escena 2



Resumen y An√°lisis Acto I: Escena 2

Resumen

En Belmont, Portia discute los t√©rminos del testamento de su padre con su confidente, Nerissa. Seg√ļn el testamento de su difunto padre, Portia no puede casarse con un hombre de su elecci√≥n. En cambio, debe ponerse a disposici√≥n de todos los pretendientes y aceptar al que elige ¬ęcorrectamente¬Ľ entre ¬ętres cofres de oro, plata y plomo¬Ľ. Nerissa trata de consolar a Portia y le dice que seguramente su padre sab√≠a lo que estaba haciendo; quienquiera que sea el hombre que finalmente elige ‘correctamente’, seguramente ser√° ‘uno que amar√° correctamente’. Portia no est√° tan segura. Ninguno de sus pretendientes actuales es el tipo de hombre que elegir√≠a para s√≠ misma. Y si ella pod√≠a elegir. Sin embargo, no puede, ya que ha dado su palabra de que ser√≠a obediente a los √ļltimos deseos de su padre.

Nerissa le pide que reconsidere a los caballeros que la cortejaron y nombra a los pretendientes que vinieron a Belmont: un pr√≠ncipe napolitano; el condado palatino; un se√Īor franc√©s, Monsieur Le Bon; un joven bar√≥n ingl√©s, Falconbridge; un se√Īor escoc√©s; y un joven alem√°n, sobrino del duque de Sajonia. Portia comenta c√°usticamente sobre sus defectos individuales y encuentra que cada uno de ellos no es bienvenido como esposo. Afortunadamente, todos decidieron regresar a casa, no queriendo arriesgarse a la pena por elegir el ata√ļd equivocado, es decir, permanecer solteros por el resto de sus vidas.

Luego, Nerissa le recuerda a su amante a un caballero que lleg√≥ a Belmont mientras el padre de Portia viv√≠a: su nombre era Bassanio, un veneciano, erudito y soldado. Portia lo recuerda y lo alaba mucho: ¬ę√Čl, de todos los hombres que miraron mis ojos tontos, era el m√°s digno de una bella dama¬Ľ. Un criado interrumpe la conversaci√≥n y anuncia que esa noche llegar√° un nuevo pretendiente, el Pr√≠ncipe de Marruecos.

An√°lisis

En primer lugar, la apertura de esta escena recuerda deliberadamente la apertura de la Escena 1. Al igual que Antonio, Portia anuncia su tristeza, pero a diferencia de Antonio, la tristeza de Portia se debe claramente a las condiciones que le impone el testamento de su difunto padre: en materia de su matrimonio, debe cumplir la prueba de la elecci√≥n de tres ata√ļdes; ella no puede ¬ęni elegir a quien me gusta ni rechazar a quien no me gusta [as a husband].¬Ľ

Nos habían hecho esperar que Portia fuera una mujer muy hermosa y muy rica, pero lo que ahora tenemos ante nosotros es una mujer que no solo es hermosa, sino que también le impresiona. ingenio, por su agilidad mental y por su aguda y satírica inteligencia. Es, de hecho, el talento satírico de Portia lo que da a esta comedia la mayor parte de su brillo; aquí, se muestra brillantemente cuando Nerissa le pide a Portia que reconsidere a sus diversos pretendientes hasta el momento, y Portia ofrece sus comentarios irónicos y divertidos sobre cada uno de ellos.

Es en este punto que Shakespeare le est√° dando a su audiencia la visi√≥n sat√≠rica isabelina convencional de otras naciones europeas. El despido de Portia de cada uno de sus pretendientes coincide con las caricaturas de su √©poca del t√≠pico italiano, franc√©s, alem√°n, etc. El pr√≠ncipe napolitano ¬ęno hace m√°s que hablar de su caballo¬Ľ, caracter√≠stico √ļnicamente del meridional Italiano; el ¬ęCondado Palatino¬Ľ (de Renania) es un idiota puro y sin adulterar; es incapaz de re√≠rse de nada; ¬ęMonsieur Le Bon¬Ľ es ¬ęcada hombre en ning√ļn hombre¬Ľ, es decir, tiene muchos personajes superficiales y cambiantes, pero ninguno √ļnico y sustancial. (Casarse con √©l, como dice Portia, ser√≠a ‚Äúcasarse con veinte maridos‚ÄĚ).- Completamente confundido y se niega a hablar cualquier idioma que no sea el suyo propio. Y luego est√° el escoc√©s, definido por su ira contra los ingleses; y finalmente est√° el alem√°n que no hace m√°s que beber. Portia se niega sensatamente a casarse con una ¬ęesponja¬Ľ.

B√°sicamente, podemos decir que esta escena tiene tres prop√≥sitos principales. En primer lugar, nos describe el dispositivo de los ata√ļdes, que proporcionar√° la base dram√°tica para las escenas en las que los distintos pretendientes ¬ęarriesgan¬Ľ la elecci√≥n del ata√ļd adecuado para la mano de Portia en matrimonio. En segundo lugar, nos presenta a Portia, no solo como el objeto ¬ęjusto¬Ľ del amor de Bassanio, sino como una mujer de car√°cter e ingenio poderosos, perspicaz con las personas que la rodean y bastante capaz de defenderse en un combate verbal con cualquiera. . Esta es una cualidad muy importante, dada la importancia posterior de Portia en el desarrollo de la trama. Como resultado, su brillantez mucho m√°s tarde en la obra no sorprender√° al p√ļblico, especialmente cuando supere magn√≠ficamente al astuto Shylock. Finalmente, hay un toque menor pero significativo al final de la escena cuando Nerissa le pregunta a Portia si recuerda o no a cierto ¬ęveneciano, erudito y soldado¬Ľ que hab√≠a visitado Belmont antes. Primero, escuchamos el recuerdo inmediato de Bassanio de Portia, indicando su v√≠vido recuerdo de √©l e implicando un inter√©s en √©l. Esta escena nos recuerda que a pesar de los obst√°culos por venir, este Est√° una comedia, y que por el intento de Bassanio de conquistar a Portia y su afecto por √©l, ambos ser√°n finalmente recompensados.



Deja un comentario