escena 13



Resumen y An√°lisis Escena 13

Resumen

Wagner entra con la noticia de que Fausto está a punto de morir porque ha entregado todas sus posesiones y propiedades a sus sirvientes. No entiende por qué Fausto sigue de fiesta y de fiesta si está tan cerca de la muerte.

Fausto entra con eruditos discutiendo qui√©n es la mujer m√°s bella del mundo. Los eruditos creen que es Helena de Troya. Debido a su amistad con √©l, Fausto jura resucitarla de entre los muertos y dejar que los eruditos la vean en toda su pompa y majestuosidad. Suena la m√ļsica y Helen cruza el escenario. Los eruditos exclaman con locura por su belleza y agradecen a Fausto por permitirles ver este ¬ęmodelo de excelencia¬Ľ.

Cuando entra un anciano, los eruditos se van. El anciano convence a Fausto de que se arrepienta de ¬ęsu inmundicia m√°s vil y repugnante¬Ľ para que pueda estar bajo la gracia y la misericordia de Dios y ser salvo. Faustus teme que el infierno lo atrape, pero le pide al anciano que lo deje solo por un tiempo y √©l reflexiona sobre sus pecados.

Mephistophilis luego amenaza a Faustus por desobedecer a Lucifer, y Faustus acepta reafirmar su contrato con el diablo en la sangre nuevamente. Después de escribir el segundo acto, le dice a Mephistophilis que quiere a Helen como su propia amante. Cuando ella aparece, Faustus decide que la belleza de Helen lo hará inmortal y, por lo tanto, no necesitará salvarlo:

Este fue el rostro que lanzó mil naves,
¬ŅY quem√≥ las torres sin techo de Ili√≥n?
Dulce Helena, hazme inmortal con un beso.
Tus labios chupan mi alma; mira donde vuela!
Vamos Helen, vamos, dame mi alma otra vez.
Aquí habitaré, porque el cielo está en estos labios,
Y todo lo que no es Helen es escoria.

Después de que Fausto se va con Helena, el anciano vuelve a entrar y expresa su decepción por Fausto, pero también simpatiza con él porque él también fue tentado, pero obtuvo la victoria al volverse a Dios.

An√°lisis

Por primera vez desde que Fausto hizo su pacto con Lucifer, esta escena nos devuelve a la idea central del vínculo de sangre en el que Fausto intercambió su alma. El discurso de apertura de Wagner indica que se acerca el momento en que Fausto tendrá que enfrentarse a la muerte. Al comienzo de la obra, Fausto creía que la muerte no existía, pero ahora debe enfrentar no solo la muerte física, sino la muerte eterna.

Wagner tambi√©n comenta sobre la forma en que Fausto enfrenta su pr√≥xima muerte. Faustus pasa su tiempo en banquetes y otros placeres f√≠sicos. Act√ļa como si no supiera que la fiesta final est√° a punto de llegar a √©l.

En esta escena, vemos que Fausto realiza su √ļltimo acto de conjuro. De nuevo a petici√≥n de un amigo, Fausto evoca la imagen de Helena de Troya.

Tenga en cuenta la forma en que Marlowe maneja las dos apariciones de Helena de Troya. Durante la primera aparici√≥n, Faustus no dice nada sobre ella, y solo despu√©s de que los tres eruditos se van, escuchamos cu√°l es la impresi√≥n de Faustus. Los comentarios de los eruditos indican algo de su belleza; uno la llama la majestad del mundo, otro se refiere a ella como un modelo de excelencia, y el tercero la llama ¬ębelleza celestial¬Ľ. Faustus da la descripci√≥n m√°s completa y memorable de ella m√°s adelante en la escena.

La aparici√≥n del anciano vuelve a poner de relieve el conflicto entre el bien y el mal que antes expresaban el √Āngel del Bien y el √Āngel del Mal. Justo antes de la aparici√≥n del anciano, Helen, que representa la belleza del mundo cl√°sico, apareci√≥ en el escenario. El anciano viene a recordarle a Fausto la fe del mundo cristiano. El anciano, que se ofrece como una especie de gu√≠a que conducir√° a Fausto a la felicidad celestial, se refiere constantemente a la sangre de Cristo, que lo salv√≥. Esta sangre contrasta con la sangre que se us√≥ anteriormente para firmar el contrato con Lucifer y la sangre que Faust usar√° en unos minutos para renovar el pacto.

El anciano aparece en este momento porque él, junto con Fausto, está a punto de morir. Fausto en este punto todavía tiene el cuerpo de un joven, debido a encantamientos mágicos, pero tiene un alma ennegrecida. El anciano es feo físicamente, pero tiene un alma hermosa y fe en Cristo. Como dice Mephistophilis del anciano:

Tu fe es grande, no puedo tocar tu alma;
Pero con qué puedo afligir tu cuerpo
Lo intentaré, que de poco vale.

Despu√©s de una vacilaci√≥n en su alma, Faustus decide firmemente mantener su contrato con Lucifer y se ofrece a firmar otro v√≠nculo de sangre. Debemos recordar que Fausto acaba de ver a la mujer m√°s hermosa del mundo y la desea. Entonces hace el segundo contrato para asegurarse de tener a Helen como su amante. Originalmente, quer√≠a poder y conocimiento, pero ahora solo est√° interesado en satisfacer sus apetitos m√°s b√°sicos. Adem√°s, al tener a Helen, piensa que sus ¬ędulces abrazos pueden extinguir por completo / Esos pensamientos que me disuaden de mi voto¬Ľ. Adem√°s, en sus momentos de desesperaci√≥n, siempre hab√≠a algo que lo distra√≠a para que nunca tuviera que pensar en su destino. Mientras el anciano lo tienta para que regrese a los caminos de la rectitud, el recuerdo de la bella y deseable Helena invade su conciencia y le hace pensar s√≥lo en poseerla.

A trav√©s de las descripciones po√©ticas de Helen, estamos convencidos de que ella es el ep√≠tome de la belleza y la mujer m√°s deseable del mundo. Es ir√≥nico que Fausto piense que esta belleza cl√°sica puede hacerlo inmortal a trav√©s de un beso m√°s f√°cilmente de lo que podr√≠a lograr la inmortalidad a trav√©s de la fe en Cristo. √Čl piensa que ella ser√° un para√≠so para √©l e, ir√≥nicamente, renuncia a toda esperanza de un para√≠so eterno.

El final de la escena es un contraste con la escena final. El anciano entra de nuevo y anuncia que ha sufrido grandes tentaciones durante su vida y ha vencido sus tentaciones. Se√Īala que siente que ha triunfado sobre Mephistophilis y los demonios. En la escena final, Fausto, que tiene la misma oportunidad, no logra triunfar sobre los poderes sat√°nicos y es conducido a la perdici√≥n. As√≠, la aparici√≥n del anciano, que anuncia su triunfo, recuerda a la audiencia que Fausto pudo haberse arrepentido en casi cualquier momento y lograr la salvaci√≥n. El hecho de que Fausto nunca se arrepienta sugiere que Fausto desea intelectualmente su propia condenaci√≥n.



Deja un comentario