escena 2



Resumen y An√°lisis Acto V: Escena 2

Resumen

De vuelta en su monumento en Alejandr√≠a, Cleopatra y sus asistentes planifican su futuro inmediato. Ella hace no tienen la intenci√≥n de ser capturados vivos por C√©sar, por amables que sean sus intenciones. Proculeius entra y ella recuerda que Antonio le dijo antes que se pod√≠a confiar en este hombre. √Čl le pregunta qu√© le pedir√≠a a C√©sar, y Cleopatra responde que le gustar√≠a ¬ęconquistar Egipto¬Ľ para su hijo. Proculeius le dice que no se preocupe, sino que se someta a C√©sar y que ella ser√° atendida. De repente, sin embargo, los soldados entran y capturan a Cleopatra. Intenta apu√Īalarse con una daga, pero est√° desarmada. Ella jura, sin embargo, que morir√°, de alguna manera, antes de permitir que la lleven viva a Roma. Ella pregunta qu√© planea hacer C√©sar con ella y le dicen que la llevar√°n prisionera a Roma.

C√©sar y su grupo entran, y C√©sar le dice a Cleopatra que si no se resiste, la tratar√°n bien; de lo contrario, tendr√° que usar el mismo grado de fuerza que us√≥ contra Antonio. Cleopatra luego le da a C√©sar una lista de todas sus propiedades y le pide a Seleucus, su tesorero, que indique que la lista est√° completa. Sin embargo, no puede jurar y afirma que no est√° completo. Cleopatra le confiesa a C√©sar que ha ahorrado algunas ¬ępeque√Īeces¬Ľ, luego se vuelve contra Seleuco, acus√°ndolo pr√°cticamente de enga√Īo. √Čl huye, y C√©sar generosamente ignora este incidente y le dice a Cleopatra que tenga lo que quiere. √Čl le pide que no se considere una prisionera (aunque, de hecho, lo es), y se va.

Cleopatra les dice a sus damas Iras y Charmian que las promesas de amistad de César están vacías; le susurra a Charmian que haga arreglos para su muerte de acuerdo con su plan. Una oficial de César, Dolabella, entra y le dice a Cleopatra que César tiene la intención de enviarla a ella y a sus hijos a Roma. Luego se despide y Cleopatra le dice a Iras cuál será su recepción en Roma. Allí, predice, serán arrastrados por la ciudad como prostitutas, y los actores aficionados harán obras baratas representando a Antonio como un borracho y representándola a ella como una prostituta.

Cuando entra Charmian, Cleopatra les dice a sus asistentes que busquen sus mejores ropas para poder vestirse adecuadamente para encontrarse con Antonio. Entra un guardia y le dice a Cleopatra que ha llegado un ¬ęcampesino¬Ľ con una cesta de higos para ella; ella le dice que deje entrar al hombre. El campesino entra llevando una canasta tapada que contiene v√≠boras venenosas. Cleopatra le pregunta sobre la naturaleza del ¬ęgusano de Nilus¬Ľ, es decir, el √°spid, y √©l le dice lo peligroso que es. √Čl le advierte que tenga cuidado al tratar con esto. No est√° claro si √©l se da cuenta o no de c√≥mo ella pretende usarlo, pero cuando se va, dice: ¬ęTe deseo toda la alegr√≠a del gusano¬Ľ, una declaraci√≥n fuertemente ir√≥nica.

Iras entra con la t√ļnica y la corona de Cleopatra, y Cleopatra se las pone y se despide. Ella besa a Iras y Charmian, e Iras inexplicablemente cae muerta a sus pies.

Cleopatra y Charmian están tristes por la muerte de Iras, pero Cleopatra coloca resueltamente una víbora en su pecho. Charmian protesta, pero es demasiado tarde. La reina egipcia deja que otra áspid le muerda el brazo y muere, diciendo que pronto estará con Antonio.

Entra un guardia y Charmian le dice que no despierte a Cleopatra. √Čl dice que C√©sar envi√≥ un mensaje, pero ella interrumpe y dice que C√©sar envi√≥ ¬ęun mensajero muy lento¬Ľ. Charmian luego se suicida con un √°spid.

En este punto, los guardias llaman a Dolabella. Entra y confirma que ha sucedido lo que César temía. César entra y descubre que Cleopatra y sus mujeres están muertas. Si bien esto frustra sus propósitos, respeta su integridad, quizás por primera vez en la obra.

¬°Valiente al final!
Ella niveló nuestros propósitos y, siendo real,
Tomó su propio camino. (339-41)

Todos están desconcertados por la causa de su muerte hasta que descubren las mordeduras de víbora. César queda nuevamente impresionado por su devoción e integridad, y promete verla enterrada adecuadamente:

tomar su cama
Y saca a tus mujeres del monumento.
Ser√° enterrada por su Antonio.
Ning√ļn sepulcro en la tierra lo excavar√°
Una pareja tan famosa. (359-63)

An√°lisis

En esta escena final, Cleopatra se encuentra con los representantes de C√©sar y finge h√°bilmente que est√° interesada en continuar con su vida; ella trata de negociar con los romanos e incluso le ofrece a C√©sar una lista de sus propiedades (a excepci√≥n de ciertos art√≠culos secretos que necesitar√≠a; es posible, por supuesto, que Seleucus estuviera al tanto de este plan para hacer que todo el acto de Cleopatra fuera m√°s convincente). Siendo realistas, por supuesto, si hay que creer en Cleopatra, ella no necesita retener nada de su propiedad, ya que aparentemente planea suicidarse, como Antonio. Lo que vemos en sus acciones finales, entonces, es su forma caracter√≠stica de enfrentar las situaciones dif√≠ciles. Por necesidad, Cleopatra trama y juega por √ļltima vez; as√≠, a trav√©s de su propia timidez, su calidad infantil se convierte, ir√≥nicamente, en el medio por el cual mantiene su lealtad a Antonio. Lo que una vez fue un juego para ella ahora se convierte en un arma y le permite prolongar su vida lo suficiente como para desafiar al mism√≠simo C√©sar.

C√©sar es el vencedor militar, pero la escena final sugiere que √©l no es el vencedor. Le falta algo de humanidad m√°s grande que las vidas de Antonio y Cleopatra. Sin embargo, Shakespeare tampoco idealiza falsamente a los amantes. Sus defectos son visibles hasta el final, pero no eclipsan el honor de los amantes. Si hay alg√ļn defecto de car√°cter fundamental en esta pieza, es uno que tienen las tres figuras principales: la falta de proporci√≥n. C√©sar persigue obstinadamente el poder y, como resultado, a menudo parece ser una persona fr√≠a y calculadora. Antonio y Cleopatra exaltan el amor por encima de la responsabilidad; sus respectivos reinos sufren como resultado. Cleopatra es particularmente indulgente consigo misma, prefiriendo jugar con Antonio mientras la guerra ruge casi en su puerta. Antonio, en contraste con Cleopatra y C√©sar, nunca es consistentemente un romano ni un egipcio Su vacilaci√≥n sobre su deber y sobre su amor finalmente resulta en su ca√≠da.



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