exhibiciones de palabras de los contempor√°neos educados de Shakespeare:

Armado: Afecto al suelo en sí (que es básico)
donde pisa tu zapato (que es lo m√°s vil). yo
ser√° juramentado (que es un gran argumento
de la falsedad) si amo. y como puede ser
amor verdadero que es falsamente tentado? El amor es
un familiar [spirit]; El amor es un demonio. No hay
√°ngel malvado, sino Amor. (172-77)

Esto contin√ļa durante trece l√≠neas m√°s, procediendo por una vaga asociaci√≥n de ideas, grabando en la mente del p√ļblico la profundidad del aburrimiento de Armado.



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